Dom. Ago 1st, 2021

Una investigación descubre que la ‘Tetragonula carbonaria’, endémica de Australia, construye panales complejos y especialmente bellos sin plan de trabajo previo ni coordinación alguna en la colonia,

Damos por hecho que las abejas son trabajadoras obedientes y solidarias y, por supuesto, armadas de aguijón. No siempre es así. La tetragonula carbonaria, una abeja que vive en Australia, solo es trabajadora. No tiene aguijón, no sigue instrucciones de nadie y no trabaja en equipo. Y lo curioso es que, su trabajo independiente le hace producir algunos de los panales más artísticos y complejos que pueden encontrarse en la naturaleza. Un grupo de investigadores del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (IACT) –un centro mixto dependiente de la Universidad de Granada y del CSIC– han analizado el comportamiento de estos animales a la hora de construir sus panales y su conclusión es que, en definitiva, cada abeja se acerca a la última celda construida y añade la suya por su cuenta y riesgo. El resultado, contra lo que pudiera parecer, no es el caos, sino unos panales extraordinariamente bellos. El modelo de construcción es muy similar al de formación de cristales según han comprobado los investigadores a partir de un modelo matemático.

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