Sáb. May 8th, 2021

Una crónica cruda y desesperanzada en la que se abarca todas las posibilidades morales en torno al tema, pero sin juzgar a ninguno de sus personajes,

El proceso emocional (y, por supuesto, también físico) que debe sufrir una chica de 17 años desde que sospecha que está embarazada hasta que, tras tomar una decisión en solitario de incalculable impacto, acaba abortando sola en una clínica es inabarcable, incomprensible y puede que también inexplicable. La estadounidense Eliza Hittman lo ha intentado en su tercera película como directora, de hermoso y a la vez chocante título: Nunca, casi nunca, a veces, siempre, entresacando de un cuestionario médico y psicológico tipo test las cuatro opciones de respuesta a una serie de preguntas relacionadas con su existencia alrededor de las relaciones personales y sexuales.

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