Jue. Abr 15th, 2021

La fundación que acoge el legado de ambos intelectuales amplía su sede para poder mostrar sus cartas, manuscritos, fotografías y una biblioteca con 70.000 volúmenes,

“Queridísimo Ortega: no le escribí antes, porque no han faltado dolores y desazones. Hace dos días enterré a mi hijito. Dios Nuestro Señor me lo llevó para sí. Ha sido el mayor dolor de mi vida. […] Estoy acabado, esto es horrible”. Son las primeras líneas de la desgarradora carta manuscrita que Ramón María del Valle-Inclán envió a su amigo José Ortega y Gasset en 1914, una de las innumerables joyas que posee el archivo de la Fundación Ortega-Marañón (FOM) en su sede, un palacete de 1847 que, protegido por una tapia del bullicio del tráfico, frente al Museo Sorolla.

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