Dom. May 9th, 2021

La película nunca pretende ser parábola política y opta por el arquetipo familiar como metáfora,

Aunque su reinado comercial se produjo en la década de los setenta, el subgénero del cine de catástrofes ha seguido aportando puntuales películas que han ido elucubrando sobre el fin del mundo y la destrucción parcial o total del planeta con las más variadas justificaciones. Que el último ejemplar, Greenland: el último refugio, perteneciente a la subespecie del meteorito, como Meteoro (1979) y las coincidentes Deep Impact (1998) y Armageddon (1998), se estrene en medio de una pandemia acrecienta, en principio, la inquietud y podría haber servido para enfrentar algunas de las medidas de los gobiernos ante el desastre mundial contemporáneo con lo pergeñado en el guion. Por suerte, o por desgracia, no es así.

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