Lun. Jun 14th, 2021

El consejero de Políticas Sociales, Igualdad, Familias y Natalidad de la Comunidad de Madrid, Alberto Reyero, ha dimitido este viernes deseando «suerte y acierto» a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y apelando a la «unidad de las instituciones como el camino más acertado para vencer al virus», según escribe en su carta de dimisión, a la que ha tenido acceso ABC. Reyero mantuvo un duro enfrentamiento con el consejero de Sanidad,
Enrique Ruiz Escudero, por la gestión de la pandemia.

Al frente de la Consejería, sustituirá a Reyero su actual número 2 y viceconsejero de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad, Javier Luengo, una persona que ha trabajado codo con codo con el
hasta hoy consejero y con el conjunto de trabajadores de la Consejería y que es un experto en vulnerabilidad, un sector al que ha dedicado buena parte de su vida profesional. Antes de presentarse en las listas de Cs en las pasadas elecciones autonómicas, fue portavoz de Plena Inclusión.

En su carta de renuncia, asegura que ésta es una decisión muy meditada que le permitirá «dar un paso a un lado y cerrar una etapa» que, en su caso, ha sido particularmente dura. Durante los meses más duros de la primera ola de la pandemia, Reyero estuvo al frente de la gestión de las residencias de mayores, el lugar donde más se sufrieron los efectos del Covid-19. Desde allí, vivió un durísimo enfrentamiento -que le afectó mucho en lo personal- con parte del Gobierno madrileño, al que pertenecía.

Concretamente, fue público y notorio su diferencia de criterios con el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, por la medicalización de las residencias que Reyero exigía en plena pandemia, y también su desacuerdo con los protocolos -o borradores de protocolos, según explicó el Ejecutivo regional- que planteaban no derivar a hospitales a los residentes con problemas de salud añadidos al Covid o con problemas graves de movilidad o deterioro cognitivo.

En esta etapa, el ahora ya ex consejero no encontró el apoyo que esperaba del Gobierno. De hecho, vio cómo la presidenta Díaz Ayuso decidía crear un mando único para las residencias con él, el consejero de Sanidad y el de Justicia e Interior, al frente del cual puso al responsable de Sanidad, algo que se interpretó como una limitación del peso de Reyero en la gestión de estas instituciones.

Reyero continuará comprometido con el proyecto de Cs; no deja su acta de diputado regional, por lo que seguirá trabajando desde su escaño en la Asamblea madrileña. El vicepresidente regional Ignacio Aguado, su jefe de filas en Ciudadanos, ha enviado un sentido mensaje a Twitter lamentando la marcha de la que considera una persona muy íntegra.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>He conocido a pocas personas tan honestas, íntegras y trabajadoras como ⁦<a href=”https://twitter.com/albertoreyero?ref_src=twsrc%5Etfw”>@albertoreyero</a>⁩ <br><br>Ha sido un placer compartir contigo este año de gobierno y es un orgullo que continúes a nuestro lado, como diputado de Cs, en la Asamblea de Madrid. <a href=”https://t.co/q5cTY8QlAc”>https://t.co/q5cTY8QlAc</a></p>&mdash; Ignacio Aguado (@ignacioaguado) <a href=”https://twitter.com/ignacioaguado/status/1312105366457470977?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 2, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

La marcha de Reyero coincide con otro agrio momento entre los socios de gobierno en Madrid, PP y Cs, cuando el vicepresidente y portavoz Ignacio Aguado se ha visto desautorizado dos veces en siete días por la presidenta Ayuso en relación con la actitud a tomar en cuanto a la lucha contra la pandemia. Mientras Aguado se ha mostrado a favor de la colaboración entre instituciones, la presidenta Díaz Ayuso ha optado por defender ante los tribunales la posición de Madrid, recurriendo la resolución que ordena el cierre de diez municipios de la región. Precisamente Reyero hace una referencia a este tema en su carta de despedida, al señalar que «la unidad entre las instituciones es el camino más acertado para vencer al virus».,
El consejero de Políticas Sociales, Igualdad, Familias y Natalidad de la Comunidad de Madrid, Alberto Reyero, ha dimitido este viernes deseando «suerte y acierto» a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y apelando a la «unidad de las instituciones como el camino más acertado para vencer al virus», según escribe en su carta de dimisión, a la que ha tenido acceso ABC. Reyero mantuvo un duro enfrentamiento con el consejero de Sanidad,
Enrique Ruiz Escudero, por la gestión de la pandemia.

Al frente de la Consejería, sustituirá a Reyero su actual número 2 y viceconsejero de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad, Javier Luengo, una persona que ha trabajado codo con codo con el
hasta hoy consejero y con el conjunto de trabajadores de la Consejería y que es un experto en vulnerabilidad, un sector al que ha dedicado buena parte de su vida profesional. Antes de presentarse en las listas de Cs en las pasadas elecciones autonómicas, fue portavoz de Plena Inclusión.

En su carta de renuncia, asegura que ésta es una decisión muy meditada que le permitirá «dar un paso a un lado y cerrar una etapa» que, en su caso, ha sido particularmente dura. Durante los meses más duros de la primera ola de la pandemia, Reyero estuvo al frente de la gestión de las residencias de mayores, el lugar donde más se sufrieron los efectos del Covid-19. Desde allí, vivió un durísimo enfrentamiento -que le afectó mucho en lo personal- con parte del Gobierno madrileño, al que pertenecía.

Concretamente, fue público y notorio su diferencia de criterios con el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, por la medicalización de las residencias que Reyero exigía en plena pandemia, y también su desacuerdo con los protocolos -o borradores de protocolos, según explicó el Ejecutivo regional- que planteaban no derivar a hospitales a los residentes con problemas de salud añadidos al Covid o con problemas graves de movilidad o deterioro cognitivo.

En esta etapa, el ahora ya ex consejero no encontró el apoyo que esperaba del Gobierno. De hecho, vio cómo la presidenta Díaz Ayuso decidía crear un mando único para las residencias con él, el consejero de Sanidad y el de Justicia e Interior, al frente del cual puso al responsable de Sanidad, algo que se interpretó como una limitación del peso de Reyero en la gestión de estas instituciones.

Reyero continuará comprometido con el proyecto de Cs; no deja su acta de diputado regional, por lo que seguirá trabajando desde su escaño en la Asamblea madrileña. El vicepresidente regional Ignacio Aguado, su jefe de filas en Ciudadanos, ha enviado un sentido mensaje a Twitter lamentando la marcha de la que considera una persona muy íntegra.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>He conocido a pocas personas tan honestas, íntegras y trabajadoras como ⁦<a href=”https://twitter.com/albertoreyero?ref_src=twsrc%5Etfw”>@albertoreyero</a>⁩ <br><br>Ha sido un placer compartir contigo este año de gobierno y es un orgullo que continúes a nuestro lado, como diputado de Cs, en la Asamblea de Madrid. <a href=”https://t.co/q5cTY8QlAc”>https://t.co/q5cTY8QlAc</a></p>&mdash; Ignacio Aguado (@ignacioaguado) <a href=”https://twitter.com/ignacioaguado/status/1312105366457470977?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 2, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

La marcha de Reyero coincide con otro agrio momento entre los socios de gobierno en Madrid, PP y Cs, cuando el vicepresidente y portavoz Ignacio Aguado se ha visto desautorizado dos veces en siete días por la presidenta Ayuso en relación con la actitud a tomar en cuanto a la lucha contra la pandemia. Mientras Aguado se ha mostrado a favor de la colaboración entre instituciones, la presidenta Díaz Ayuso ha optado por defender ante los tribunales la posición de Madrid, recurriendo la resolución que ordena el cierre de diez municipios de la región. Precisamente Reyero hace una referencia a este tema en su carta de despedida, al señalar que «la unidad entre las instituciones es el camino más acertado para vencer al virus».

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