Mar. Jun 22nd, 2021

El Tribunal Supremo puso ayer punto y final al conflicto originado en torno a la cesión de los terrenos del Wanda Metropolitano al Atlético de Madrid al dar la razón al Ayuntamiento de la capital, a la Comunidad y al propio Club. La sentencia de la Sala Tercera, a la que tuvo acceso ABC, avala el plan urbanístico que ordenaba la parcela donde ahora se asienta el estadio rojiblanco. El acuerdo suscrito el 30 de diciembre de 2016 entre el Consistorio de la capital y la entidad suscitó la demanda ante la Justicia de la Asociación Señales de Humo, que finalmente no ha prosperado.

Con este fallo queda anulada la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que en 2018 tumbó el plan urbanístico. Los jueces estimaron entonces seis de las siete alegaciones del recurso interpuesto por la Asociación ante la Sala de lo contencioso-administrativo. Tras conocer el resultado, tanto el Consistorio como la entidad rojiblanca y la Comunidad de Madrid elevaron un recurso de casación ante Tribunal Supremo, quien, ahora, ha dado la vuelta al caso.

El TSJM tildó de «arbitrario» el trámite administrativo que permitió desvincular la parcela de la instalación deportiva, para que, después, el Ayuntamiento pudiera venderla como bien patrimonial. Sin embargo, la sala del Supremo sentencia ahora que el plan «se encontraba ajustado al Ordenamiento jurídico». Y contra esta resolución judicial no cabe recurso.

Seguridad jurídica
La decisión del Supremo apuntala lo que ya era una realidad en la práctica. El proyecto urbanístico ya estaba totalmente consumado y el Área de Desarrollo Urbano durante el mandato de Manuela Carmena ya había dado la licencia administrativa municipal preceptiva que permitía al Atlético de Madrid jugar en el estadio. Por lo que el fallo del Alto Tribunal viene a dar seguridad jurídica a la situación del equipo rojiblanco en la que ya era su casa.

«Sólo podemos decir que es la sentencia política que esperábamos. Sobre todo porque desde el 31 de marzo que estaba señalada la votación y fallo, han tardado 6 meses en dictarlo para buscarle encaje», lamentaron ayer desde la Asociación Señales de Humo, a quienes el Tribunal Supremo no les ha impuesto el pago de las costas causadas en la instancia y en casación. «Si la Justicia no hubiera sido tan inusualmente lenta, nosotros estaríamos en nuestro estadio (el Vicente Calderón, ya derruido) y la Peineta en el páramo», criticaron.

No obstante, si la Justicia hubiera dado la razón a la Asociación Señales de Humo, el efecto de la sentencia hubiera sido muy relativo y limitado. En primer lugar, porque el equipo ya lleva casi dos años jugando en el estadio. Y, en segundo lugar, aunque el TSJM apreció algunas de las alegaciones de la Asociación, estas cuestiones se podían corregir a través de la aprobación de un nuevo planeamiento urbanístico y evitar así que el Atlético se tuviera que mudar de estadio, de nuevo.

«Pues colorín colorado, el conflicto del Wanda metropolitano parece que se ha acabado», manifestó ayer el exdelegado de Desarrollo Urbano, José Manuel Calvo, con satisfacción. El responsable del planeamiento durante el mandato de Ahora Madrid recordó que al obtener el visto bueno de la Justicia, «ahora toca reordenar todo el anillo olímpico, continuando el plan aprobado por el gobierno de Carmena».

«Gran noticia para todos los madrileños y para la familia atlética en particular», valoró el actual edil de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes (Cs), que celebró que una vez «despejado el nubarrón jurídico», la ciudad va «a por el mejor complejo deportivo entorno al estadio» que se puede «imaginar».,
El Tribunal Supremo puso ayer punto y final al conflicto originado en torno a la cesión de los terrenos del Wanda Metropolitano al Atlético de Madrid al dar la razón al Ayuntamiento de la capital, a la Comunidad y al propio Club. La sentencia de la Sala Tercera, a la que tuvo acceso ABC, avala el plan urbanístico que ordenaba la parcela donde ahora se asienta el estadio rojiblanco. El acuerdo suscrito el 30 de diciembre de 2016 entre el Consistorio de la capital y la entidad suscitó la demanda ante la Justicia de la Asociación Señales de Humo, que finalmente no ha prosperado.

Con este fallo queda anulada la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que en 2018 tumbó el plan urbanístico. Los jueces estimaron entonces seis de las siete alegaciones del recurso interpuesto por la Asociación ante la Sala de lo contencioso-administrativo. Tras conocer el resultado, tanto el Consistorio como la entidad rojiblanca y la Comunidad de Madrid elevaron un recurso de casación ante Tribunal Supremo, quien, ahora, ha dado la vuelta al caso.

El TSJM tildó de «arbitrario» el trámite administrativo que permitió desvincular la parcela de la instalación deportiva, para que, después, el Ayuntamiento pudiera venderla como bien patrimonial. Sin embargo, la sala del Supremo sentencia ahora que el plan «se encontraba ajustado al Ordenamiento jurídico». Y contra esta resolución judicial no cabe recurso.

Seguridad jurídica
La decisión del Supremo apuntala lo que ya era una realidad en la práctica. El proyecto urbanístico ya estaba totalmente consumado y el Área de Desarrollo Urbano durante el mandato de Manuela Carmena ya había dado la licencia administrativa municipal preceptiva que permitía al Atlético de Madrid jugar en el estadio. Por lo que el fallo del Alto Tribunal viene a dar seguridad jurídica a la situación del equipo rojiblanco en la que ya era su casa.

«Sólo podemos decir que es la sentencia política que esperábamos. Sobre todo porque desde el 31 de marzo que estaba señalada la votación y fallo, han tardado 6 meses en dictarlo para buscarle encaje», lamentaron ayer desde la Asociación Señales de Humo, a quienes el Tribunal Supremo no les ha impuesto el pago de las costas causadas en la instancia y en casación. «Si la Justicia no hubiera sido tan inusualmente lenta, nosotros estaríamos en nuestro estadio (el Vicente Calderón, ya derruido) y la Peineta en el páramo», criticaron.

No obstante, si la Justicia hubiera dado la razón a la Asociación Señales de Humo, el efecto de la sentencia hubiera sido muy relativo y limitado. En primer lugar, porque el equipo ya lleva casi dos años jugando en el estadio. Y, en segundo lugar, aunque el TSJM apreció algunas de las alegaciones de la Asociación, estas cuestiones se podían corregir a través de la aprobación de un nuevo planeamiento urbanístico y evitar así que el Atlético se tuviera que mudar de estadio, de nuevo.

«Pues colorín colorado, el conflicto del Wanda metropolitano parece que se ha acabado», manifestó ayer el exdelegado de Desarrollo Urbano, José Manuel Calvo, con satisfacción. El responsable del planeamiento durante el mandato de Ahora Madrid recordó que al obtener el visto bueno de la Justicia, «ahora toca reordenar todo el anillo olímpico, continuando el plan aprobado por el gobierno de Carmena».

«Gran noticia para todos los madrileños y para la familia atlética en particular», valoró el actual edil de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes (Cs), que celebró que una vez «despejado el nubarrón jurídico», la ciudad va «a por el mejor complejo deportivo entorno al estadio» que se puede «imaginar».

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