Jue. Feb 25th, 2021

Más del 60% de votantes helvéticos rechazó hoy en referendúm una iniciativa presentada por el partido conservador Unión Democrática de Centro (UDC) que pretendía limitar la libre circulación de personas entre la Confederación Helvética (CH) y, su principal socio comercial, la Unión Europea (UE). En la jornada también aprobaron dos semanas de permiso de paternidad para los hombres, la compra de aviones para su Fuerza Aérea y que los lobos sigan protegidos frente a los cazadores.

La participación ciudadana comparada con otros escrutinios fue el doble de lo habitual, un 61,71%. Los demás partidos políticos: socialistas, liberales, democristianos y verdes habían expresado su oposición a esta iniciativa recordando que el acuerdo de 1999, con la UE, estaba vinculado a otros en matería agrícola, comercial, científica o de transportes.

El «no» predominó en los grandes núcleos urbanos y en los cantones de habla francesa. La ciudad de Basilea fué la que cosechó más votos negativos (74,6%), seguida de otros cantones fronterizos como Neuchatel (71,1%), Vaud (70,9%), Ginebra (69%), Jura (68,1%), Fribourgo (64,6%), Valais (62%) y Berna (61,3%).

Se calcula que unos 1,9 millones de personas se opusieron al texto presentado por la UDC y que unos 1,2 millones votaron a favor del mismo. Respecto a los cantones -la votación tenía que contar con la aprobación o el rechazo de ciudadanos y cantones- el 38,3% votó «sí» y el 61,7% «no».

Este rechazo categórico par parte de la población helvética supone un nuevo fracaso para el partido conservador UDC. El partido más votado en las elecciones de 2019, aunque no tenga mayoría parlamentaria. La iniciativa pedía que, a finales de 2021, cesaran los acuerdos con la UE que permiten a los ciudadanos, de ambos espacios económicos, trabajar y residir libremente.

Aplazadas
La votación tenía que haberse celebrado el pasado mes de mayo pero las restricciones a la movilidad, a causa de la pandemia de coronavirus, forzaron a las autoridades suizas a aplazarla ya que los partidos políticos no podían llevar a cabo sus campañas. Fue la primera vez, desde 1951, que se suspendía una votación en este país.

El partido UDC presentó esta iniciativa por estimar que Suiza sufría una «inmigración sin control, desproporcionada para la economía del país». Este partido consideró que el Acuerdo sobre la libre circulación de personas (ALCP), firmado con la UE en 1999, suponía una verdadera amenaza para el mercado laboral.

Los sondeos, que habían pronosticado un rechazo de la iniciativa por el 65% de los votantes, no se equivocaron a pesar de que el «sí» de los suizos hace seis años, en 2014, a una primera iniciativa de la UDC que tenía por objetivo introducir cuotas de migrantes, principalmente europeos, no garantizaba el fracaso de esta propuesta.

En la votación estaban en juego las relaciones bilaterales entre Suiza y la UE. En 2014, tras el referendúm «contra la inmigración de masa», la UE manifestó que cualquier negociación sobre la libre circulación de personas sería rechazada y la clase política helvética era consciente de que no había margen de maniobra.

De acuerdo con el nuevo presidente de la UDC, Marco Chiesa, esta derrota se explica por la incertidumbre generada por la crisis del coronavirus. Sin embargo, la extrema derecha no abandonará las armas ya que su próximo combate será la lucha contra la firma de un acuerdo marco con la UE que amenazaría no sólo la soberanía sino también la democracia directa suiza.

Por su parte la diputada UDC, Céline Amaudruz, declaró que el miedo de los suizos a la «claúsula guillotina», dispositivo que vincula la libre circulación de personas a los otros acuerdos bilaterales, motivó el rechazo. El diputado socialista, Roger Nordmann, afirmó que la victoria del «sí» significa la aceptación de las relaciones bilaterales, que funcionan bien desde hace dos décadas.,
Más del 60% de votantes helvéticos rechazó hoy en referendúm una iniciativa presentada por el partido conservador Unión Democrática de Centro (UDC) que pretendía limitar la libre circulación de personas entre la Confederación Helvética (CH) y, su principal socio comercial, la Unión Europea (UE). En la jornada también aprobaron dos semanas de permiso de paternidad para los hombres, la compra de aviones para su Fuerza Aérea y que los lobos sigan protegidos frente a los cazadores.

La participación ciudadana comparada con otros escrutinios fue el doble de lo habitual, un 61,71%. Los demás partidos políticos: socialistas, liberales, democristianos y verdes habían expresado su oposición a esta iniciativa recordando que el acuerdo de 1999, con la UE, estaba vinculado a otros en matería agrícola, comercial, científica o de transportes.

El «no» predominó en los grandes núcleos urbanos y en los cantones de habla francesa. La ciudad de Basilea fué la que cosechó más votos negativos (74,6%), seguida de otros cantones fronterizos como Neuchatel (71,1%), Vaud (70,9%), Ginebra (69%), Jura (68,1%), Fribourgo (64,6%), Valais (62%) y Berna (61,3%).

Se calcula que unos 1,9 millones de personas se opusieron al texto presentado por la UDC y que unos 1,2 millones votaron a favor del mismo. Respecto a los cantones -la votación tenía que contar con la aprobación o el rechazo de ciudadanos y cantones- el 38,3% votó «sí» y el 61,7% «no».

Este rechazo categórico par parte de la población helvética supone un nuevo fracaso para el partido conservador UDC. El partido más votado en las elecciones de 2019, aunque no tenga mayoría parlamentaria. La iniciativa pedía que, a finales de 2021, cesaran los acuerdos con la UE que permiten a los ciudadanos, de ambos espacios económicos, trabajar y residir libremente.

Aplazadas
La votación tenía que haberse celebrado el pasado mes de mayo pero las restricciones a la movilidad, a causa de la pandemia de coronavirus, forzaron a las autoridades suizas a aplazarla ya que los partidos políticos no podían llevar a cabo sus campañas. Fue la primera vez, desde 1951, que se suspendía una votación en este país.

El partido UDC presentó esta iniciativa por estimar que Suiza sufría una «inmigración sin control, desproporcionada para la economía del país». Este partido consideró que el Acuerdo sobre la libre circulación de personas (ALCP), firmado con la UE en 1999, suponía una verdadera amenaza para el mercado laboral.

Los sondeos, que habían pronosticado un rechazo de la iniciativa por el 65% de los votantes, no se equivocaron a pesar de que el «sí» de los suizos hace seis años, en 2014, a una primera iniciativa de la UDC que tenía por objetivo introducir cuotas de migrantes, principalmente europeos, no garantizaba el fracaso de esta propuesta.

En la votación estaban en juego las relaciones bilaterales entre Suiza y la UE. En 2014, tras el referendúm «contra la inmigración de masa», la UE manifestó que cualquier negociación sobre la libre circulación de personas sería rechazada y la clase política helvética era consciente de que no había margen de maniobra.

De acuerdo con el nuevo presidente de la UDC, Marco Chiesa, esta derrota se explica por la incertidumbre generada por la crisis del coronavirus. Sin embargo, la extrema derecha no abandonará las armas ya que su próximo combate será la lucha contra la firma de un acuerdo marco con la UE que amenazaría no sólo la soberanía sino también la democracia directa suiza.

Por su parte la diputada UDC, Céline Amaudruz, declaró que el miedo de los suizos a la «claúsula guillotina», dispositivo que vincula la libre circulación de personas a los otros acuerdos bilaterales, motivó el rechazo. El diputado socialista, Roger Nordmann, afirmó que la victoria del «sí» significa la aceptación de las relaciones bilaterales, que funcionan bien desde hace dos décadas.

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