Mar. May 18th, 2021

El testimonio de un supervisor de fosas comunes en el juicio contra oficiales del régimen sirio arroja luz sobre la magnitud de los presuntos crímenes contra la humanidad de los que se les acusa en Alemania,

Al volante de una furgoneta sin matrícula, engalanada con un gran retrato del presidente sirio, Bachar el Asad, y cargada de sepultureros rumbo a una fosa común. Esa fue la cotidianidad durante seis años de Z30/07/19, el hombre cuyo testimonio ha supuesto un punto de inflexión en el proceso de justicia universal que se celebra en Alemania contra funcionarios del régimen de Bachar el Asad, acusados de crímenes contra la humanidad. Hasta ahora, había salido a la luz abundante evidencia de las torturas en centros de detención en Siria, pero faltaba una pieza clave en el eslabón probatorio. “[El de este conductor] Es un testimonio histórico para este juicio. Hasta ahora, había un conocimiento muy vago de qué pasaba con los cuerpos de quienes mueren en los centros de detención. Fue una descripción muy detallada de las fosas comunes”, interpreta Patrick Kroker, uno de los abogados que representa a las víctimas.

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