Lun. Jun 21st, 2021

El exceso de confianza de las autoridades y una variante de covid-19 más virulenta ha provocado el colapso del sistema sanitario que no puede hacer frente a los más de 400.000 contagios y cerca de 4.000 muertes diarias,

La imagen política del primer ministro indio, Narendra Modi, está sufriendo un deterioro sin precedentes. Famoso por su capacidad de controlar el relato público, Modi y su partido nacionalista hindú, Bharatiya Janata (BJP), se enfrenta de pronto a una avalancha de críticas después de que hayan muerto miles de personas en la India por la falta de oxígeno y de camas de hospital en una virulenta segunda ola de la pandemia. Una mezca de exceso de confianza de las autoridades y una nueva variante más agresiva, que está causando 400.000 cotagios diarios y cerca de 4.000 muertos, han provocado que la pandemia en el país se descontrole. La frágil situación ha desatado una oleada de críticas que no han gustado Modi.

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Politización de las castas

Rahul Sonpimple, dirigente estudiantil en la Universidad Jawaharlal Nehry de Delhi, cree que, independientemente de lo que suceda en las próximas elecciones, Modi y Shah han transformado el paisaje político de la India para siempre.
Dice que el ascenso al poder del BJP se ha caracterizado por la politización de las comunidades más marginadas en la sociedad de castas de India. “Los partidos supuestamente laicos o de izquierdas nunca han otorgado poder político a estos grupos marginados. Siempre han tenido unos dirigentes de casta superior que se creían la vanguardia de los pobres”.
Lo que hizo el BJP, explica, fue acoger bajo su paraguas a esas comunidades que deseaban arrebatar el poder a las castas dirigentes, dentro de un astuto proyecto de ingeniería social. “Dieron a las castas inferiores una máquina de guerra y les invitaron a formar un ejército propio. Estas comunidades llevan siglos sin experimentar ninguna movilidad social ni política”.
Sonpimple dice que la incapacidad de los partidos laicos y de izquierda para incluir las aspiraciones de las personas oprimidas por cuestión de casta, género e identidad está siendo su perdición. “Solo comprenden la política de clase”, dice. “No solo aquí, sino en todo el mundo. Pero, por desgracia, el mundo no se divide solo en ricos y pobres, capitalistas y trabajadores”.
Según Sonpimple, que está haciendo su doctorado sobre las relaciones laborales y de casta, las ideologías socialistas o marxistas importadas por las élites educadas en Occidente han definido la política india desde la época de Gandhi y Nehru.
“Modi no ofrece a las comunidades oprimidas la emancipación o la justicia social. Les ofrece una oportunidad perversa de enfrentarse a las castas superiores. Y esa es una idea que seduce a las comunidades de castas inferiores esclavizadas, que constituyen más del 70% de la población del país”, afirma.

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