Mié. Feb 24th, 2021

Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de la familia Le Pen, hace agua sucias, envuelto en una tela de araña de procesos judiciales, enfrentamientos familiares, con deudas e impagados millonarios.

Este viernes comienza en Nanterre (al oeste de París) el agrio proceso judicial que enfrenta a la dirección de AN con Mickaël Ehrminger, un exfuncionario del partido que presentó una querella por sueldos impagados, poniendo al partido de la extrema derecha al borde de la bancarrota.

Marine Le Pen se apresuró a pagar los 15.000 euros de sueldos impagados, pero Ehrminger sigue reclamando dinero y AN ha decidido presentar su propia querella contra su exfuncionario, por dar publicidad a las cuentas internas del partido.

Deudas y proceso judicial
A finales del 2018, AN tenía 24,4 millones de euros de deudas, que han continuado creciendo por un montante desconocido durante los dos últimos años.

Deudas y nuevo proceso judicial que agravan una tormenta de culebrones públicos y privados.

Hace días estallaron con mucho ruido verbal los enfrentamientos entre Marine Le Pen, presidenta del AN, y su ambiciosa sobrina, Marion Maréchal Le Pen, que aspira a ser candidata a la próxima elección presidencial, la primavera del 2022, enfrentándose en términos muy agrios a su rival y tía, cuyos problemas íntimos, sentimentales, se han convertido en un folletín esperpéntico.

La próxima elección presidencial francesa todavía está muy lejos. Pero las señoras Le Pen se disputan un «liderazgo» en cuarentena.

Hundiendo el partido
Marion Marechal Le Pen y otras personalidades de la extrema derecha francesa estiman que Marine está «hundiendo» el partido fundado por Jean-Marie Le Pen. Marine estima que su sobrina «es muy joven, y no tiene experiencia».

A esos problemas judiciales, económicas y políticos se suman las crisis sentimentales. Marion Marechal Le Pen volvió a cambiar de «compañero» hace meses. Y no acepta preguntas al respecto, en ninguna rueda de prensa. Marine Le Pen sigue buscando un nuevo «compañero», tras el hombre con el que compartió su vida durante la última década, Louis Aliot, que decidió abandonar a la presidenta de AN para «rehacer su vida» con una señora de armas tomar, en Perpignan, feudo de una extrema derecha balcanizada.,
Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de la familia Le Pen, hace agua sucias, envuelto en una tela de araña de procesos judiciales, enfrentamientos familiares, con deudas e impagados millonarios.

Este viernes comienza en Nanterre (al oeste de París) el agrio proceso judicial que enfrenta a la dirección de AN con Mickaël Ehrminger, un exfuncionario del partido que presentó una querella por sueldos impagados, poniendo al partido de la extrema derecha al borde de la bancarrota.

Marine Le Pen se apresuró a pagar los 15.000 euros de sueldos impagados, pero Ehrminger sigue reclamando dinero y AN ha decidido presentar su propia querella contra su exfuncionario, por dar publicidad a las cuentas internas del partido.

Deudas y proceso judicial
A finales del 2018, AN tenía 24,4 millones de euros de deudas, que han continuado creciendo por un montante desconocido durante los dos últimos años.

Deudas y nuevo proceso judicial que agravan una tormenta de culebrones públicos y privados.

Hace días estallaron con mucho ruido verbal los enfrentamientos entre Marine Le Pen, presidenta del AN, y su ambiciosa sobrina, Marion Maréchal Le Pen, que aspira a ser candidata a la próxima elección presidencial, la primavera del 2022, enfrentándose en términos muy agrios a su rival y tía, cuyos problemas íntimos, sentimentales, se han convertido en un folletín esperpéntico.

La próxima elección presidencial francesa todavía está muy lejos. Pero las señoras Le Pen se disputan un «liderazgo» en cuarentena.

Hundiendo el partido
Marion Marechal Le Pen y otras personalidades de la extrema derecha francesa estiman que Marine está «hundiendo» el partido fundado por Jean-Marie Le Pen. Marine estima que su sobrina «es muy joven, y no tiene experiencia».

A esos problemas judiciales, económicas y políticos se suman las crisis sentimentales. Marion Marechal Le Pen volvió a cambiar de «compañero» hace meses. Y no acepta preguntas al respecto, en ninguna rueda de prensa. Marine Le Pen sigue buscando un nuevo «compañero», tras el hombre con el que compartió su vida durante la última década, Louis Aliot, que decidió abandonar a la presidenta de AN para «rehacer su vida» con una señora de armas tomar, en Perpignan, feudo de una extrema derecha balcanizada.

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