Mié. Mar 3rd, 2021

La estrategia es huir de los ataques personales a la juez Barrett y aprovechar que el tribunal debe pronunciarse sobre la reforma sanitaria de Obama para subrayar lo que está en juego en la pandemia,

Con una mayoría republicana prácticamente garantizada, los senadores demócratas difícilmente podrán evitar que la conservadora Amy Coney Barrett se convierta en juez del Tribunal Supremo en sustitución de la fallecida Ruth Bader Ginsburg. La incógnita es cuán doloroso están dispuestos a hacer el proceso y cómo pueden tratar de obtener del mismo un beneficio de cara a las elecciones de noviembre. La estrategia pasa por elevar el tono político del proceso de confirmación y subrayar las consecuencias del relevo en las vidas de los ciudadanos. La agenda del Supremo, que debe decidir sobre la protección sanitaria de millones de ciudadanos, les brinda la oportunidad de mantener el foco en la pandemia.

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