Jue. Feb 25th, 2021

Donald Trump hace campaña estos días en Florida con toda la intensidad que puede: sin ganar ahí sus posibilidades de reelección son casi nulas. El presidente solo apela a los republicanos. El país está dividido en dos bloques y su táctica consiste en movilizar a los suyos y que ninguno deje de acudir a las urnas el 3 de noviembre. En sus mensajes no hay concesiones a indecisos, independientes o moderados demócratas. Trump es consciente que puede volver a perder el voto popular, como en 2016, y ganar otra vez gracias al apoyo de los compromisarios de media docena de Estados, aquellos en los que realmente se deciden las elecciones.

Anticipa un recuento ajustado y no está claro que reconozca una eventual derrota. Lleva tiempo sembrando dudas sobre la fiabilidad del sistema, ayudado por la demora en contar los votos por correo, mucho más numerosos debido a la pandemia. Es el primer presidente dispuesto a no aceptar los resultados y que acusa de antemano de fraude al rival. Octubre será el mes central de la campaña y se esperan sorpresas y giros dramáticos en el guión que escribe día a día Trump a base de tuits e intuición.

Los debates han cobrado más importancia ante los márgenes estrechos. Los tres cara a cara pactados le darán la oportunidad de atacar a Joe Biden en persona y tratar de sacarle de sus casillas con nuevos insultos y transgresiones. Un fallo del equipo republicano ha sido presentar al candidato demócrata como un pésimo orador, con mala salud y sin energía a la hora de defender sus propuestas. Con que Biden salga del paso, ganará algunos puntos que le ayudarán a consolidar su ventaja nacional, un 7% de media en las encuestas.

La muerte de Ruth Ginsburg, la icónica jueza del Tribunal Supremo, ha sido un shock para los demócratas, pero también ha fortalecido la determinación y la unidad del partido. Hoy Trump tiene previsto anunciar el nombre de su posible sucesora. Barbara Lagoa, jueza federal cubana-americana, figura entre las finalistas, un guiño más a los republicanos del gran estado de Florida.,
Donald Trump hace campaña estos días en Florida con toda la intensidad que puede: sin ganar ahí sus posibilidades de reelección son casi nulas. El presidente solo apela a los republicanos. El país está dividido en dos bloques y su táctica consiste en movilizar a los suyos y que ninguno deje de acudir a las urnas el 3 de noviembre. En sus mensajes no hay concesiones a indecisos, independientes o moderados demócratas. Trump es consciente que puede volver a perder el voto popular, como en 2016, y ganar otra vez gracias al apoyo de los compromisarios de media docena de Estados, aquellos en los que realmente se deciden las elecciones.

Anticipa un recuento ajustado y no está claro que reconozca una eventual derrota. Lleva tiempo sembrando dudas sobre la fiabilidad del sistema, ayudado por la demora en contar los votos por correo, mucho más numerosos debido a la pandemia. Es el primer presidente dispuesto a no aceptar los resultados y que acusa de antemano de fraude al rival. Octubre será el mes central de la campaña y se esperan sorpresas y giros dramáticos en el guión que escribe día a día Trump a base de tuits e intuición.

Los debates han cobrado más importancia ante los márgenes estrechos. Los tres cara a cara pactados le darán la oportunidad de atacar a Joe Biden en persona y tratar de sacarle de sus casillas con nuevos insultos y transgresiones. Un fallo del equipo republicano ha sido presentar al candidato demócrata como un pésimo orador, con mala salud y sin energía a la hora de defender sus propuestas. Con que Biden salga del paso, ganará algunos puntos que le ayudarán a consolidar su ventaja nacional, un 7% de media en las encuestas.

La muerte de Ruth Ginsburg, la icónica jueza del Tribunal Supremo, ha sido un shock para los demócratas, pero también ha fortalecido la determinación y la unidad del partido. Hoy Trump tiene previsto anunciar el nombre de su posible sucesora. Barbara Lagoa, jueza federal cubana-americana, figura entre las finalistas, un guiño más a los republicanos del gran estado de Florida.

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