Lun. Ago 2nd, 2021

Si nada se tuerce, este 2021 será para Abanca mejor que 2019, el que fue el mejor ejercicio de su corta historia. Es el vaticinio de su presidente, Juan Carlos Escotet, que esta mañana ha presentado los resultados de la entidad en el primer semestre del año: 157 millones de beneficio, un 18% más que en el mismo periodo del pasado 2019 y un crecimiento en todas sus líneas de negocio e indicadores de solvencia. «Es el fruto de la recuperación de la actividad», ha resumido Escotet durante la comparecencia ante los medios, «de un control riguroso de los gastos y la contención del coste del riesgo». A eso suma que las integraciones de Bankoa y Novobanco están arrojando resultados «por encima de nuestras previsiones».

Según ha explicado Escotet, Abanca alcanza un volumen de negocio de 107.000 millones de euros, «mejorando progresivamente» respecto a los niveles de 2019, el ejercicio anterior a la pandemia y su efecto distorsionador. Así, la entidad aumenta un 30% en concesión de hipotecas, 21% en créditos a pymes y autónomos e incrementa un 19,4% la captacion de «clientes de valor», que se hace «especialmente intensa» fuera de Galicia, donde alcanza un 80,9%.

El balance de Abanca se asienta, principalmente, por el incremento de sus «ingresos recurrentes». «Se mantiene el ritmo de crecimiento de más de dos dígitos», situándose en el 10,4% en progresión anual, que se combina además con una mejora en la calidad del riesgo. «Somos el banco con menor morosidad del sistema bancario español», con un 1,9% frente a una media sectorial «por encima del 5». La entidad eleva su cobertura de activos dudosos al 83,8%, lo que «nos convierte en líderes en calidad de activos del sector», ha presumido Escotet. No obstante, Abanca ha destinado 82 millones de euros a provisiones, según ha añadido el consejero delegado de la entidad, Francisco Botas, y ello a pesar de que los activos dudosos se han reducido en un 19%. «Mantenemos las provisiones con elevada prudencia».

«La entidad afronta la salida de la pandemia con un robusto perfil financiero, elevados niveles de cobertura, máxima calidad de activos, y una cómoda posición de liquidez», ha sintetizado el banquero venezolano, cuyo enfoque sobre la evolución del ejercicio en curso es «claramente favorable y positivo». A su juicio, era «factible» llegar a crecer incluso por encima del 7%, «pero mantengo a reserva esa opinión hasta ver cómo evoluciona esta situación con la pandemia y su efecto en el turismo». Pese a ello, «estamos convencidos de poder cumplir nuestros objetivos de 2021» basándose en el «crecimiento orgánico» de la entidad, pero sin descartar la posibilidad de acudir a operaciones de integración. «Seguimos estudiando opciones que se puedan presentar en el mercado», ha dejado el aire.,
Si nada se tuerce, este 2021 será para Abanca mejor que 2019, el que fue el mejor ejercicio de su corta historia. Es el vaticinio de su presidente, Juan Carlos Escotet, que esta mañana ha presentado los resultados de la entidad en el primer semestre del año: 157 millones de beneficio, un 18% más que en el mismo periodo del pasado 2019 y un crecimiento en todas sus líneas de negocio e indicadores de solvencia. «Es el fruto de la recuperación de la actividad», ha resumido Escotet durante la comparecencia ante los medios, «de un control riguroso de los gastos y la contención del coste del riesgo». A eso suma que las integraciones de Bankoa y Novobanco están arrojando resultados «por encima de nuestras previsiones».

Según ha explicado Escotet, Abanca alcanza un volumen de negocio de 107.000 millones de euros, «mejorando progresivamente» respecto a los niveles de 2019, el ejercicio anterior a la pandemia y su efecto distorsionador. Así, la entidad aumenta un 30% en concesión de hipotecas, 21% en créditos a pymes y autónomos e incrementa un 19,4% la captacion de «clientes de valor», que se hace «especialmente intensa» fuera de Galicia, donde alcanza un 80,9%.

El balance de Abanca se asienta, principalmente, por el incremento de sus «ingresos recurrentes». «Se mantiene el ritmo de crecimiento de más de dos dígitos», situándose en el 10,4% en progresión anual, que se combina además con una mejora en la calidad del riesgo. «Somos el banco con menor morosidad del sistema bancario español», con un 1,9% frente a una media sectorial «por encima del 5». La entidad eleva su cobertura de activos dudosos al 83,8%, lo que «nos convierte en líderes en calidad de activos del sector», ha presumido Escotet. No obstante, Abanca ha destinado 82 millones de euros a provisiones, según ha añadido el consejero delegado de la entidad, Francisco Botas, y ello a pesar de que los activos dudosos se han reducido en un 19%. «Mantenemos las provisiones con elevada prudencia».

«La entidad afronta la salida de la pandemia con un robusto perfil financiero, elevados niveles de cobertura, máxima calidad de activos, y una cómoda posición de liquidez», ha sintetizado el banquero venezolano, cuyo enfoque sobre la evolución del ejercicio en curso es «claramente favorable y positivo». A su juicio, era «factible» llegar a crecer incluso por encima del 7%, «pero mantengo a reserva esa opinión hasta ver cómo evoluciona esta situación con la pandemia y su efecto en el turismo». Pese a ello, «estamos convencidos de poder cumplir nuestros objetivos de 2021» basándose en el «crecimiento orgánico» de la entidad, pero sin descartar la posibilidad de acudir a operaciones de integración. «Seguimos estudiando opciones que se puedan presentar en el mercado», ha dejado el aire.

Por