Dom. Ago 1st, 2021

Tras el llamamiento hecho este jueves a un alto el fuego inmediato en Nagorno Karabaj por Francia, Estados Unidos y Rusia, los tres países que presiden el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Armenia, reticente en un principio a detener las hostilidades, se muestra ahora favorable a la vía negociadora bajo el auspicio de la OSCE.

Así lo anunció ayer el Ministerio de Exteriores armenio a través de un comunicado. «Aunque esta agresión contra Nagorno Karabaj seguirá recibiendo nuestra firme y absoluta condena, estamos dispuestos a comprometernos con los países que copresiden el Grupo de Minsk de la OSCE para restablecer un régimen de alto el fuego en base a los acuerdos de 1994-1995», se señala en la nota diplomática. Según su texto, «Armenia sigue estando comprometida con una solución pacífica del conflicto de Nagorno Karabaj», enclave de mayoría armenia que se desgajó de Azerbaiyán hace ya tres décadas.

Sin embargo, Bakú no ha mostrado la misma disposición a un arreglo pacífico. El consejero de política exterior de la Presidencia azerbaiyana, Hikmet Hajíyev, declaró ayer en una rueda de prensa ofrecida por videoconferencia que la única forma de «parar la actual escalada militar es que Armenia abandone Nagorno Karabaj». «Si Armenia quiere ver el final de esta escalada, la pelota está en su campo. Debe poner fin a la ocupación».

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se expresó ayer en una línea parecida. Según sus palabras, «la lucha continuará hasta que Nagorno Karabaj sea liberado de la ocupación». «Estamos de todo corazón y con todas nuestras capacidades junto a Azerbaiyán y lo vamos a seguir estando», añadió Erdogan en una alocución retransmitida en directo por la cadena turca NTV desde Konya, al sur de Ankara.

Stepanakert, la capital de Nagorno Karabaj, fue ayer bombardeada. El Ministerio de Defensa de Armenia afirma que el ataque fue llevado a cabo por fuerzas azerbaiyanas. Según la información castrense armenia, infraestructuras de uso civil resultaron dañadas y al menos 10 personas fueron heridas. Corresponsales de diversas publicaciones aseguraron que ellos mismos vieron cómo explotaron al menos dos obuses y cómo las ambulancias se llevaron a los heridos.

Mientras, la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos aseguraba que al menos 28 combatientes sirios pertenecientes a facciones proturcas murieron en los últimos días en combates en Nagorno Karabaj. Según Rami Abdel Rahman, director de la ONG, estos mercenarios formaban parte del grupo de los 850 reclutados y enviados a la zona de conflicto la semana pasada. A este respecto, el Kremlin difundió hoy una nota señalando que el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro armenios, Nikol Pashinián, «expresaron su gran preocupación ante las informaciones sobre la presencia de grupos armados ilegales de Oriente Próximo» en Nagorno Karabaj.,
Tras el llamamiento hecho este jueves a un alto el fuego inmediato en Nagorno Karabaj por Francia, Estados Unidos y Rusia, los tres países que presiden el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Armenia, reticente en un principio a detener las hostilidades, se muestra ahora favorable a la vía negociadora bajo el auspicio de la OSCE.

Así lo anunció ayer el Ministerio de Exteriores armenio a través de un comunicado. «Aunque esta agresión contra Nagorno Karabaj seguirá recibiendo nuestra firme y absoluta condena, estamos dispuestos a comprometernos con los países que copresiden el Grupo de Minsk de la OSCE para restablecer un régimen de alto el fuego en base a los acuerdos de 1994-1995», se señala en la nota diplomática. Según su texto, «Armenia sigue estando comprometida con una solución pacífica del conflicto de Nagorno Karabaj», enclave de mayoría armenia que se desgajó de Azerbaiyán hace ya tres décadas.

Sin embargo, Bakú no ha mostrado la misma disposición a un arreglo pacífico. El consejero de política exterior de la Presidencia azerbaiyana, Hikmet Hajíyev, declaró ayer en una rueda de prensa ofrecida por videoconferencia que la única forma de «parar la actual escalada militar es que Armenia abandone Nagorno Karabaj». «Si Armenia quiere ver el final de esta escalada, la pelota está en su campo. Debe poner fin a la ocupación».

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se expresó ayer en una línea parecida. Según sus palabras, «la lucha continuará hasta que Nagorno Karabaj sea liberado de la ocupación». «Estamos de todo corazón y con todas nuestras capacidades junto a Azerbaiyán y lo vamos a seguir estando», añadió Erdogan en una alocución retransmitida en directo por la cadena turca NTV desde Konya, al sur de Ankara.

Stepanakert, la capital de Nagorno Karabaj, fue ayer bombardeada. El Ministerio de Defensa de Armenia afirma que el ataque fue llevado a cabo por fuerzas azerbaiyanas. Según la información castrense armenia, infraestructuras de uso civil resultaron dañadas y al menos 10 personas fueron heridas. Corresponsales de diversas publicaciones aseguraron que ellos mismos vieron cómo explotaron al menos dos obuses y cómo las ambulancias se llevaron a los heridos.

Mientras, la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos aseguraba que al menos 28 combatientes sirios pertenecientes a facciones proturcas murieron en los últimos días en combates en Nagorno Karabaj. Según Rami Abdel Rahman, director de la ONG, estos mercenarios formaban parte del grupo de los 850 reclutados y enviados a la zona de conflicto la semana pasada. A este respecto, el Kremlin difundió hoy una nota señalando que el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro armenios, Nikol Pashinián, «expresaron su gran preocupación ante las informaciones sobre la presencia de grupos armados ilegales de Oriente Próximo» en Nagorno Karabaj.

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