Jue. Abr 15th, 2021

Brasil perdió entre 2000 y 2018 cerca de 490.000 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal, el 8,34 % de su vegetación natural y un área casi del tamaño de un país como España, según un estudio divulgado este jueves por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

De la vegetación natural destruida por la deforestación en los 18 años del estudio, un 42 % (208.400 kilómetros cuadrados) fue convertida en pastos para la cría de ganado y un 19 % (94.000 kilómetros cuadrados) en cultivos agrícolas, según el organismo estatal de estadísticas.

El estudio, no obstante, mostró que la mayor parte de la deforestación se concentró entre 2000 y 2010, con una pérdida de 326.000 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal original, y que el ritmo de destrucción fue desacelerándose hasta 2018.

La mayor pérdida en todo el período se concentró en la Amazonia, la mayor selva tropical del mundo, con 269.800 kilómetros cuadrados de vegetación natural desforestados, el 55,07 % del total destruido en Brasil en 18 años y un área del tamaño de un país como Ecuador.

Esa área destruida equivale al 7,3 % de la extensión total de la Amazonia, en donde la desforestación se aceleró en los últimos dos años, desde que Jair Bolsonaro asumió la Presidencia brasileña en enero de 2019.

Además de defender políticas de explotación económica en las reservas indígenas y de reducir la fiscalización ambiental, el jefe de Estado es acusado de promover la deforestación con su retórica antiambientalista.,
Brasil perdió entre 2000 y 2018 cerca de 490.000 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal, el 8,34 % de su vegetación natural y un área casi del tamaño de un país como España, según un estudio divulgado este jueves por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

De la vegetación natural destruida por la deforestación en los 18 años del estudio, un 42 % (208.400 kilómetros cuadrados) fue convertida en pastos para la cría de ganado y un 19 % (94.000 kilómetros cuadrados) en cultivos agrícolas, según el organismo estatal de estadísticas.

El estudio, no obstante, mostró que la mayor parte de la deforestación se concentró entre 2000 y 2010, con una pérdida de 326.000 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal original, y que el ritmo de destrucción fue desacelerándose hasta 2018.

La mayor pérdida en todo el período se concentró en la Amazonia, la mayor selva tropical del mundo, con 269.800 kilómetros cuadrados de vegetación natural desforestados, el 55,07 % del total destruido en Brasil en 18 años y un área del tamaño de un país como Ecuador.

Esa área destruida equivale al 7,3 % de la extensión total de la Amazonia, en donde la desforestación se aceleró en los últimos dos años, desde que Jair Bolsonaro asumió la Presidencia brasileña en enero de 2019.

Además de defender políticas de explotación económica en las reservas indígenas y de reducir la fiscalización ambiental, el jefe de Estado es acusado de promover la deforestación con su retórica antiambientalista.

Por