Dom. May 9th, 2021

Breonna Taylor, de tan sólo 26 años, fue asesinada el pasado 13 de marzo en manos de la policía de Louisville, Kentucky, quienes ingresaron a su casa vestidos de civiles. De acuerdo a diversos reportes, los oficiales de policía contaban con una orden «No-knock» (entrar sin avisar) para ingresar al apartamento de Breonna.

La orden «No-knock» fue emitida como parte de una investigación por narcotráfico. En el suceso, Breonna, quien se encontraba durmiendo, falleció tras recibir ocho impactos de bala. Posteriormente se dio a conocer que las autoridades habían ingresado a la dirección errónea, terminando así, con la vida de una persona inocente.

En mayo, la familia de Taylor presentó una demanda en la que acusa a los agentes de agresión, homicidio culposo, fuerza excesiva y negligencia grave. La denuncia dice que los agentes no estaban buscando a Taylor o su pareja, sino a un sospechoso no relacionado que ya estaba arrestado y no vivía en el complejo de apartamentos.

Ben Crump, abogado de la familia de Taylor, describió el incidente como una «redada policial fallida». En relación al caso, el FBI abrió el 21 de mayo una investigación sobre las circunstancias de su muerte. Tres agentes fueron suspendidos, pero nadie fue acusado.

Los agentes que entraron a la casa de Taylor no llevaban cámaras corporales que pudieran registrar qué sucedió. Ahora, el Departamento de Policía de Louisville dice que todos los oficiales deben usar cámaras en sus uniformes. Las órdenes de allanamiento «No-knock» fueron suspendidas temporalmente

La Fiscalía dejó sin castigo a los tres policías blancos que mataron a Taylor. El controvertido veredicto del jurado popular solo acusa a uno de los policías, pero no lo hace por disparar contra Taylor, sino contra los ocupantes de una casa colindante. La resolución judicial fue recibida con protestas en Louisville y otras capitales estadounidenses.,
Breonna Taylor, de tan sólo 26 años, fue asesinada el pasado 13 de marzo en manos de la policía de Louisville, Kentucky, quienes ingresaron a su casa vestidos de civiles. De acuerdo a diversos reportes, los oficiales de policía contaban con una orden «No-knock» (entrar sin avisar) para ingresar al apartamento de Breonna.

La orden «No-knock» fue emitida como parte de una investigación por narcotráfico. En el suceso, Breonna, quien se encontraba durmiendo, falleció tras recibir ocho impactos de bala. Posteriormente se dio a conocer que las autoridades habían ingresado a la dirección errónea, terminando así, con la vida de una persona inocente.

En mayo, la familia de Taylor presentó una demanda en la que acusa a los agentes de agresión, homicidio culposo, fuerza excesiva y negligencia grave. La denuncia dice que los agentes no estaban buscando a Taylor o su pareja, sino a un sospechoso no relacionado que ya estaba arrestado y no vivía en el complejo de apartamentos.

Ben Crump, abogado de la familia de Taylor, describió el incidente como una «redada policial fallida». En relación al caso, el FBI abrió el 21 de mayo una investigación sobre las circunstancias de su muerte. Tres agentes fueron suspendidos, pero nadie fue acusado.

Los agentes que entraron a la casa de Taylor no llevaban cámaras corporales que pudieran registrar qué sucedió. Ahora, el Departamento de Policía de Louisville dice que todos los oficiales deben usar cámaras en sus uniformes. Las órdenes de allanamiento «No-knock» fueron suspendidas temporalmente

La Fiscalía dejó sin castigo a los tres policías blancos que mataron a Taylor. El controvertido veredicto del jurado popular solo acusa a uno de los policías, pero no lo hace por disparar contra Taylor, sino contra los ocupantes de una casa colindante. La resolución judicial fue recibida con protestas en Louisville y otras capitales estadounidenses.

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