Jue. Abr 15th, 2021

Algunos expertos le consideran el primer Rey de España, aunque todos coinciden en que es una figura esencial para entender la historia de España. Fernando III fue un hábil político que reunió los reinos de León y de Castilla; un militar que consiguió casi duplicar el territorio de su reino; y un hombre preocupado por la cultura, que colocó la primera piedra de la Catedral de Burgos e inició la construcción de la Catedral de León. Es por eso que la Fundación para el VIII Centenario de la Catedral de Burgos, con el apoyo de las fundaciones de La Caixa y Caja Burgos, ha organizado una exposición en el Fórum Evolución de Burgos en la que algo más de medio centenar de piezas pretenden saldar una deuda histórica con el monarca.

La exposición sobre Fernando III «El Santo», inaugurada este viernes en el Fórum Evolución de Burgos, donde se podrá ver hasta primeros de marzo, pretende «saldar una deuda con la figura de un monarca imprescindible para entender la historia de España». Así lo considera René Payo, asesor del montaje expositivo. El experto asegura que «no se había hecho desde hace décadas una gran exposición de obras relacionadas con un rey que fue muy hábil y una figura histórica clave». Fue conocido fuera de su reino, sobre todo en Alemania, de donde precedía su primera esposa, Beatriz de Suavia, como Rex Hispaniae, el Rey de España.

El comisario de la muestra, titulada «Fernando III. Rex Hispaniae en Burgos: Historia, memoria e imagen», José Matesanz, explica que la exposición contará inicialmente con 55 piezas, procedentes de 33 instituciones o particulares. Sin embargo, hay previsión de incorporar algunas obras más cuando sea posible, y es que, debido a la pandemia, algunas instituciones no han podido realizar las cesiones porque están cerradas.

Documentos que habitualmente no se ven
Las piezas que se podrán ver proceden de diversos lugares de España. Varias de ellas de la Catedral de Burgos, aunque también de la de Sevilla, donde descansan los restos del monarca, o de Valladolid, Palencia, Toledo, Sevilla, Zamora y Santiago de Compostela. Precisamente, uno de los elementos más llamativos de la exposición procede de la Catedral de Santiago de Compostela. Se trata de un libro que contiene una imagen de Fernando III y que ni siquiera está expuesta al público en el templo gallego, donde solo se puede ver un facsímil. Llaman también la atención sobre diversas piezas y diplomas de la época del monarca, en el siglo XIII y la Virgen de las Batallas de la Capilla Real de Granada.

El comisario de la exposición, destaca varias piezas que están relacionadas con la canonización de Fernando III, que se produjo cuatro siglos después de su muerte, ya en el siglo XVII. Precisamente, esa canonización se conmemoró de manera especial en el anterior centenario de la Catedral, cuando se organizó en Burgos una procesión con una reliquia que entregó a la Catedral de Burgos la Catedral de Sevilla. De hecho, en la muestra se pueden ver algunos documentos de esa celebración cedidos por el Archivo Municipal de Burgos

Cuatro apartados
La exposición se reparte en cuatro apartados que se centran en el momento en que Fernando III fue armado Caballero en 1219; su boda con Beatriz de Suavia, que estrechó la relación de España y Alemania; la unión de los reinos de León y Castilla; y la colocación de la primera piedra de la Catedral de Burgos en 1221.

Matesanz insistió en la relación de Fernando III con la Catedral de Burgos. Se casó primero en la antigua Catedral, en 1219, y en segundas nupcias ya en el nuevo templo gótico, en 1237.

El vicepresidente del Cabildo de la Catedral burgalesa, Juan Álvarez Quevedo, experto en arte e historia, se muestra convencido que fue en la primera boda del monarca, en la antigua Catedral, cuando pudo surgir la idea de hacer un templo mucho más grande porque el antiguo «se quedó pequeño para una celebración de tal envergadura».

De hecho, en la exposición se puede ver una imagen del monarca que habitualmente se encuentra en la Sacristía mayor de la Catedral. Álvarez Quevedo explicó que es una imagen de un joven Fernando III, aunque en el templo catedralicio hay varias referencias más al monarca. Entre ellas destacó las tres estatuas situadas en el Claustro alto que representan a Fernando III, a su esposa Beatriz de Suavia y al Obispo Mauricio, también con un papel destacado en el proyecto de la Catedral cuya primera piedra se colocó en 1221. En la exposición se puede ver precisamente una réplica del conjunto escultórico, restaurado hace unos años en el templo catedralicio, donde también hay una referencia al monarca en un capitel y en un cuadro del descendimiento, en la capilla de Santa Catalina. Según todos los expertos, uno de los personajes que sostiene a Cristo por un brazo en ese cuadro del descendimiento es el propio Fernando III, en una licencia del pintor.,
Algunos expertos le consideran el primer Rey de España, aunque todos coinciden en que es una figura esencial para entender la historia de España. Fernando III fue un hábil político que reunió los reinos de León y de Castilla; un militar que consiguió casi duplicar el territorio de su reino; y un hombre preocupado por la cultura, que colocó la primera piedra de la Catedral de Burgos e inició la construcción de la Catedral de León. Es por eso que la Fundación para el VIII Centenario de la Catedral de Burgos, con el apoyo de las fundaciones de La Caixa y Caja Burgos, ha organizado una exposición en el Fórum Evolución de Burgos en la que algo más de medio centenar de piezas pretenden saldar una deuda histórica con el monarca.

La exposición sobre Fernando III «El Santo», inaugurada este viernes en el Fórum Evolución de Burgos, donde se podrá ver hasta primeros de marzo, pretende «saldar una deuda con la figura de un monarca imprescindible para entender la historia de España». Así lo considera René Payo, asesor del montaje expositivo. El experto asegura que «no se había hecho desde hace décadas una gran exposición de obras relacionadas con un rey que fue muy hábil y una figura histórica clave». Fue conocido fuera de su reino, sobre todo en Alemania, de donde precedía su primera esposa, Beatriz de Suavia, como Rex Hispaniae, el Rey de España.

El comisario de la muestra, titulada «Fernando III. Rex Hispaniae en Burgos: Historia, memoria e imagen», José Matesanz, explica que la exposición contará inicialmente con 55 piezas, procedentes de 33 instituciones o particulares. Sin embargo, hay previsión de incorporar algunas obras más cuando sea posible, y es que, debido a la pandemia, algunas instituciones no han podido realizar las cesiones porque están cerradas.

Documentos que habitualmente no se ven
Las piezas que se podrán ver proceden de diversos lugares de España. Varias de ellas de la Catedral de Burgos, aunque también de la de Sevilla, donde descansan los restos del monarca, o de Valladolid, Palencia, Toledo, Sevilla, Zamora y Santiago de Compostela. Precisamente, uno de los elementos más llamativos de la exposición procede de la Catedral de Santiago de Compostela. Se trata de un libro que contiene una imagen de Fernando III y que ni siquiera está expuesta al público en el templo gallego, donde solo se puede ver un facsímil. Llaman también la atención sobre diversas piezas y diplomas de la época del monarca, en el siglo XIII y la Virgen de las Batallas de la Capilla Real de Granada.

El comisario de la exposición, destaca varias piezas que están relacionadas con la canonización de Fernando III, que se produjo cuatro siglos después de su muerte, ya en el siglo XVII. Precisamente, esa canonización se conmemoró de manera especial en el anterior centenario de la Catedral, cuando se organizó en Burgos una procesión con una reliquia que entregó a la Catedral de Burgos la Catedral de Sevilla. De hecho, en la muestra se pueden ver algunos documentos de esa celebración cedidos por el Archivo Municipal de Burgos

Cuatro apartados
La exposición se reparte en cuatro apartados que se centran en el momento en que Fernando III fue armado Caballero en 1219; su boda con Beatriz de Suavia, que estrechó la relación de España y Alemania; la unión de los reinos de León y Castilla; y la colocación de la primera piedra de la Catedral de Burgos en 1221.

Matesanz insistió en la relación de Fernando III con la Catedral de Burgos. Se casó primero en la antigua Catedral, en 1219, y en segundas nupcias ya en el nuevo templo gótico, en 1237.

El vicepresidente del Cabildo de la Catedral burgalesa, Juan Álvarez Quevedo, experto en arte e historia, se muestra convencido que fue en la primera boda del monarca, en la antigua Catedral, cuando pudo surgir la idea de hacer un templo mucho más grande porque el antiguo «se quedó pequeño para una celebración de tal envergadura».

De hecho, en la exposición se puede ver una imagen del monarca que habitualmente se encuentra en la Sacristía mayor de la Catedral. Álvarez Quevedo explicó que es una imagen de un joven Fernando III, aunque en el templo catedralicio hay varias referencias más al monarca. Entre ellas destacó las tres estatuas situadas en el Claustro alto que representan a Fernando III, a su esposa Beatriz de Suavia y al Obispo Mauricio, también con un papel destacado en el proyecto de la Catedral cuya primera piedra se colocó en 1221. En la exposición se puede ver precisamente una réplica del conjunto escultórico, restaurado hace unos años en el templo catedralicio, donde también hay una referencia al monarca en un capitel y en un cuadro del descendimiento, en la capilla de Santa Catalina. Según todos los expertos, uno de los personajes que sostiene a Cristo por un brazo en ese cuadro del descendimiento es el propio Fernando III, en una licencia del pintor.

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