Dom. Ago 1st, 2021

Las generaciones venideras se asomarán con horror a esta época, perplejas ante la apoteosis de un régimen político nefasto que logró arruinar las energías vitales de todo un pueblo, hasta extenuarlas por completo, por el procedimiento de alimentar pasiones antagónicas y sectarias. La crisis desatada por la plaga coronavírica está sirviendo para mostrar el cáncer de la partitocracia en todo su esplendor maligno, pero nadie parece querer darse cuenta. La gente ya sólo vive para alimentar sus pasiones antagónicas y sectarias, que -como escribía Simone Weil- «chocan entre sí con un ruido verdaderamente infernal que hace imposible que se oiga, ni por un segundo, la voz de la justicia y de la verdad». Así se ha moldeado esta generación maldita,… Ver Más,
Las generaciones venideras se asomarán con horror a esta época, perplejas ante la apoteosis de un régimen político nefasto que logró arruinar las energías vitales de todo un pueblo, hasta extenuarlas por completo, por el procedimiento de alimentar pasiones antagónicas y sectarias. La crisis desatada por la plaga coronavírica está sirviendo para mostrar el cáncer de la partitocracia en todo su esplendor maligno, pero nadie parece querer darse cuenta. La gente ya sólo vive para alimentar sus pasiones antagónicas y sectarias, que -como escribía Simone Weil- «chocan entre sí con un ruido verdaderamente infernal que hace imposible que se oiga, ni por un segundo, la voz de la justicia y de la verdad». Así se ha moldeado esta generación maldita,… Ver Más

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