Jue. Abr 15th, 2021

La decisión del pasado miércoles de ARCO de celebrar su edición de 2021, la de su cuarenta aniversario, entre el 7 y el 11 de julio, ha caído como una bomba en el sector del arte español por todas las consecuencias que acarrea. Era vox pópuli en los mentideros artísticos de la capital que las fechas de febrero se barajaban como improbables, pero, aún así, Ifema mantuvo abierta su convocatoria de aplicación hasta el 15 de septiembre con el calendario de invierno en mente para su próxima edición. Menos de diez días después ABC contaba en exclusiva antes de hacerse público en un comunicado oficial la postura final del salón que dirige Maribel López, que retrasa la celebración de la más importante feria de arte contemporáneo en España a la temporada estival para segurarse así una mayor estabilidad en la situación de la pandemia en esta todavía «segunda ola» en nuestro país.

Yo prefiero –subraya el responsable de Urvanity– que no nos movamos de febrero si hay garantías sanitarias suficientes para poder celebrar las ferias»

Pero son muchas las dudas que la decisión siembra y los melones que abre: ¿Corre peligro la semana del arte en Madrid? ¿Se celebrará la edición portuguesa de ARCO en 2021 antes que la madrileña? ¿La anulará? ¿Secundarán el resto de ferias de Madrid lo considerado de forma unilateral por Ifema y se trasladarán también al mes de julio? A este último respecto, y pese a lo que se pudiera pensar, estas no están por la labor, e incluso se plantean celebrar su propio circuito alternativo en primavera.

Una decisión conjunta
«Desde que se conoció la noticia, estamos en contacto telefónico unas ferias con otras. La idea es reunirnos la semana que viene para tomar, en la medida de lo posible, una decisión conjunta», expone Mónica Álvarez Careaga, directora de Drawing Room Madrid, que en estos momentos se encuentra preparando la edición portuguesa de este año de su feria, la cual tendrá lugar entre el 14 y el 18 de octubre: «Lo que está claro es que, con la salida de ARCO de febrero, la semana del arte ya no existe. Pero conviene hacer algo y por eso estamos barajando la idea de trasladarnos todos nosotros a la primavera, a abril o mayo. Somos cinco ferias, lo que ya de por sí garantiza un recorrido interesante».

Para Álvarez Careaga, ferias pequeñas como la suya se nutren también de galerías de reducido tamaño –«que son ante todo pymes, empresas privadas para las que el daño de suspender una cita como la nuestra es muy grande»–, en las que se despiertan ahora dos grandes dudas: «Primero, si julio es un buen mes. No lo sabemos, pero lo dudamos. Por otro lado, ¿y si ARCO también decide cancelar su presencia en verano? Ya lo hicieron con Lisboa y no podemos estar a su merced».

Detalle de una de las ediciones de ArtMadridPara la responsable de Drawing, ARCO tiene un problema añadido y es que, por su envergadura, «esa feria no se puede montar en un par de meses. Con la mía, con 16 galerías, es diferente. Si en primavera Ifema tuviera de nuevo la necesidad de convertirse en un hospital de campaña, la posibilidad de una feria allí en julio está ya descartada». Álvarez Careaga reconoce que no le han llamado aún muchas de las firmas con las que trabaja («es posible que sea porque muchas no son españolas»), pero las extranjeras «son muy volátiles: no las podemos estar marenado, porque nos abandonan».

Para el director de ArtMadrid, la «autoexclusión» de la feria de Ifema de la Semana del Arte es «un alivio para el mercado»

Desde JustMad, la segunda feria en importancia de la capital (en cuya web se mantienen inamovibles aún las fechas de febrero para su próxima edición), su directora Semíramis González está en contacto con sus galerías desde que se desató la noticia, y constata que no es tan fácil unificar una respuesta: «Son muchas las que ven bien movernos a primavera, pero también numerosas las que no consideran oportuno desligarse de ARCO, y por tanto, trasladarnos a julio, pero es que pensamos que han elegido una malísima fecha. La decisión final, desde luego, será salomónica y no contentará a nadie. Sin embargo, es cierto que estamos recibiendo mucha comprensión por parte de las galerías. Incluso nos está sorprendiendo la respuesta de las extranjeras».

Quién te compra
¿Es posible que JustMad sea la feria que se ve más presionada para coincidir con ARCO por su naturaleza y envergadura? Responde su responsable: «No lo creo. Al final se trata de quién te compra, y aunque podemos compartir visitantes con ARCO, el perfil de nuestro coleccionista es el de empresario español que acudirá a tu llamada independientemente de tus fechas. No dependemos tanto de un coleccionista extranjero. Además hay que tener en cuenta que la situación de 2021 será una excepción. No está previsto movernos de fecha más que este año debido a la emergencia sanitaria», puntualiza.

Para González, cuanto más se tarde en celebrar las ferias madrileñas, más se complica la situación para las galerías: «Algunas reconocen llevar más de siete meses sin vender. Que desde la Semana del Arte de 2020 hasta la de 2021 pase un año y medio sería dramático para ellas. Cuanto antes se puedan volver a celebrar las ferias de Madrid antes pondremos solución a un problema. Además, entre todas las galerías satélites movemos a más de 150 firmas. Eso ya nos convierte en un pulmón importante y autónomo»; y recuerda que este año, ya se han producido situaciones similares en otras geografías de las que los pequeños han salido airosos: «Las ferias satélites de Basel están celebrando ahora ediciones desligadas de Art Basel, que después de moverse de junio a septiembre, ha optado por cancelar. Y las respuestas que nos llegan de Art Paris o de Berlín son positivas. Todo ello anima a separarse de ARCO».

Uno de los estands en una de las últimas ediciones de Drawing Room
Alberto Cornejo Alcázar, director de ArtMadrid, otra de las ferias con peso y decanas en la ciudad, con su convocatoria aún abierta para febrero de 2021, tiene claro que la de julio «es una fecha perdida»: «Considero, honestamente, que ARCO, por su autoexigencia y envergadura, debería haber apostado por un año en blanco. El coleccionista extranjero, después de Basel en junio, no está ya para venir al verano madrileño, sino para irse de vacaciones».

Para él, de hecho, la «autoexclusión» de la feria de Ifema de la Semana del Arte es «un alivio para el mercado, porque no hay tanta demanda y se reduce la oferta». Su feria es más partidaria de celebrar su próxima edición, la XVI, en primavera: «Cuanto más nos alejemos del ojo del huracán, y el huracán ahora mismo es el covid, mejor». En su opinión, no obstante, las ferias satélites deben tomar una decisión: «Hay que quitarse esta presión cuanto antes, por eso es importante la reunión de la próxima semana. Y puede que nos beneficiemos incluso de la decisión de ARCO. Es posible que alguna de sus galerías españolas se plantee ahora si le interesa acudir a ella o apostar por otra ferias, sobre todo extranjeras, antes que esperar a fechas tan tardías en el calendario».

«¿Y si ARCO también decide cancelar su presencia en verano? Ya lo hicieron con Lisboa y no podemos estar a su merced», dicen desde Drawing

Ejemplo de que la disparidad de opiniones es una evidencia, es la postura de Sergio Sancho, director de la feria capitalina Urvanity, especializada en tendencias urbanas: «Yo prefiero que no nos movamos de febrero –subraya–. Si hay garantías sanitarias suficientes para poder celebrar las ferias, y tomando las medidas de seguridad pertinentes, no le veo sentido a retrasarlo todo».

Sancho esgrime dos razones. La primera es que cada feria mira por sus intereses y cuenta con unas especificidades que les permite maniobrar de una u otra manera: «Nosotros congregamos a unos 30 estands, con espacio suficiente en cada uno de ellos, y en una sede accesible, donde es fácil controlar aforos e implementar restricciones. Quizás lo único que verá afectado el visitante es que tiene que planificar su visita, atenerse a un horario». Por otro lado, para el artífice de Urvanity, «hay que intentar mantener en la medida de lo posible la Semana del Arte, que ya queda edulcorada con la salida de ARCO»: «Existe un claendario mundial de eventos artísticos, y, te muevas a donde te muevas, va a haber coincidencias. Hablamos de intentar recuperar la normalidad cuanto antes. Adulteramos esa normalidad si empezamos a modificarlo todo».

Aclarar muchas dudas
Y aunque a este director de feria el cuerpo le pide «quedarse en febrero», lo bueno sería hablar entre todos y que hubiera consenso: «Es más, deberíamos reunirnos con las autoridades sanitarias, con el Ayuntamiento y la Comunidad, para que nos aclaren ciertas dudas». Sancho considera que la Semana del Arte es «un evento que hace ciudad»: «No somos solo las ferias, es también toda la programación específica que muchas instituciones hacen para esas fechas. Se ha caído un gran agente, sí, pero hemos de hacer por salvar a los demás».

La que parece no correr peligro, pese a desarrollarse también en Ifema, es Estampa. Su próxima edición se celebrará entre el 19 y el 22 de noviembre. Despejada la incógnita de convertir el recinto ferial madrileño en un hospital, al menos en los próximos meses (y en eso ha pesado «la economía» y la cantidad de ferias de toda naturaleza, sobre todo nacionales, que también iban a ser canceladas, afectando así a las arcas municipales), la cita capitaneada por Chema de Francisco se encuentra con vía libre para celebrarse.

Un espectador en la edición de 2018 de UrvanitySu responsable está en contacto directo y constante con las autoridades sanitarias, que este año imponen medidas de seguridad draconianas: «Un pabellón más grande, pasillos también más amplios; gel hidroalcóholico, mascarillas y toma de temperatura, así como un aforo de 4.035 visitantes, una cifra que nunca alcanzamos en un mismo momento. Las entradas y el mapa serán digitales. Pero hay ganas en que la cita salga adelante y para que salga bien. No sólo hemos aumentado en aplicaciones este año, hasta un 30 por ciento, sino que han sido muchas las galerías que nos han llamado pidiendo hacer todos los esfuerzos posibles para que la feria no se cancele».

«Hay que tener en cuenta que la situación de 2021 será una excepción. No está previsto movernos de fecha más que ese año y por la emergencia sanitaria», explican desde Just

En cuanto a las galerías, las principales afectadas con todos estos movimientos, la procesión va por dentro. Son muchas las consultadas que afirman preferir «un ARCO bien hecho en julio a uno muy recortado en febrero», pero a micrófono cerrado dudan de la efectividad de la fecha elegida por Ifema, omuestran reservas porque la decisión llegara justo diez días después de que se acabara el plazo para aplicar. Manuel Fernández-Braso, el presidente de ArtMadrid, la asociación que reúne a las más destacadas en la capital, quita hierro al asunto: «Las bases que firmamos cuando aplicamos ya incluían la posibilidad de que hubiera movimientos», confirma. Sea en invierno o en verano, su deseo es que el panorama se recomponga cuanto antes, mientras celebra que podamos visitar las galerías. En ferias o en sus respectivos locales.,
La decisión del pasado miércoles de ARCO de celebrar su edición de 2021, la de su cuarenta aniversario, entre el 7 y el 11 de julio, ha caído como una bomba en el sector del arte español por todas las consecuencias que acarrea. Era vox pópuli en los mentideros artísticos de la capital que las fechas de febrero se barajaban como improbables, pero, aún así, Ifema mantuvo abierta su convocatoria de aplicación hasta el 15 de septiembre con el calendario de invierno en mente para su próxima edición. Menos de diez días después ABC contaba en exclusiva antes de hacerse público en un comunicado oficial la postura final del salón que dirige Maribel López, que retrasa la celebración de la más importante feria de arte contemporáneo en España a la temporada estival para segurarse así una mayor estabilidad en la situación de la pandemia en esta todavía «segunda ola» en nuestro país.

Yo prefiero –subraya el responsable de Urvanity– que no nos movamos de febrero si hay garantías sanitarias suficientes para poder celebrar las ferias»

Pero son muchas las dudas que la decisión siembra y los melones que abre: ¿Corre peligro la semana del arte en Madrid? ¿Se celebrará la edición portuguesa de ARCO en 2021 antes que la madrileña? ¿La anulará? ¿Secundarán el resto de ferias de Madrid lo considerado de forma unilateral por Ifema y se trasladarán también al mes de julio? A este último respecto, y pese a lo que se pudiera pensar, estas no están por la labor, e incluso se plantean celebrar su propio circuito alternativo en primavera.

Una decisión conjunta
«Desde que se conoció la noticia, estamos en contacto telefónico unas ferias con otras. La idea es reunirnos la semana que viene para tomar, en la medida de lo posible, una decisión conjunta», expone Mónica Álvarez Careaga, directora de Drawing Room Madrid, que en estos momentos se encuentra preparando la edición portuguesa de este año de su feria, la cual tendrá lugar entre el 14 y el 18 de octubre: «Lo que está claro es que, con la salida de ARCO de febrero, la semana del arte ya no existe. Pero conviene hacer algo y por eso estamos barajando la idea de trasladarnos todos nosotros a la primavera, a abril o mayo. Somos cinco ferias, lo que ya de por sí garantiza un recorrido interesante».

Para Álvarez Careaga, ferias pequeñas como la suya se nutren también de galerías de reducido tamaño –«que son ante todo pymes, empresas privadas para las que el daño de suspender una cita como la nuestra es muy grande»–, en las que se despiertan ahora dos grandes dudas: «Primero, si julio es un buen mes. No lo sabemos, pero lo dudamos. Por otro lado, ¿y si ARCO también decide cancelar su presencia en verano? Ya lo hicieron con Lisboa y no podemos estar a su merced».

Detalle de una de las ediciones de ArtMadridPara la responsable de Drawing, ARCO tiene un problema añadido y es que, por su envergadura, «esa feria no se puede montar en un par de meses. Con la mía, con 16 galerías, es diferente. Si en primavera Ifema tuviera de nuevo la necesidad de convertirse en un hospital de campaña, la posibilidad de una feria allí en julio está ya descartada». Álvarez Careaga reconoce que no le han llamado aún muchas de las firmas con las que trabaja («es posible que sea porque muchas no son españolas»), pero las extranjeras «son muy volátiles: no las podemos estar marenado, porque nos abandonan».

Para el director de ArtMadrid, la «autoexclusión» de la feria de Ifema de la Semana del Arte es «un alivio para el mercado»

Desde JustMad, la segunda feria en importancia de la capital (en cuya web se mantienen inamovibles aún las fechas de febrero para su próxima edición), su directora Semíramis González está en contacto con sus galerías desde que se desató la noticia, y constata que no es tan fácil unificar una respuesta: «Son muchas las que ven bien movernos a primavera, pero también numerosas las que no consideran oportuno desligarse de ARCO, y por tanto, trasladarnos a julio, pero es que pensamos que han elegido una malísima fecha. La decisión final, desde luego, será salomónica y no contentará a nadie. Sin embargo, es cierto que estamos recibiendo mucha comprensión por parte de las galerías. Incluso nos está sorprendiendo la respuesta de las extranjeras».

Quién te compra
¿Es posible que JustMad sea la feria que se ve más presionada para coincidir con ARCO por su naturaleza y envergadura? Responde su responsable: «No lo creo. Al final se trata de quién te compra, y aunque podemos compartir visitantes con ARCO, el perfil de nuestro coleccionista es el de empresario español que acudirá a tu llamada independientemente de tus fechas. No dependemos tanto de un coleccionista extranjero. Además hay que tener en cuenta que la situación de 2021 será una excepción. No está previsto movernos de fecha más que este año debido a la emergencia sanitaria», puntualiza.

Para González, cuanto más se tarde en celebrar las ferias madrileñas, más se complica la situación para las galerías: «Algunas reconocen llevar más de siete meses sin vender. Que desde la Semana del Arte de 2020 hasta la de 2021 pase un año y medio sería dramático para ellas. Cuanto antes se puedan volver a celebrar las ferias de Madrid antes pondremos solución a un problema. Además, entre todas las galerías satélites movemos a más de 150 firmas. Eso ya nos convierte en un pulmón importante y autónomo»; y recuerda que este año, ya se han producido situaciones similares en otras geografías de las que los pequeños han salido airosos: «Las ferias satélites de Basel están celebrando ahora ediciones desligadas de Art Basel, que después de moverse de junio a septiembre, ha optado por cancelar. Y las respuestas que nos llegan de Art Paris o de Berlín son positivas. Todo ello anima a separarse de ARCO».

Uno de los estands en una de las últimas ediciones de Drawing Room
Alberto Cornejo Alcázar, director de ArtMadrid, otra de las ferias con peso y decanas en la ciudad, con su convocatoria aún abierta para febrero de 2021, tiene claro que la de julio «es una fecha perdida»: «Considero, honestamente, que ARCO, por su autoexigencia y envergadura, debería haber apostado por un año en blanco. El coleccionista extranjero, después de Basel en junio, no está ya para venir al verano madrileño, sino para irse de vacaciones».

Para él, de hecho, la «autoexclusión» de la feria de Ifema de la Semana del Arte es «un alivio para el mercado, porque no hay tanta demanda y se reduce la oferta». Su feria es más partidaria de celebrar su próxima edición, la XVI, en primavera: «Cuanto más nos alejemos del ojo del huracán, y el huracán ahora mismo es el covid, mejor». En su opinión, no obstante, las ferias satélites deben tomar una decisión: «Hay que quitarse esta presión cuanto antes, por eso es importante la reunión de la próxima semana. Y puede que nos beneficiemos incluso de la decisión de ARCO. Es posible que alguna de sus galerías españolas se plantee ahora si le interesa acudir a ella o apostar por otra ferias, sobre todo extranjeras, antes que esperar a fechas tan tardías en el calendario».

«¿Y si ARCO también decide cancelar su presencia en verano? Ya lo hicieron con Lisboa y no podemos estar a su merced», dicen desde Drawing

Ejemplo de que la disparidad de opiniones es una evidencia, es la postura de Sergio Sancho, director de la feria capitalina Urvanity, especializada en tendencias urbanas: «Yo prefiero que no nos movamos de febrero –subraya–. Si hay garantías sanitarias suficientes para poder celebrar las ferias, y tomando las medidas de seguridad pertinentes, no le veo sentido a retrasarlo todo».

Sancho esgrime dos razones. La primera es que cada feria mira por sus intereses y cuenta con unas especificidades que les permite maniobrar de una u otra manera: «Nosotros congregamos a unos 30 estands, con espacio suficiente en cada uno de ellos, y en una sede accesible, donde es fácil controlar aforos e implementar restricciones. Quizás lo único que verá afectado el visitante es que tiene que planificar su visita, atenerse a un horario». Por otro lado, para el artífice de Urvanity, «hay que intentar mantener en la medida de lo posible la Semana del Arte, que ya queda edulcorada con la salida de ARCO»: «Existe un claendario mundial de eventos artísticos, y, te muevas a donde te muevas, va a haber coincidencias. Hablamos de intentar recuperar la normalidad cuanto antes. Adulteramos esa normalidad si empezamos a modificarlo todo».

Aclarar muchas dudas
Y aunque a este director de feria el cuerpo le pide «quedarse en febrero», lo bueno sería hablar entre todos y que hubiera consenso: «Es más, deberíamos reunirnos con las autoridades sanitarias, con el Ayuntamiento y la Comunidad, para que nos aclaren ciertas dudas». Sancho considera que la Semana del Arte es «un evento que hace ciudad»: «No somos solo las ferias, es también toda la programación específica que muchas instituciones hacen para esas fechas. Se ha caído un gran agente, sí, pero hemos de hacer por salvar a los demás».

La que parece no correr peligro, pese a desarrollarse también en Ifema, es Estampa. Su próxima edición se celebrará entre el 19 y el 22 de noviembre. Despejada la incógnita de convertir el recinto ferial madrileño en un hospital, al menos en los próximos meses (y en eso ha pesado «la economía» y la cantidad de ferias de toda naturaleza, sobre todo nacionales, que también iban a ser canceladas, afectando así a las arcas municipales), la cita capitaneada por Chema de Francisco se encuentra con vía libre para celebrarse.

Un espectador en la edición de 2018 de UrvanitySu responsable está en contacto directo y constante con las autoridades sanitarias, que este año imponen medidas de seguridad draconianas: «Un pabellón más grande, pasillos también más amplios; gel hidroalcóholico, mascarillas y toma de temperatura, así como un aforo de 4.035 visitantes, una cifra que nunca alcanzamos en un mismo momento. Las entradas y el mapa serán digitales. Pero hay ganas en que la cita salga adelante y para que salga bien. No sólo hemos aumentado en aplicaciones este año, hasta un 30 por ciento, sino que han sido muchas las galerías que nos han llamado pidiendo hacer todos los esfuerzos posibles para que la feria no se cancele».

«Hay que tener en cuenta que la situación de 2021 será una excepción. No está previsto movernos de fecha más que ese año y por la emergencia sanitaria», explican desde Just

En cuanto a las galerías, las principales afectadas con todos estos movimientos, la procesión va por dentro. Son muchas las consultadas que afirman preferir «un ARCO bien hecho en julio a uno muy recortado en febrero», pero a micrófono cerrado dudan de la efectividad de la fecha elegida por Ifema, omuestran reservas porque la decisión llegara justo diez días después de que se acabara el plazo para aplicar. Manuel Fernández-Braso, el presidente de ArtMadrid, la asociación que reúne a las más destacadas en la capital, quita hierro al asunto: «Las bases que firmamos cuando aplicamos ya incluían la posibilidad de que hubiera movimientos», confirma. Sea en invierno o en verano, su deseo es que el panorama se recomponga cuanto antes, mientras celebra que podamos visitar las galerías. En ferias o en sus respectivos locales.

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