Vie. Abr 16th, 2021

Una retrospectiva de Philip Guston se ha pospuesto tres años debido las tensiones raciales y protestas en todo el mundo. Bajo el título «Philip Guston Now», debía haber abierto sus puertas el pasado 7 de junio en la National Gallery de Washington, antes de viajar al Museum of Fine Arts de Houston, la Tate Modern de Londres y el Museum of Fine Arts de Boston. Las fechas se retrasaron hasta julio de 2021 debido a los cierres de los museos por la pandemia. Finalmente, el proyecto se ha aplazado hasta 2024, pero el motivo no es el Covid-19. «El movimiento por la justicia racial que comenzó en Estados Unidos y se extendió a países de todo el mundo, además de los desafíos de una crisis de salud global, nos ha llevado a hacer una pausa», dijeron los cuatro museos en un comunicado conjunto. «Creemos que es necesario replantear nuestra programación y, en este caso, dar un paso atrás y aportar perspectivas y voces adicionales para ver la forma en que presentamos el trabajo de Guston a nuestro público. Ese proceso llevará tiempo».

Y es que Guston comenzó a hacer a finales de la década de 1960 pinturas en las que aparecen figuras encapuchadas del Ku Klux Klan. La exposición preveía incluir 25 dibujos y pinturas de esa serie. La decisión ha sido contestada por Musa Mayer, hija del artista y directora de la Fundación Guston, a través de otro comunicado. «Hace medio siglo, mi padre hizo una obra que conmocionó al mundo del arte. No solo había violado el canon de lo que un destacado artista abstracto debería estar pintando en un momento en el que la crítica de arte era particularmente doctrinaria, sino que se atrevió a poner ante un espejo a la América blanca, exponiendo la banalidad del mal y el racismo sistémico».

Sobre las figuras del Ku Klun Klan que pintó su padre, dice: «Ellos planean, van en coche fumando puros. Nunca vemos sus actos de odio. Nunca sabemos lo que piensan. Pero está claro que somos nosotros. Nuestra negación, nuestro ocultamiento. Mi padre se atrevió a desvelar la culpabilidad blanca, nuestro papel compartido al permitir el terror racista que había presenciado desde la niñez, cuando el Ku Klux Klan marchaba abiertamente por las calles de Los Ángeles».

El historiador de arte y curador Darby English dice al «New York Times» que la decisión de posponer la muestra fue «cobarde y condescendiente, un insulto al arte y al público por igual. Las pinturas de Guston fueron cuidadosamente creadas, identificándose con las víctimas de la historia. Deberíamos verlas como oportunidades para mejorar el pensamiento, para agudizar la percepción, para hablar y no evitar conversaciones difíciles porque crees que es un mal momento». El propio Guston llamó a las obras autorretratos.

Robert Storr, quien este mes publicó una biografía del artista, «Philip Guston: A Life Spent Painting», dijo al «Art Newspaper»: «Si la Galería Nacional, que no ha presentado a muchos artistas de color, no puede explicar que el artista que la hizo estaba del lado de la igualdad racial, no es de extrañar que cedieran a malentendidos en los tiempos de Trump». Los museos han recibido muchas críticas en los últimos años por exhibir trabajos que abordan temas de violencia racial.

La declaración conjunta de los museos dice que «siguen comprometidos con Philip Guston y su trabajo» y que esperan celebrar la exposición en un momento en el que el trabajo de Guston se puede interpretar con mayor claridad». «El peligro no está en mirar el trabajo de Philip Guston, sino en mirar hacia otro lado», advierte la hija del artista.,
Una retrospectiva de Philip Guston se ha pospuesto tres años debido las tensiones raciales y protestas en todo el mundo. Bajo el título «Philip Guston Now», debía haber abierto sus puertas el pasado 7 de junio en la National Gallery de Washington, antes de viajar al Museum of Fine Arts de Houston, la Tate Modern de Londres y el Museum of Fine Arts de Boston. Las fechas se retrasaron hasta julio de 2021 debido a los cierres de los museos por la pandemia. Finalmente, el proyecto se ha aplazado hasta 2024, pero el motivo no es el Covid-19. «El movimiento por la justicia racial que comenzó en Estados Unidos y se extendió a países de todo el mundo, además de los desafíos de una crisis de salud global, nos ha llevado a hacer una pausa», dijeron los cuatro museos en un comunicado conjunto. «Creemos que es necesario replantear nuestra programación y, en este caso, dar un paso atrás y aportar perspectivas y voces adicionales para ver la forma en que presentamos el trabajo de Guston a nuestro público. Ese proceso llevará tiempo».

Y es que Guston comenzó a hacer a finales de la década de 1960 pinturas en las que aparecen figuras encapuchadas del Ku Klux Klan. La exposición preveía incluir 25 dibujos y pinturas de esa serie. La decisión ha sido contestada por Musa Mayer, hija del artista y directora de la Fundación Guston, a través de otro comunicado. «Hace medio siglo, mi padre hizo una obra que conmocionó al mundo del arte. No solo había violado el canon de lo que un destacado artista abstracto debería estar pintando en un momento en el que la crítica de arte era particularmente doctrinaria, sino que se atrevió a poner ante un espejo a la América blanca, exponiendo la banalidad del mal y el racismo sistémico».

Sobre las figuras del Ku Klun Klan que pintó su padre, dice: «Ellos planean, van en coche fumando puros. Nunca vemos sus actos de odio. Nunca sabemos lo que piensan. Pero está claro que somos nosotros. Nuestra negación, nuestro ocultamiento. Mi padre se atrevió a desvelar la culpabilidad blanca, nuestro papel compartido al permitir el terror racista que había presenciado desde la niñez, cuando el Ku Klux Klan marchaba abiertamente por las calles de Los Ángeles».

El historiador de arte y curador Darby English dice al «New York Times» que la decisión de posponer la muestra fue «cobarde y condescendiente, un insulto al arte y al público por igual. Las pinturas de Guston fueron cuidadosamente creadas, identificándose con las víctimas de la historia. Deberíamos verlas como oportunidades para mejorar el pensamiento, para agudizar la percepción, para hablar y no evitar conversaciones difíciles porque crees que es un mal momento». El propio Guston llamó a las obras autorretratos.

Robert Storr, quien este mes publicó una biografía del artista, «Philip Guston: A Life Spent Painting», dijo al «Art Newspaper»: «Si la Galería Nacional, que no ha presentado a muchos artistas de color, no puede explicar que el artista que la hizo estaba del lado de la igualdad racial, no es de extrañar que cedieran a malentendidos en los tiempos de Trump». Los museos han recibido muchas críticas en los últimos años por exhibir trabajos que abordan temas de violencia racial.

La declaración conjunta de los museos dice que «siguen comprometidos con Philip Guston y su trabajo» y que esperan celebrar la exposición en un momento en el que el trabajo de Guston se puede interpretar con mayor claridad». «El peligro no está en mirar el trabajo de Philip Guston, sino en mirar hacia otro lado», advierte la hija del artista.

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