Dom. Feb 28th, 2021

Para entender esta historia, hay que poner primero un poco de contexto. A veces, las aerolíneas utilizan aviones alquilados durante años, o incluso durante décadas. En el fondo es el mismo razonamiento que lleva a vivir de alquiler. Las compañías evitan así un desembolso fuerte para completar su flota, y se aseguran poder reducirla o ampliarla según cómo funcione el negocio. Eso hizo Fiji Airways con un Boeing 737 (DQ-FJF «Foxtrot», también conocido como Island of Koro) durante veintidós años.

Cuando termina ese alquiler, hay que llevar el avión a su lugar de origen para su jubilación o para que su propietario realice una reparación completa que pueda añadirle más años de vida útil. En este caso, el viaje fue del Nadi Airport, en Fiyi, a Teesside, en el nordeste de Inglaterra. Entre 10.000 y 11.000 millas separan los dos destinos, según el recorrido, una cifra inalcanzable para este aparato que, durante su larga y exitosa vida en el Pacífico ha acumulado más de 66.000 horas en el aire y 23.232 vuelos.

Para muchos pilotos, ingenieros y otros miembros de la tripulación de Fiji Airways, este Boeing, «Foxtrot», ha formado parte de sus vidas. Por eso, en los últimos días todos dedicaron un tiempo a despedirse de él, a posar a sus pies en la cabina. Sí, al cabo era como cambiar de casa después de 22 años.

El vuelo de Fiyi a Teesside duró tres días, con infinidad de cambios horarios. El 18 de septiembre, viajó de Nadi a Honolulu en 6 h 14 min. El 17 de septiembre (teniendo en cuenta la diferencia horaria), fue de Honolulu a Los Ángeles en 4 horas y 56 minutos, aterrizando la mañana del 18 de septiembre. El 19 de septiembre hizo la ruta de Los Ángeles a Bangor, en el estado estadounidense de Maine, en 5 horas y 16 minutos, aterrizando la mañana del 20 de septiembre. Finalmente, el 20 de septiembre, el avión operó un vuelo diurno de Bangor a Teesside, aterrizando la noche del 20 de septiembre.

En esta operación larga y compleja -el último viaje de DQ-FJF «Foxtrot»- participaron cuatro pilotos y dos ingenieros. En total, recorrieron 11.407 millas y estuvieron 22 horas y 3 minutos en el aire.

El Boeing 737, tras un largo y minucioso paso por boxes, aún puede tener otra etapa en algún lugar del mundo. No hay una cifra exacta del tiempo que estos aparatos pueden estar operativos. Depende de muchas cosas, sobre todo del mantenimiento. No obstante, en muchos casos, los aviones de pasajeros llegan al final de su «vida económica» en torno a los 25 años. A partir de ese momento suelen utilizarse como aviones de carga. Pero esa cifra es solo una media. El cálculo de vida útil varía mucho, según el modelo de negocio de cada empresa, y de hecho, hay cientos de aviones con más de 25 años aún operativos.,
Para entender esta historia, hay que poner primero un poco de contexto. A veces, las aerolíneas utilizan aviones alquilados durante años, o incluso durante décadas. En el fondo es el mismo razonamiento que lleva a vivir de alquiler. Las compañías evitan así un desembolso fuerte para completar su flota, y se aseguran poder reducirla o ampliarla según cómo funcione el negocio. Eso hizo Fiji Airways con un Boeing 737 (DQ-FJF «Foxtrot», también conocido como Island of Koro) durante veintidós años.

Cuando termina ese alquiler, hay que llevar el avión a su lugar de origen para su jubilación o para que su propietario realice una reparación completa que pueda añadirle más años de vida útil. En este caso, el viaje fue del Nadi Airport, en Fiyi, a Teesside, en el nordeste de Inglaterra. Entre 10.000 y 11.000 millas separan los dos destinos, según el recorrido, una cifra inalcanzable para este aparato que, durante su larga y exitosa vida en el Pacífico ha acumulado más de 66.000 horas en el aire y 23.232 vuelos.

Para muchos pilotos, ingenieros y otros miembros de la tripulación de Fiji Airways, este Boeing, «Foxtrot», ha formado parte de sus vidas. Por eso, en los últimos días todos dedicaron un tiempo a despedirse de él, a posar a sus pies en la cabina. Sí, al cabo era como cambiar de casa después de 22 años.

El vuelo de Fiyi a Teesside duró tres días, con infinidad de cambios horarios. El 18 de septiembre, viajó de Nadi a Honolulu en 6 h 14 min. El 17 de septiembre (teniendo en cuenta la diferencia horaria), fue de Honolulu a Los Ángeles en 4 horas y 56 minutos, aterrizando la mañana del 18 de septiembre. El 19 de septiembre hizo la ruta de Los Ángeles a Bangor, en el estado estadounidense de Maine, en 5 horas y 16 minutos, aterrizando la mañana del 20 de septiembre. Finalmente, el 20 de septiembre, el avión operó un vuelo diurno de Bangor a Teesside, aterrizando la noche del 20 de septiembre.

En esta operación larga y compleja -el último viaje de DQ-FJF «Foxtrot»- participaron cuatro pilotos y dos ingenieros. En total, recorrieron 11.407 millas y estuvieron 22 horas y 3 minutos en el aire.

El Boeing 737, tras un largo y minucioso paso por boxes, aún puede tener otra etapa en algún lugar del mundo. No hay una cifra exacta del tiempo que estos aparatos pueden estar operativos. Depende de muchas cosas, sobre todo del mantenimiento. No obstante, en muchos casos, los aviones de pasajeros llegan al final de su «vida económica» en torno a los 25 años. A partir de ese momento suelen utilizarse como aviones de carga. Pero esa cifra es solo una media. El cálculo de vida útil varía mucho, según el modelo de negocio de cada empresa, y de hecho, hay cientos de aviones con más de 25 años aún operativos.

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