Mié. Ago 4th, 2021

La Policía Nacional detuvo a cuatro personas y se incautó de más de once kilos de hachís dentro de una operación que permitió desarticular una red que introducía en Zamora la droga, procedente de Sevilla, utilizando un vehículo caleteado.

El pasado mes de junio, agentes del Grupo Udyco de la Brigada Provincial de Policía Judicial detuvo en Zamora a un hombre, cuando viajaba en un taxi llevando consigo medio kilo de hachís. El individuo era conocido por tener antecedentes por tráfico de drogas.

Además, según informa Ical, la Policía Nacional comprobó que otro hombre, sujeto a procesos en anteriores investigaciones, viajaba en un vehículo que hacía las veces de lanzadera.

Las investigaciones se centraron en ese individuo, que entró en contacto recientemente con otro hombre, ya investigado y detenido por delitos contra la salud pública.

El pasado jueves, los agentes detectaron una cita entre ambos sujetos y establecieron un dispositivo de vigilancia en torno al hotel donde se alojaba uno de ellos. Poco después, llegó al lugar un varón en un vehículo domiciliado en Sevilla, en el que entró el investigado para dirigirse a un callejón en el que los agentes le dieron el alto.

El conductor aceleró y, al tratar de huir, fue cercado por los vehículos policiales. En el coche, los agentes descubrieron un centenar de placas de hachís ocultas en las puertas traseras, con un peso superior a diez kilos, por lo que detuvieron a los dos hombres.

En los registros en los domicilios de los detenidos, los agentes hallaron otros 600 gramos de hachís en places, varias muestras de la sustancia estupefaciente, útiles para la distribución y venta y 6.900 euros en efectivo, según detallaron las mismas fuentes.

En total, el precio de venta al menudeo del hachís aprehendido podría superar los 47.000 euros, «siendo muy superior el precio de venta en dosis al consumidor».

Las primeras diligencias instruidas y los cuatro detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Guardia de Zamora.,
La Policía Nacional detuvo a cuatro personas y se incautó de más de once kilos de hachís dentro de una operación que permitió desarticular una red que introducía en Zamora la droga, procedente de Sevilla, utilizando un vehículo caleteado.

El pasado mes de junio, agentes del Grupo Udyco de la Brigada Provincial de Policía Judicial detuvo en Zamora a un hombre, cuando viajaba en un taxi llevando consigo medio kilo de hachís. El individuo era conocido por tener antecedentes por tráfico de drogas.

Además, según informa Ical, la Policía Nacional comprobó que otro hombre, sujeto a procesos en anteriores investigaciones, viajaba en un vehículo que hacía las veces de lanzadera.

Las investigaciones se centraron en ese individuo, que entró en contacto recientemente con otro hombre, ya investigado y detenido por delitos contra la salud pública.

El pasado jueves, los agentes detectaron una cita entre ambos sujetos y establecieron un dispositivo de vigilancia en torno al hotel donde se alojaba uno de ellos. Poco después, llegó al lugar un varón en un vehículo domiciliado en Sevilla, en el que entró el investigado para dirigirse a un callejón en el que los agentes le dieron el alto.

El conductor aceleró y, al tratar de huir, fue cercado por los vehículos policiales. En el coche, los agentes descubrieron un centenar de placas de hachís ocultas en las puertas traseras, con un peso superior a diez kilos, por lo que detuvieron a los dos hombres.

En los registros en los domicilios de los detenidos, los agentes hallaron otros 600 gramos de hachís en places, varias muestras de la sustancia estupefaciente, útiles para la distribución y venta y 6.900 euros en efectivo, según detallaron las mismas fuentes.

En total, el precio de venta al menudeo del hachís aprehendido podría superar los 47.000 euros, «siendo muy superior el precio de venta en dosis al consumidor».

Las primeras diligencias instruidas y los cuatro detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Guardia de Zamora.

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