Lun. Jun 21st, 2021

Un peculiar «okupa» ha sido detenido en Torrevieja (Alicante) tras descubrirse que alquilaba la viviendas que usurpaba, acusado de tres delitos de estafa y ocho contra el patrimonio, según ha informado la Guardia Civil.

Además, cometió otros tres robos con fuerza en dos casas y en una obra, donde sustrajo electrodomésticos y material de obra.

Los delitos de estafa se realizaron a través de falsos contratos de alquiler de viviendas vacacionales, a las que accedía forzando la cerradura, y las tomaba como propias para después alquilarlas a terceros.

La estafa más significativa fue una en la que al ir a enseñarle la vivienda al nuevo inquilino abrió la puerta utilizando una herramienta, alegando que se había dejado las llaves dentro. Días más tarde, el arrendatario, que había entregado 200 euros, sospechó que la vivienda no era suya y después de intentar contactar con él y no conseguirlo decidió presentar denuncia.

En otra ocasión, una de sus víctimas, a la que le alquiló otra vivienda usurpada, se encontró medicación a nombre de un tercero. Tras confirmar con el conserje del edificio que quien realmente vivía allí era una mujer y no un hombre, se marchó a presentar denuncia por estafa.,
Un peculiar «okupa» ha sido detenido en Torrevieja (Alicante) tras descubrirse que alquilaba la viviendas que usurpaba, acusado de tres delitos de estafa y ocho contra el patrimonio, según ha informado la Guardia Civil.

Además, cometió otros tres robos con fuerza en dos casas y en una obra, donde sustrajo electrodomésticos y material de obra.

Los delitos de estafa se realizaron a través de falsos contratos de alquiler de viviendas vacacionales, a las que accedía forzando la cerradura, y las tomaba como propias para después alquilarlas a terceros.

La estafa más significativa fue una en la que al ir a enseñarle la vivienda al nuevo inquilino abrió la puerta utilizando una herramienta, alegando que se había dejado las llaves dentro. Días más tarde, el arrendatario, que había entregado 200 euros, sospechó que la vivienda no era suya y después de intentar contactar con él y no conseguirlo decidió presentar denuncia.

En otra ocasión, una de sus víctimas, a la que le alquiló otra vivienda usurpada, se encontró medicación a nombre de un tercero. Tras confirmar con el conserje del edificio que quien realmente vivía allí era una mujer y no un hombre, se marchó a presentar denuncia por estafa.

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