Dom. May 9th, 2021

Los continuos apagones que sufría el alumbrado público de un pequeño municipio de Zaragoza acabaron delatando a dos jóvenes que habían montado huertos de droga en dos viviendas de la localidad. Ha ocurrido en Nonaspe, una población de apenas mil habitantes situada en la comarca de Caspe.

Al indagar qué le ocurría al alumbrado, los operarios descubrieron que había sido ‘pirateado’: habían hecho dos enganches ilegales para suministrar electricidad a dos viviendas a costa de la luz que paga el pueblo. Y consumían tanta electricidad que hacían que se dispararan los equipos de alumbrado.

Esas conexiones ilegales fueron desmanteladas de inmediato, y el Ayuntamiento denunció lo ocurrido a las fuerzas de seguridad. Cuando la Guardia Civil acudió, comprobó el motivo de tal consumo energético: en las estancias de esas viviendas había huertos de marihuna, dotados de equipos para garantizarles climatización artificial -luz, calor y aireación- de forma continua.

Según ha informado la Guardia Civil, los jóvenes que ocupaban esas viviendas tienen 26 y 28 años. Ambos están imputados de un delito contra la salud pública -por cultivo de droga- y otro por defraudación de fluido eléctrico.

En una de las viviendas, la Guardia Civil encontró 158 plantas de marihuana en plena fase de creciemitno y 200 esquejes que estaban preparados para ser plantados de inmediato. En la otra vivienda hallaron otras 53 plantas de marihuana.,
Los continuos apagones que sufría el alumbrado público de un pequeño municipio de Zaragoza acabaron delatando a dos jóvenes que habían montado huertos de droga en dos viviendas de la localidad. Ha ocurrido en Nonaspe, una población de apenas mil habitantes situada en la comarca de Caspe.

Al indagar qué le ocurría al alumbrado, los operarios descubrieron que había sido ‘pirateado’: habían hecho dos enganches ilegales para suministrar electricidad a dos viviendas a costa de la luz que paga el pueblo. Y consumían tanta electricidad que hacían que se dispararan los equipos de alumbrado.

Esas conexiones ilegales fueron desmanteladas de inmediato, y el Ayuntamiento denunció lo ocurrido a las fuerzas de seguridad. Cuando la Guardia Civil acudió, comprobó el motivo de tal consumo energético: en las estancias de esas viviendas había huertos de marihuna, dotados de equipos para garantizarles climatización artificial -luz, calor y aireación- de forma continua.

Según ha informado la Guardia Civil, los jóvenes que ocupaban esas viviendas tienen 26 y 28 años. Ambos están imputados de un delito contra la salud pública -por cultivo de droga- y otro por defraudación de fluido eléctrico.

En una de las viviendas, la Guardia Civil encontró 158 plantas de marihuana en plena fase de creciemitno y 200 esquejes que estaban preparados para ser plantados de inmediato. En la otra vivienda hallaron otras 53 plantas de marihuana.

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