Jue. Abr 15th, 2021

Todavía hay tiempo para volver a una senda de consenso sobre el futuro del lobo en España. Nueve autonomías, una ciudad autónoma y las principales organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA se lo han reclamado este miércoles a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una carta conjunta. Piden paralizar el proceso ministerial por el que el cánido dejará de ser especie cinegética y, a cambio, ponen sobre la mesa trabajar en un plan común para la especie.

Las cuatro regiones loberas, Galicia, Cantabria, Castilla y León y Asturias, se han reunido hoy en una cumbre online con las asociaciones agrarias y con los consejeros de Agricultura de Aragón, Andalucía, Comunidad de Madrid, Murcia, País Vasco y la ciudad autónoma de Ceuta. Todas han suscrito la carta conjunta, lo que supone ampliar el consenso frente a la votación de hace un mes para blindar el lobo, gracias a la adhesión de Aragón y Ceuta.

«Hacemos un llamamiento al Ministerio a volver al escenario de consenso y diálogo, renunciando a continuar con la tramitación de la inclusión del Lobo en el el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre)», piden en la carta. Los afectados muestran su apoyo a la gestión del lobo en el marco legal establecido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea y el Convenio de Berna. Estos marcos legales, aseguran, reconocen la diversidad de situaciones de la especie en las diferentes regiones europeas «no como un problema, sino como una oportunidad para una gestión adaptada a las singularidades locales y siempre basada en la mejor información disponible y en la coexistencia entre el lobo y la ganadería extensiva».

Transición Ecológica ha reiterado en varias ocasiones que seguirá adelante con el blindaje al lobo. Mientras, la tensión social y política ha ido creciendo, con las organizaciones agrarias anunciando movilizaciones. Ahora, la carta mantiene un tono dialogante, en la que también se aclara que «jamás» se ha intentado descalificar a los miembros del Comité Científico del ministerio, aunque también exigen respeto a su postura.

Para los implicados, es necesario trabajar en la elaboración de una nueva Estrategia de Conservación y Gestión del Lobo en España, «partiendo de las lecciones aprendidas de la aplicación de la Estrategia de 2005, desde la plena lealtad institucional y con la participación de los representantes de los sectores interesados: administraciones, ganaderos, propietarios de terrenos, expertos, conservacionistas y científicos, lejos de ideas preconcebidas y posicionamientos estrictamente ideológicos, respetables pero que no pueden condicionar la gestión de una especie que habita medios socialmente complejos y ecosistemas intervenidos por la acción del hombre desde tiempos inmemoriales».,
Todavía hay tiempo para volver a una senda de consenso sobre el futuro del lobo en España. Nueve autonomías, una ciudad autónoma y las principales organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA se lo han reclamado este miércoles a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una carta conjunta. Piden paralizar el proceso ministerial por el que el cánido dejará de ser especie cinegética y, a cambio, ponen sobre la mesa trabajar en un plan común para la especie.

Las cuatro regiones loberas, Galicia, Cantabria, Castilla y León y Asturias, se han reunido hoy en una cumbre online con las asociaciones agrarias y con los consejeros de Agricultura de Aragón, Andalucía, Comunidad de Madrid, Murcia, País Vasco y la ciudad autónoma de Ceuta. Todas han suscrito la carta conjunta, lo que supone ampliar el consenso frente a la votación de hace un mes para blindar el lobo, gracias a la adhesión de Aragón y Ceuta.

«Hacemos un llamamiento al Ministerio a volver al escenario de consenso y diálogo, renunciando a continuar con la tramitación de la inclusión del Lobo en el el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre)», piden en la carta. Los afectados muestran su apoyo a la gestión del lobo en el marco legal establecido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea y el Convenio de Berna. Estos marcos legales, aseguran, reconocen la diversidad de situaciones de la especie en las diferentes regiones europeas «no como un problema, sino como una oportunidad para una gestión adaptada a las singularidades locales y siempre basada en la mejor información disponible y en la coexistencia entre el lobo y la ganadería extensiva».

Transición Ecológica ha reiterado en varias ocasiones que seguirá adelante con el blindaje al lobo. Mientras, la tensión social y política ha ido creciendo, con las organizaciones agrarias anunciando movilizaciones. Ahora, la carta mantiene un tono dialogante, en la que también se aclara que «jamás» se ha intentado descalificar a los miembros del Comité Científico del ministerio, aunque también exigen respeto a su postura.

Para los implicados, es necesario trabajar en la elaboración de una nueva Estrategia de Conservación y Gestión del Lobo en España, «partiendo de las lecciones aprendidas de la aplicación de la Estrategia de 2005, desde la plena lealtad institucional y con la participación de los representantes de los sectores interesados: administraciones, ganaderos, propietarios de terrenos, expertos, conservacionistas y científicos, lejos de ideas preconcebidas y posicionamientos estrictamente ideológicos, respetables pero que no pueden condicionar la gestión de una especie que habita medios socialmente complejos y ecosistemas intervenidos por la acción del hombre desde tiempos inmemoriales».

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