Sáb. May 8th, 2021

La cuarta gala de «Master Chef» fue un carrusel de emociones para tres aspirantes: Ainhoa Arteta, a la que un reproche del jurado hizo llorar; Raquel Sánchez Silva, que se convirtió en la cuarta expulsada tras un inicio muy prometedor; y Celia Villalobos, que comandó a un equipo ganador pero ni siquiera lo celebró.

La noche empezó con seis grandes frigoríficos, perfectamente alineados, recibiendo a los aspirantes. Tras sus puertas se escondían los productos con los que tuvieron que hacer el primer cocinado. Procedían –eso al menos dijeron los chefs– de pisos de estudiantes. Hubo bloques de ingredientes diferentes para los 13 concursantes que quedaban a esas alturas. A Perico Delgado, en su condición de triunfador de la anterior prueba en exteriores, le tocó hacer el reparto. Pero el ganador del Tour no hizo uso de ese privilegio para para perjudicar o beneficiar a nadie: fue del todo salomónico, eligió lo suyo y el resto lo repartió a suertes. Además, todos ellos dispusieron de una cesta con productos básicos.

Cocina de supervivencia
Se trataba, en definitiva, de practicar la llamada «cocina de supervivencia». La que se ejecuta en esos pisos universitarios en los que comer es una actividad secundaria, y donde el plato más recurrente es, como escribió
Diego Ameixeiras
, el suculento «arroz a la nevera».

Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera exigieron, no obstante, elaboraciones que exprimiesen al máximo esos productos de desecho, pues los aspirantes ya llevan un mes en las cocinas de «MasterChef Celebrity» y el listón ya ha subido unos cuantos brazos del suelo tras las expulsiones de
David Fernández
,
Melanie Olivares
y
Jesús Castro
. La actriz Yolanda Ramos, quinta clasificada en la cuarta edición de «MasterChef Celebrity», sazonó con humor ese primer cocinado.

El cazón de Laura Sánchez resultó un fracaso: «Sabe al agua sucia que viene con los garbanzos«, lamentó Samantha. El steak de la Terremoto de Alcorcón, también: «No se puede comer», sentenciaron los chefs. «Malo, malo, malo», criticó la chef la propuesta de Gonzalo Miró.

En la zona tibia quedaron Perico Delgado, que no supo dar buena compañía a una sepia; los tallarines de Juan José Ballesta; la combinación de pasta, merluza y mejillón que ofreció R
aquel Meroño; las patatas a la importancia de Lucía Dominguín, el salmón de Josie y las alcachofas de Ainhoa Arteta.

Aunque dejó la cocina hecha un desastre, Raquel Sánchez Silva bordó una pasta con jamón crujiente: «El plato tiene un saborazo, y está muy rico», exaltó Jordi. «Es un plato muy bien hecho», elogiaron los chefs el bocadillo de Nicolás Coronado. «Está muy rico», aplaudieron Jordi y Pepe al unísono el ravioli relleno de curry de Celia Villalobos, que hace lo que Yolanda Ramos llama «comida de madre». Flo triunfó con una empanada con bacon, salchicha y otros elementos: «Está tan bien hecha que no parece ni tuya», juzgó Pepe.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>&quot;Yo he llegado pedo a casa y me he comido lo del cangrejo congelao. A partir de ahí esto me parece una maravilla&quot; <a href=”https://twitter.com/_YolandaRamos_?ref_src=twsrc%5Etfw”>@_YolandaRamos_</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/7UYu1SJ7SF”>pic.twitter.com/7UYu1SJ7SF</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313579971865178117?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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La medalla de oro de la prueba se le concedió a Celia. De este modo, accedía por primera vez a una capitanía. En mal momento…

Viaje a La Alcarria
«Hace», era lo que decía Camilo José Cela cuando le proponían hincar el diente a un plato de su gusto. Inevitable recordar esa frase, y al último Premio Nobel de Literatura nacido en España, dado el marco de la prueba de exteriores: La Alcarria (Guadalajara).

Los aspirantes tuvieron que cocinar para 70 invitados en el Convento del Carmen (Pastrana) dos menús campestres diseñados por Pepa Muñoz, chef del restaurante «El Qüenco de Pepa», que supervisó el proceso de elaboración.

Celia, como ganadora de la prueba anterior, eligió a su equipo, que esta vez fue el del color de su partido, el azul. Seleccionó a Flo, Lucía Dominguín, Laura Sánchez, Ainhoa Arteta, La Terremoto de Alcorcón y Gonzalo Miró. Anchoas frescas y aguja de ternera con mini tubérculos eran sus retos culinarios.

En el rojo, Raquel Sánchez Silva se quedó con Juanjo Ballesta, Josie, Pedro Delgado y Nicolás Coronado. Eligió cocinar rebozuelos con migas, manzana, sidra y trufa, además de una tarta de albaricoque como postre.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Está claro que <a href=”https://twitter.com/raqsanchezsilva?ref_src=twsrc%5Etfw”>@raqsanchezsilva</a> confía en su equipo al 100% <a href=”https://t.co/5KB3O2GWnE”>https://t.co/5KB3O2GWnE</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/rtCA4lCvWw”>pic.twitter.com/rtCA4lCvWw</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313587042895486978?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
<script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Para que el estrés en el cocinado fuese aún mayor, los equipos tenían que sentar a dos de sus miembros en el banquillo. Los relevos, que decidían los capitanes, fueron ilimitados, hasta que, avanzada la prueba, se suprimieron y todos pudieron ponerse ante los fogones.

El reto de exteriores demostró que hay maneras muy diferentes de mandar.

Por un lado tuvimos el liderazgo tranquilo pero ausente de la periodista Raquel Sánchez Silva. Alguien dirá, no sin razón, que eso no es ni mandar.

Por la otra vera, el estilo militar de Celia Villalobos, que en su primera capitanía repartió gritos por doquier y movió tanto el banquillo que aquello parecía un avispero. Lucía Dominguín, La Terromoto de la Alcorcón y Flo le reprocharon los decibelios. Y la hermana de Miguel Bosé cuestionó también su uso, y abuso, de los relevos. Quedó claro que la ex alcaldesa de Málaga y ex ministra de Sanidad tiene piel fina a la hora de recibir críticas. Ve en ellas incluso movimientos para moverle la silla: «He vivido tanta agua subterránea que ya no», analizó, en lo que pareció un mensaje a Lucía Dominguín. Además, Ainhoa Arteta entendió en un momento dado que la andaluza la estaba minusvalorando: «No soy ningún imbécil ni ninguna tonta en la cocina», se defendió. Después pidió perdón a Villalobos porque esta equivocada interpretación. Pero la tensión ahí quedó.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Madre mía lo fuerte que viene la Villalobos <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/0QUBHoU93j”>pic.twitter.com/0QUBHoU93j</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313587192204349444?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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El equipo rojo fracasó: presentó un primer plato seco (rebozuelos con migas) y un postre duro y crudo (tarta de albaricoque). El chef Pepe Rodríguez criticó la escasa aportación de Juanjo Ballesta, Josie y Perico Delgado; el cocinado de Nicolás («horrorosas las migas») y la capitanía de Raquel Sánchez Silva («desastrosa»).

El equipo azul cocinó un gran entrante (anchoas frescas) y un buen segundo plato (aguja de ternera). Fue el claro ganador, pero este triunfo no hizo feliz a a Villalobos, muy dolida por lo que entendió una falta de apoyo generalizada: «He intentando coordinar un equipo de divos, y eso es muy difícil, y al final no he podido». «No me he sentido respaldada. He sentido que no era mi equipo», lamentó la capitana, quien permaneció casi inmutable mientras el resto del equipo celebraba la victoria. En la primera gala, la ex política dijo que había llorado en público por primera vez. En La Alcarria, en la cuarta gala, volvió a hacerlo.

La otra cara del
triunfo del equipo azul la mostró Flo: podrá presumir ante su amigo Santiago Segura, con el que tiene un simpático pique, el haber sido elegido como el mejor en una prueba.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Pensaba que en cualquier momento iba a morder a alguien, te lo juro <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/FeKw4FpjZu”>pic.twitter.com/FeKw4FpjZu</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313599746477559809?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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La valiente decisión de Flo
En el reto de eliminación, a los delantales negros se les concedieron 60 minutos para replicar una elaboración con el paté como elemento central.

Flo, el mejor en exteriores, vistió ese delantal. Así fue porque así lo quiso. Estaba en la galería, pero en su condición de reciente ganador se le pidió que tomase dos decisiones. Una, positiva: salvar a un delantal negro. Otra, comprometida: elegir a uno de los delantales blancos para que participase en la prueba de eliminación. Generoso, optó por bajar él. Y subió a Nicolás Coronado.

Abajo, se formaron dos equipos. El capitaneado por Flo, con Perico Delgado y Juanjo Ballesta, tuvo que realizar un paté de perdiz, Pedro Ximénez y nuez Moscada. La otra escuadra, con Josie al mando, la integraron Raquel Sánchez y Raquel Meroño: elaboraron paté de campaña, Oporto y pimienta verde.

Se les concedieron dos minutos a los capitanes para memorizar la receta antes de empezar y, para ponerlo aún más complicado, tuvieron que cocinar por relevos. Se decidió que el orden fuese el siguiente: por un lado, Juanjo Ballesta, Perico y Flo; por el otro, Josie, Raquel Meroño y Raquel Sánchez. Supervisó el cocinado la más veterana de la última edición de «MasterChef», Juana, que fue portera de un edificio donde en su día residió Josie, que la recibió con lágrimas.

Juanjo Ballesta dejó muy avanzado el trabajo de su equipo, que Perico supo continuar y al que Flo puso una perfecta guinda final. «Rico», coincidieron en su juicio Pepe y Samantha, que perdonaron el exceso de gelatina y que el resultado fuese un tanto mazacote.

Josie, tan fino él, sufrió con el olor de los higadillos. Raquel Meroño cocinó a tan buen ritmo que llegó a estar parada, en lugar de avanzar el trabajo de la siguiente Raquel. Habría acertado, puesto que su tocaya sufrió para cuajar su gelatina de Oporto. Les quedó muy líquido. Se reprochó a Meroño que no adelantase la gelatina y a Josie no seguir la receta marcada. El resultado fue el esperado: equipo perdedor.

El adiós de Raquel Sánchez Silva
Entre ellos tres quedó el cuarto billete de salida de esta edición. De juez ejerció un plato de huevo en baja temperatura con patatas y jamón serrano. Dicho así parece sencillo, pero se trataba de una receta con muchas elaboraciones de Jordi Cruz.

Raquel Meroño quemó las migas y tuvo que hacer más. Cocinó con muchos nervios, y el plato tenía sus defectos, pero estaba bueno. Como bueno estaba el de Josie, con unas migas «que te mueres», elogió Samantha.

Raquel Sánchez Silva dejó la patata cruda y presentó un huevo que sabía a vinagre y migas para parar un tren. Su plato lo bautizó «Foto Finish». Y fue su «The End».<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Raquel… Sánchez Silva. Hoy despedimos con mucha pena a <a href=”https://twitter.com/raqsanchezsilva?ref_src=twsrc%5Etfw”>@raqsanchezsilva</a> de las cocinas de <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> 5. Gracias por tu esfuerzo y dedicación aspirante <a href=”https://t.co/5KB3O2GWnE”>https://t.co/5KB3O2GWnE</a> <a href=”https://t.co/eGdClE0aKa”>pic.twitter.com/eGdClE0aKa</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313617008005652480?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
<script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Se despidió entre lágrimas y con muy buenas palabras: «Quiero daros las gracias por haberme acogido. Voy a poder entender mucho mejor a los concursantes. Ha sido una oportunidad increíble. Volvería a todas las ediciones, si queréis que venga. Me he sentido fenomenal». «Vuestras críticas han sido preciosas al lado de otras que he tenido. He aprendido mucho. Para mí era muy importante no fallar, a mí, y no fallaros a vosotros», añadió. Mejor despedida, imposible.,
La cuarta gala de «Master Chef» fue un carrusel de emociones para tres aspirantes: Ainhoa Arteta, a la que un reproche del jurado hizo llorar; Raquel Sánchez Silva, que se convirtió en la cuarta expulsada tras un inicio muy prometedor; y Celia Villalobos, que comandó a un equipo ganador pero ni siquiera lo celebró.

La noche empezó con seis grandes frigoríficos, perfectamente alineados, recibiendo a los aspirantes. Tras sus puertas se escondían los productos con los que tuvieron que hacer el primer cocinado. Procedían –eso al menos dijeron los chefs– de pisos de estudiantes. Hubo bloques de ingredientes diferentes para los 13 concursantes que quedaban a esas alturas. A Perico Delgado, en su condición de triunfador de la anterior prueba en exteriores, le tocó hacer el reparto. Pero el ganador del Tour no hizo uso de ese privilegio para para perjudicar o beneficiar a nadie: fue del todo salomónico, eligió lo suyo y el resto lo repartió a suertes. Además, todos ellos dispusieron de una cesta con productos básicos.

Cocina de supervivencia
Se trataba, en definitiva, de practicar la llamada «cocina de supervivencia». La que se ejecuta en esos pisos universitarios en los que comer es una actividad secundaria, y donde el plato más recurrente es, como escribió
Diego Ameixeiras
, el suculento «arroz a la nevera».

Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera exigieron, no obstante, elaboraciones que exprimiesen al máximo esos productos de desecho, pues los aspirantes ya llevan un mes en las cocinas de «MasterChef Celebrity» y el listón ya ha subido unos cuantos brazos del suelo tras las expulsiones de
David Fernández
,
Melanie Olivares
y
Jesús Castro
. La actriz Yolanda Ramos, quinta clasificada en la cuarta edición de «MasterChef Celebrity», sazonó con humor ese primer cocinado.

El cazón de Laura Sánchez resultó un fracaso: «Sabe al agua sucia que viene con los garbanzos«, lamentó Samantha. El steak de la Terremoto de Alcorcón, también: «No se puede comer», sentenciaron los chefs. «Malo, malo, malo», criticó la chef la propuesta de Gonzalo Miró.

En la zona tibia quedaron Perico Delgado, que no supo dar buena compañía a una sepia; los tallarines de Juan José Ballesta; la combinación de pasta, merluza y mejillón que ofreció R
aquel Meroño; las patatas a la importancia de Lucía Dominguín, el salmón de Josie y las alcachofas de Ainhoa Arteta.

Aunque dejó la cocina hecha un desastre, Raquel Sánchez Silva bordó una pasta con jamón crujiente: «El plato tiene un saborazo, y está muy rico», exaltó Jordi. «Es un plato muy bien hecho», elogiaron los chefs el bocadillo de Nicolás Coronado. «Está muy rico», aplaudieron Jordi y Pepe al unísono el ravioli relleno de curry de Celia Villalobos, que hace lo que Yolanda Ramos llama «comida de madre». Flo triunfó con una empanada con bacon, salchicha y otros elementos: «Está tan bien hecha que no parece ni tuya», juzgó Pepe.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>&quot;Yo he llegado pedo a casa y me he comido lo del cangrejo congelao. A partir de ahí esto me parece una maravilla&quot; <a href=”https://twitter.com/_YolandaRamos_?ref_src=twsrc%5Etfw”>@_YolandaRamos_</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/7UYu1SJ7SF”>pic.twitter.com/7UYu1SJ7SF</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313579971865178117?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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La medalla de oro de la prueba se le concedió a Celia. De este modo, accedía por primera vez a una capitanía. En mal momento…

Viaje a La Alcarria
«Hace», era lo que decía Camilo José Cela cuando le proponían hincar el diente a un plato de su gusto. Inevitable recordar esa frase, y al último Premio Nobel de Literatura nacido en España, dado el marco de la prueba de exteriores: La Alcarria (Guadalajara).

Los aspirantes tuvieron que cocinar para 70 invitados en el Convento del Carmen (Pastrana) dos menús campestres diseñados por Pepa Muñoz, chef del restaurante «El Qüenco de Pepa», que supervisó el proceso de elaboración.

Celia, como ganadora de la prueba anterior, eligió a su equipo, que esta vez fue el del color de su partido, el azul. Seleccionó a Flo, Lucía Dominguín, Laura Sánchez, Ainhoa Arteta, La Terremoto de Alcorcón y Gonzalo Miró. Anchoas frescas y aguja de ternera con mini tubérculos eran sus retos culinarios.

En el rojo, Raquel Sánchez Silva se quedó con Juanjo Ballesta, Josie, Pedro Delgado y Nicolás Coronado. Eligió cocinar rebozuelos con migas, manzana, sidra y trufa, además de una tarta de albaricoque como postre.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Está claro que <a href=”https://twitter.com/raqsanchezsilva?ref_src=twsrc%5Etfw”>@raqsanchezsilva</a> confía en su equipo al 100% <a href=”https://t.co/5KB3O2GWnE”>https://t.co/5KB3O2GWnE</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/rtCA4lCvWw”>pic.twitter.com/rtCA4lCvWw</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313587042895486978?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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Para que el estrés en el cocinado fuese aún mayor, los equipos tenían que sentar a dos de sus miembros en el banquillo. Los relevos, que decidían los capitanes, fueron ilimitados, hasta que, avanzada la prueba, se suprimieron y todos pudieron ponerse ante los fogones.

El reto de exteriores demostró que hay maneras muy diferentes de mandar.

Por un lado tuvimos el liderazgo tranquilo pero ausente de la periodista Raquel Sánchez Silva. Alguien dirá, no sin razón, que eso no es ni mandar.

Por la otra vera, el estilo militar de Celia Villalobos, que en su primera capitanía repartió gritos por doquier y movió tanto el banquillo que aquello parecía un avispero. Lucía Dominguín, La Terromoto de la Alcorcón y Flo le reprocharon los decibelios. Y la hermana de Miguel Bosé cuestionó también su uso, y abuso, de los relevos. Quedó claro que la ex alcaldesa de Málaga y ex ministra de Sanidad tiene piel fina a la hora de recibir críticas. Ve en ellas incluso movimientos para moverle la silla: «He vivido tanta agua subterránea que ya no», analizó, en lo que pareció un mensaje a Lucía Dominguín. Además, Ainhoa Arteta entendió en un momento dado que la andaluza la estaba minusvalorando: «No soy ningún imbécil ni ninguna tonta en la cocina», se defendió. Después pidió perdón a Villalobos porque esta equivocada interpretación. Pero la tensión ahí quedó.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Madre mía lo fuerte que viene la Villalobos <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/0QUBHoU93j”>pic.twitter.com/0QUBHoU93j</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313587192204349444?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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El equipo rojo fracasó: presentó un primer plato seco (rebozuelos con migas) y un postre duro y crudo (tarta de albaricoque). El chef Pepe Rodríguez criticó la escasa aportación de Juanjo Ballesta, Josie y Perico Delgado; el cocinado de Nicolás («horrorosas las migas») y la capitanía de Raquel Sánchez Silva («desastrosa»).

El equipo azul cocinó un gran entrante (anchoas frescas) y un buen segundo plato (aguja de ternera). Fue el claro ganador, pero este triunfo no hizo feliz a a Villalobos, muy dolida por lo que entendió una falta de apoyo generalizada: «He intentando coordinar un equipo de divos, y eso es muy difícil, y al final no he podido». «No me he sentido respaldada. He sentido que no era mi equipo», lamentó la capitana, quien permaneció casi inmutable mientras el resto del equipo celebraba la victoria. En la primera gala, la ex política dijo que había llorado en público por primera vez. En La Alcarria, en la cuarta gala, volvió a hacerlo.

La otra cara del
triunfo del equipo azul la mostró Flo: podrá presumir ante su amigo Santiago Segura, con el que tiene un simpático pique, el haber sido elegido como el mejor en una prueba.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Pensaba que en cualquier momento iba a morder a alguien, te lo juro <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> <a href=”https://t.co/FeKw4FpjZu”>pic.twitter.com/FeKw4FpjZu</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313599746477559809?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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La valiente decisión de Flo
En el reto de eliminación, a los delantales negros se les concedieron 60 minutos para replicar una elaboración con el paté como elemento central.

Flo, el mejor en exteriores, vistió ese delantal. Así fue porque así lo quiso. Estaba en la galería, pero en su condición de reciente ganador se le pidió que tomase dos decisiones. Una, positiva: salvar a un delantal negro. Otra, comprometida: elegir a uno de los delantales blancos para que participase en la prueba de eliminación. Generoso, optó por bajar él. Y subió a Nicolás Coronado.

Abajo, se formaron dos equipos. El capitaneado por Flo, con Perico Delgado y Juanjo Ballesta, tuvo que realizar un paté de perdiz, Pedro Ximénez y nuez Moscada. La otra escuadra, con Josie al mando, la integraron Raquel Sánchez y Raquel Meroño: elaboraron paté de campaña, Oporto y pimienta verde.

Se les concedieron dos minutos a los capitanes para memorizar la receta antes de empezar y, para ponerlo aún más complicado, tuvieron que cocinar por relevos. Se decidió que el orden fuese el siguiente: por un lado, Juanjo Ballesta, Perico y Flo; por el otro, Josie, Raquel Meroño y Raquel Sánchez. Supervisó el cocinado la más veterana de la última edición de «MasterChef», Juana, que fue portera de un edificio donde en su día residió Josie, que la recibió con lágrimas.

Juanjo Ballesta dejó muy avanzado el trabajo de su equipo, que Perico supo continuar y al que Flo puso una perfecta guinda final. «Rico», coincidieron en su juicio Pepe y Samantha, que perdonaron el exceso de gelatina y que el resultado fuese un tanto mazacote.

Josie, tan fino él, sufrió con el olor de los higadillos. Raquel Meroño cocinó a tan buen ritmo que llegó a estar parada, en lugar de avanzar el trabajo de la siguiente Raquel. Habría acertado, puesto que su tocaya sufrió para cuajar su gelatina de Oporto. Les quedó muy líquido. Se reprochó a Meroño que no adelantase la gelatina y a Josie no seguir la receta marcada. El resultado fue el esperado: equipo perdedor.

El adiós de Raquel Sánchez Silva
Entre ellos tres quedó el cuarto billete de salida de esta edición. De juez ejerció un plato de huevo en baja temperatura con patatas y jamón serrano. Dicho así parece sencillo, pero se trataba de una receta con muchas elaboraciones de Jordi Cruz.

Raquel Meroño quemó las migas y tuvo que hacer más. Cocinó con muchos nervios, y el plato tenía sus defectos, pero estaba bueno. Como bueno estaba el de Josie, con unas migas «que te mueres», elogió Samantha.

Raquel Sánchez Silva dejó la patata cruda y presentó un huevo que sabía a vinagre y migas para parar un tren. Su plato lo bautizó «Foto Finish». Y fue su «The End».<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Raquel… Sánchez Silva. Hoy despedimos con mucha pena a <a href=”https://twitter.com/raqsanchezsilva?ref_src=twsrc%5Etfw”>@raqsanchezsilva</a> de las cocinas de <a href=”https://twitter.com/hashtag/MCCelebrity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#MCCelebrity</a> 5. Gracias por tu esfuerzo y dedicación aspirante <a href=”https://t.co/5KB3O2GWnE”>https://t.co/5KB3O2GWnE</a> <a href=”https://t.co/eGdClE0aKa”>pic.twitter.com/eGdClE0aKa</a></p>&mdash; MasterChef (@MasterChef_es) <a href=”https://twitter.com/MasterChef_es/status/1313617008005652480?ref_src=twsrc%5Etfw”>October 6, 2020</a></blockquote>
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Se despidió entre lágrimas y con muy buenas palabras: «Quiero daros las gracias por haberme acogido. Voy a poder entender mucho mejor a los concursantes. Ha sido una oportunidad increíble. Volvería a todas las ediciones, si queréis que venga. Me he sentido fenomenal». «Vuestras críticas han sido preciosas al lado de otras que he tenido. He aprendido mucho. Para mí era muy importante no fallar, a mí, y no fallaros a vosotros», añadió. Mejor despedida, imposible.

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