Dom. Ago 1st, 2021

Al principio el gobierno era el monstruo de Horacio («gobierno Frankestein», para los periódicos, y ahí se ve el declive de las humanidades) escapado de un taller literario de Rosa Montero.

Ahora aquel monstruo de Horacio ha degenerado formalmente en un Comité de Salud Pública, es decir, en la dictadura, cuyo soberano decide el estado de excepción, confinar Madrid, con una nota en una servilleta que nos quita las libertades de la Carta otorgada en el 78, cosa que a nadie importa en un país de cabestros hechos a la vara del mayoral.

Al vicepresidente de los confinados, Aguado, fino jurista, y tan centrista que no distingue a Hobbes de Rousseau, la servilleta del Comité de Salud Pública le parece inapelable en… Ver Más,
Al principio el gobierno era el monstruo de Horacio («gobierno Frankestein», para los periódicos, y ahí se ve el declive de las humanidades) escapado de un taller literario de Rosa Montero.

Ahora aquel monstruo de Horacio ha degenerado formalmente en un Comité de Salud Pública, es decir, en la dictadura, cuyo soberano decide el estado de excepción, confinar Madrid, con una nota en una servilleta que nos quita las libertades de la Carta otorgada en el 78, cosa que a nadie importa en un país de cabestros hechos a la vara del mayoral.

Al vicepresidente de los confinados, Aguado, fino jurista, y tan centrista que no distingue a Hobbes de Rousseau, la servilleta del Comité de Salud Pública le parece inapelable en… Ver Más

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