Sáb. Jul 31st, 2021

El Jurado ha declarado culpable por unanimidad del asesinato de la pequeña Naiara Briones, de 8 años, a su tío político Iván Pardo tras doce horas de deliberación. Con este veredicto, Pardo queda abocado a la prisión permanente revisable, que solicitaron tanto la Fiscalía como las dos acusaciones particulares. Se le considera también culpable de malos tratos a la niña, delito por el se le pide otra pena de tres años. Su hermano Carlos, padrastro de Naiara, y Nieves Pena, madre de los dos hermanos acusados, han sido declarados culpables del delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar.

El Jurado recibió el objeto de veredicto tras seis sesiones de juicio en la Audiencia Provincial de Huesca. Los nueve miembros tenían que decidir si Iván Pardo era responsable de un delito de asesinato —como pidieron la Fiscalía y las dos acusaciones particulares— o de un delito de homicidio en concurso con otro de lesiones como solicitó su defensa. Su madre y su hermano fueron exonerados a última hora de la acusación de asesinato por omisión que planteó la acusación ejercida por el abogado Marcos García-Montes en representación del padre biológico de la niña. El magistrado consideró tras las sesiones que no han aparecido suficientes pruebas que sostengan esta acusación.

El veredicto recoge 18 hechos desfavorables sobre los que han tenido que decidir los miembros del tribunal popular para determinar cómo ocurrió la muerte de Naiara, torturada el 6 de julio de 2017 en la casa de Sabiñánigo (Huesca) donde la mandaron sus padres para que Pardo «la corrigiera». Con ese fin la obligaron a permanecer de rodillas sobre ortigas, grava, granos de arroz o sal gruesa, le golpearon en brazos y piernas, espalda y cabeza, le privaron del sueño para hacer los deberes y estudiar y la humillaron colocándole una diadema con orejas de burro sobre la cabeza y le colocaron pañales. Luego la grabaron y se pasaron los vídeos entre los familiares.

La tortura que sufrió durante más de cinco horas la niña quedó en evidencia durante el juicio, así como la falta de asistencia cuando ya estaba inconsciente y tardaron más de dos horas en avisar a los servicios de emergencia. Se ha considerado probado que la niña murió por un traumatismo craneoencefálico severo por contusiones repetidas de la cabeza contra una superficie dura y plana.,
El Jurado ha declarado culpable por unanimidad del asesinato de la pequeña Naiara Briones, de 8 años, a su tío político Iván Pardo tras doce horas de deliberación. Con este veredicto, Pardo queda abocado a la prisión permanente revisable, que solicitaron tanto la Fiscalía como las dos acusaciones particulares. Se le considera también culpable de malos tratos a la niña, delito por el se le pide otra pena de tres años. Su hermano Carlos, padrastro de Naiara, y Nieves Pena, madre de los dos hermanos acusados, han sido declarados culpables del delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar.

El Jurado recibió el objeto de veredicto tras seis sesiones de juicio en la Audiencia Provincial de Huesca. Los nueve miembros tenían que decidir si Iván Pardo era responsable de un delito de asesinato —como pidieron la Fiscalía y las dos acusaciones particulares— o de un delito de homicidio en concurso con otro de lesiones como solicitó su defensa. Su madre y su hermano fueron exonerados a última hora de la acusación de asesinato por omisión que planteó la acusación ejercida por el abogado Marcos García-Montes en representación del padre biológico de la niña. El magistrado consideró tras las sesiones que no han aparecido suficientes pruebas que sostengan esta acusación.

El veredicto recoge 18 hechos desfavorables sobre los que han tenido que decidir los miembros del tribunal popular para determinar cómo ocurrió la muerte de Naiara, torturada el 6 de julio de 2017 en la casa de Sabiñánigo (Huesca) donde la mandaron sus padres para que Pardo «la corrigiera». Con ese fin la obligaron a permanecer de rodillas sobre ortigas, grava, granos de arroz o sal gruesa, le golpearon en brazos y piernas, espalda y cabeza, le privaron del sueño para hacer los deberes y estudiar y la humillaron colocándole una diadema con orejas de burro sobre la cabeza y le colocaron pañales. Luego la grabaron y se pasaron los vídeos entre los familiares.

La tortura que sufrió durante más de cinco horas la niña quedó en evidencia durante el juicio, así como la falta de asistencia cuando ya estaba inconsciente y tardaron más de dos horas en avisar a los servicios de emergencia. Se ha considerado probado que la niña murió por un traumatismo craneoencefálico severo por contusiones repetidas de la cabeza contra una superficie dura y plana.

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