Jue. Jun 17th, 2021

El nuncio apostólico, Bernardito Auza, ha impuesto este sábado el palio arzobispal al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, en un acto que ha tenido lugar en la catedral primada al que han asistido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.

Monseñor Bernardito Auza ha impuesto el palio arzobispal al nuevo arzobispo de Toledo en una ceremonia solemne en la que este ha realizado su juramento ante el nuncio antes de recibir sobre los hombros el palio.

El palio es un ornamento del Papa y de los arzobispos metropolitanos en la misa pontifical, tiene la forma de una faja circular que carga sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y en la espalda dos tiras rectangulares, todo de lana blanca, y destacan de ella seis o cinco cruces de seda de color negro o rojo y suele adornarse con tres clavos metálicos, que recuerdan los clavos de la Pasión, informa el consistorio.

Tradicionalmente, el Papa bendice los palios que se han de imponer a los nuevos arzobispos durante la santa misa de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio, en la basílica vaticana.

Milagros Tolón y Emilaino García-Page, en la catedral

Ayto
Este año ha bendecido 54 palios para que fueran entregados por los nuncios apostólicos a los nuevos arzobispos en sus respectivas diócesis metropolitanas.

Por otro lado, dentro del ámbito religioso, el arzobispo presidirá este domingo en la catedral, a partir de las 12.00 horas, la misa que se va a oficiar con motivo de la fiesta de la Virgen del Alcázar, cuya hermandad está presidida por Ricardo Alba. En esta ocasión la misa no tendrá lugar en la capilal de la virgen, sino que se habilitará la nave de crucero y la nave sur, por tener un mayor espacio que permite ampliar el aforo y mantener, así, las medidas de distancia social. El aforo máximo es de 400 personas.

Además, este año no habrá procesión por las calles en su recorrido tradicional que va desde el templo catedralicio hasta el Alcázar y el regreso de la virgen, como tampoco en el interior de la catedral, con el fin de evitar aglomeraciones y «observar al máximo las precauciones sanitarias». En los días previos a la misa se ha celebrado un triduo preparatorio y varias misas.,
El nuncio apostólico, Bernardito Auza, ha impuesto este sábado el palio arzobispal al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, en un acto que ha tenido lugar en la catedral primada al que han asistido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.

Monseñor Bernardito Auza ha impuesto el palio arzobispal al nuevo arzobispo de Toledo en una ceremonia solemne en la que este ha realizado su juramento ante el nuncio antes de recibir sobre los hombros el palio.

El palio es un ornamento del Papa y de los arzobispos metropolitanos en la misa pontifical, tiene la forma de una faja circular que carga sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y en la espalda dos tiras rectangulares, todo de lana blanca, y destacan de ella seis o cinco cruces de seda de color negro o rojo y suele adornarse con tres clavos metálicos, que recuerdan los clavos de la Pasión, informa el consistorio.

Tradicionalmente, el Papa bendice los palios que se han de imponer a los nuevos arzobispos durante la santa misa de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio, en la basílica vaticana.

Milagros Tolón y Emilaino García-Page, en la catedral

Ayto
Este año ha bendecido 54 palios para que fueran entregados por los nuncios apostólicos a los nuevos arzobispos en sus respectivas diócesis metropolitanas.

Por otro lado, dentro del ámbito religioso, el arzobispo presidirá este domingo en la catedral, a partir de las 12.00 horas, la misa que se va a oficiar con motivo de la fiesta de la Virgen del Alcázar, cuya hermandad está presidida por Ricardo Alba. En esta ocasión la misa no tendrá lugar en la capilal de la virgen, sino que se habilitará la nave de crucero y la nave sur, por tener un mayor espacio que permite ampliar el aforo y mantener, así, las medidas de distancia social. El aforo máximo es de 400 personas.

Además, este año no habrá procesión por las calles en su recorrido tradicional que va desde el templo catedralicio hasta el Alcázar y el regreso de la virgen, como tampoco en el interior de la catedral, con el fin de evitar aglomeraciones y «observar al máximo las precauciones sanitarias». En los días previos a la misa se ha celebrado un triduo preparatorio y varias misas.

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