Jue. Abr 15th, 2021

Viviendo con escolta policial, desde hace años, ante la sucesión de amenazas criminales, el equipo de «Charlie Hebdo» tuvo noticia del atentado de la mañana del viernes mientras seguía el proceso de los cómplices de la matanza consumada en su antigua redacción el mes de enero del 2015.

Marika Bret, directora de recursos humanos del semanario satírico, fue la primera en reaccionar, llorando a lágrima viva, entre frase y frase: «Estoy hundida. Estamos hundidos. Ya era muy difícil vivir amenazada de muerte, con escolta. Y recibir nuevas amenazas. Era importante estar presente en el juicio. Es importante recordar nuestra determinación. No nos callarán. Mientras seguíamos el proceso, unos y otros recibimos mensajes telefónicos. Fue una nueva bomba, atroz, que solo puedo descubrir con una palabra: horror… ¿hasta dónde llegará la locura criminal?».

Todavía bajo el efecto de un choque muy doloroso y traumático, el conjunto del equipo de «Charlie Hebdo» decidió reaccionar con breve gravedad, a través de este tuit: «Nuestro equipo aporta su apoyo y solidaridad a nuestros antiguos vecinos y colegas, a las personas víctimas de este odioso ataque».

El equipo de «Charlie Hebdo» había recibido amenazas antes y después del comienzo del proceso de los cómplices de la matanza de 2015. Y había reafirmado su determinación, pagando un precio humano muy alto: desde hace meses, muchos de los miembros del equipo viven escoltados a todas horas por dos oficiales de los servicios de seguridad del Estado.

El ataque con arma blanca de ayer ha reforzado la solidaridad entre quienes trabajan en «Charlie Hebdo» y la prensa francesa, que ha publicado numerosos testimonios de solidaridad en defensa colectiva de la libertad de expresión amenazada por el fanatismo religioso islámico.,
Viviendo con escolta policial, desde hace años, ante la sucesión de amenazas criminales, el equipo de «Charlie Hebdo» tuvo noticia del atentado de la mañana del viernes mientras seguía el proceso de los cómplices de la matanza consumada en su antigua redacción el mes de enero del 2015.

Marika Bret, directora de recursos humanos del semanario satírico, fue la primera en reaccionar, llorando a lágrima viva, entre frase y frase: «Estoy hundida. Estamos hundidos. Ya era muy difícil vivir amenazada de muerte, con escolta. Y recibir nuevas amenazas. Era importante estar presente en el juicio. Es importante recordar nuestra determinación. No nos callarán. Mientras seguíamos el proceso, unos y otros recibimos mensajes telefónicos. Fue una nueva bomba, atroz, que solo puedo descubrir con una palabra: horror… ¿hasta dónde llegará la locura criminal?».

Todavía bajo el efecto de un choque muy doloroso y traumático, el conjunto del equipo de «Charlie Hebdo» decidió reaccionar con breve gravedad, a través de este tuit: «Nuestro equipo aporta su apoyo y solidaridad a nuestros antiguos vecinos y colegas, a las personas víctimas de este odioso ataque».

El equipo de «Charlie Hebdo» había recibido amenazas antes y después del comienzo del proceso de los cómplices de la matanza de 2015. Y había reafirmado su determinación, pagando un precio humano muy alto: desde hace meses, muchos de los miembros del equipo viven escoltados a todas horas por dos oficiales de los servicios de seguridad del Estado.

El ataque con arma blanca de ayer ha reforzado la solidaridad entre quienes trabajan en «Charlie Hebdo» y la prensa francesa, que ha publicado numerosos testimonios de solidaridad en defensa colectiva de la libertad de expresión amenazada por el fanatismo religioso islámico.

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