Lun. Mar 1st, 2021

y atrás quedan los años de vino y rosas de construcción de nuevas infraestructuras en este país. La década de los 90 y principio del siglo actual supusieron toda una transformación, derroches incluidos, de las comunicaciones terrestres mediante el desdoblamiento de carreteras nacionales en autovías, construcción de otras nuevas, autopistas de peaje y la llegada de otro medio de comunicación revolucionario como ha sido la red de ferrocarril de alta velocidad.

En suma, miles y miles de millones invertidos por sucesivos gobiernos que han ayudado a tener una red de movilidad de las punteras. En esa política expansiva, Castilla-La Mancha resultó muy beneficiada en muchas partes de su territorio por su situación como comunidad de paso de las redes de comunicación que parten de la Comunidad de Madrid hacia otras regiones. Por tanto, todo lo que ahora con la pandemia del coronavirus aparecen como un problema, entonces la vecindad con Madrid supuso una ventaja total.

Pero llegó la crisis financiera de 2008 y lo primero en caer fueron las inversiones en infraestructuras, tanto del Gobierno central como de los autonómicos. Había otros frentes sociales a los que atender y la inversión en obra pública quedó tiritando, así que proyectos de nuevas vías de comunicación que tenían que ir mejorando y completando todo lo realizado quedaron en el limbo. Ydesde hace más de una década siguen ahí.

Precisamente, hace unos días el sindicato Comisiones Obreras de la región reclamaba que los Presupuestos Generales del Estado y los de la Junta de Comunidades para el ejercicio de 2021 contemplen «inversiones muy necesarias» en la provincia toledana, para reactivar el empleo y la actividad económica.

El sindicato propone que esos presupuestos para el año próximo tienen que abordar la electrificación y desdoble de la vía del tren que une Illescas, Torrijos, Talavera y Oropesa y también la terminación de la autovía A-40 en los tramos Toledo-Ocaña y Ávila-Maqueda.

Visita de Ábalos
Pero además de esas dos tramos de autovía inconclusos, habría que añadir otros proyectos enquistados desde hace muchos años. Al margen del AVE Madrid-Lisboa, el más notorio posiblemente en el apartado de carreteras es el desdoblamiento en autovía de la carretera N-401 entre Toledo y Ciudad Real, largamente debatido, corregido en su posible trazado por causas medioambientales pero al fin y a la postre metido en un cajón sin visos de salir adelante. Por ahora, todo humo.

En este apartado de carreteras hay que incluir también la terminación de la A-43 la autovía que comunicará Extremadura con la Comunidad Valenciana a su paso por la zona sur de Castilla-La Mancha.

Precisamente esta va a ser una de las peticiones que al parecer va a realizar el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, en un encuentro que el viernes pasado anunció que se producirá en Toledo «en pocos días». En esa reunión, Page anunció que también se pondrá encima de la mesa la conexión ferroviaria con el Atlántico.

Otras peticiones
Además de grandes vías de comunicación, el sindicato CCOO también ha reclamado las inversiones necesarias para mejorar y culminar los accesos del nuevo hospital de Toledo, así como la materialización de las inversiones ya comprometidas con Talavera de la Reina, que el sindicato califica como «demandas históricas».

Por este motivo, el sindicato solicita que se le de a conocer la planificación detallada, la concreción de los plazos de ejecución y piden ver plasmadas en los respectivos presupuestos las partidas correspondientes.

El secretario general de CCOO de Toledo, José Luis Arroyo, considera que «para sostener la actividad económica y el empleo en estos tiempos de pandemia, los gobiernos de todas administraciones públicas, así como sus respectivos parlamentos y plenos, tienen que priorizar las inversiones en infraestructuras a la hora de elaborar y aprobar los presupuestos para 2021».

También aboga porque se destine a obra pública una parte importante de los fondos de la Unión Europea, así como de los remanentes de las entidades locales.

Comisiones Obreras de Toledo ve necesario que los gobiernos, grupos políticos y agentes sociales, ante el impacto «sin precedentes» de la crisis sanitaria en la economía y en el empleo, planteen alternativas estratégicas y se alcance acuerdos para sostener la economía y atender las necesidades sociales, laborales y empresariales mientras dure la pandemia.

Y también considera que es conveniente para «construir un modelo económico sólido, viable y sostenible para una vez que la superemos, porque previsiblemente van a cambiar muchas cosas en la sociedad, la economía y el empleo».

Arroyo plantea que hay que lograr dotación presupuestaria para las infraestructuras que la provincia necesita, y cuya ejecución ha explicado que permitirá «sostener actividad y generar empleo en estos momentos tan complicados».

Acabar la Autovía de La Sagra
La singular Autovía de La Sagra, por su diseño en varios tramos en forma de Y, en este caso de competencia autonómica, es otro ejemplo de los efectos de la crisis y por tanto de obra no concluida. Lo cierto es que su construcción tuvo lugar en plena crisis financiera de la década pasada. De ahí que el entonces gobierno socialista autonómico presidido por José María Barreda llegase solo a inaugurar, el 4 de mayo de 2011, dos tramos de los tres que comprende, y además uno de ellos sin rematar. Se abrió ese día el tramo de Valmojado a Illescas, y desde este punto el ramal que se bifurca hasta Añover de Tajo, que se dejó sin terminar a poco más de un kilómetro de su destino. Eso se produjo el 9 de enero de 2017, siendo presidente Emiliano García-Page. Pero queda por terminar el ramal que va desde Illescas hasta la A-4 cerca de Borox. ¿Para cuando?,
y atrás quedan los años de vino y rosas de construcción de nuevas infraestructuras en este país. La década de los 90 y principio del siglo actual supusieron toda una transformación, derroches incluidos, de las comunicaciones terrestres mediante el desdoblamiento de carreteras nacionales en autovías, construcción de otras nuevas, autopistas de peaje y la llegada de otro medio de comunicación revolucionario como ha sido la red de ferrocarril de alta velocidad.

En suma, miles y miles de millones invertidos por sucesivos gobiernos que han ayudado a tener una red de movilidad de las punteras. En esa política expansiva, Castilla-La Mancha resultó muy beneficiada en muchas partes de su territorio por su situación como comunidad de paso de las redes de comunicación que parten de la Comunidad de Madrid hacia otras regiones. Por tanto, todo lo que ahora con la pandemia del coronavirus aparecen como un problema, entonces la vecindad con Madrid supuso una ventaja total.

Pero llegó la crisis financiera de 2008 y lo primero en caer fueron las inversiones en infraestructuras, tanto del Gobierno central como de los autonómicos. Había otros frentes sociales a los que atender y la inversión en obra pública quedó tiritando, así que proyectos de nuevas vías de comunicación que tenían que ir mejorando y completando todo lo realizado quedaron en el limbo. Ydesde hace más de una década siguen ahí.

Precisamente, hace unos días el sindicato Comisiones Obreras de la región reclamaba que los Presupuestos Generales del Estado y los de la Junta de Comunidades para el ejercicio de 2021 contemplen «inversiones muy necesarias» en la provincia toledana, para reactivar el empleo y la actividad económica.

El sindicato propone que esos presupuestos para el año próximo tienen que abordar la electrificación y desdoble de la vía del tren que une Illescas, Torrijos, Talavera y Oropesa y también la terminación de la autovía A-40 en los tramos Toledo-Ocaña y Ávila-Maqueda.

Visita de Ábalos
Pero además de esas dos tramos de autovía inconclusos, habría que añadir otros proyectos enquistados desde hace muchos años. Al margen del AVE Madrid-Lisboa, el más notorio posiblemente en el apartado de carreteras es el desdoblamiento en autovía de la carretera N-401 entre Toledo y Ciudad Real, largamente debatido, corregido en su posible trazado por causas medioambientales pero al fin y a la postre metido en un cajón sin visos de salir adelante. Por ahora, todo humo.

En este apartado de carreteras hay que incluir también la terminación de la A-43 la autovía que comunicará Extremadura con la Comunidad Valenciana a su paso por la zona sur de Castilla-La Mancha.

Precisamente esta va a ser una de las peticiones que al parecer va a realizar el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, en un encuentro que el viernes pasado anunció que se producirá en Toledo «en pocos días». En esa reunión, Page anunció que también se pondrá encima de la mesa la conexión ferroviaria con el Atlántico.

Otras peticiones
Además de grandes vías de comunicación, el sindicato CCOO también ha reclamado las inversiones necesarias para mejorar y culminar los accesos del nuevo hospital de Toledo, así como la materialización de las inversiones ya comprometidas con Talavera de la Reina, que el sindicato califica como «demandas históricas».

Por este motivo, el sindicato solicita que se le de a conocer la planificación detallada, la concreción de los plazos de ejecución y piden ver plasmadas en los respectivos presupuestos las partidas correspondientes.

El secretario general de CCOO de Toledo, José Luis Arroyo, considera que «para sostener la actividad económica y el empleo en estos tiempos de pandemia, los gobiernos de todas administraciones públicas, así como sus respectivos parlamentos y plenos, tienen que priorizar las inversiones en infraestructuras a la hora de elaborar y aprobar los presupuestos para 2021».

También aboga porque se destine a obra pública una parte importante de los fondos de la Unión Europea, así como de los remanentes de las entidades locales.

Comisiones Obreras de Toledo ve necesario que los gobiernos, grupos políticos y agentes sociales, ante el impacto «sin precedentes» de la crisis sanitaria en la economía y en el empleo, planteen alternativas estratégicas y se alcance acuerdos para sostener la economía y atender las necesidades sociales, laborales y empresariales mientras dure la pandemia.

Y también considera que es conveniente para «construir un modelo económico sólido, viable y sostenible para una vez que la superemos, porque previsiblemente van a cambiar muchas cosas en la sociedad, la economía y el empleo».

Arroyo plantea que hay que lograr dotación presupuestaria para las infraestructuras que la provincia necesita, y cuya ejecución ha explicado que permitirá «sostener actividad y generar empleo en estos momentos tan complicados».

Acabar la Autovía de La Sagra
La singular Autovía de La Sagra, por su diseño en varios tramos en forma de Y, en este caso de competencia autonómica, es otro ejemplo de los efectos de la crisis y por tanto de obra no concluida. Lo cierto es que su construcción tuvo lugar en plena crisis financiera de la década pasada. De ahí que el entonces gobierno socialista autonómico presidido por José María Barreda llegase solo a inaugurar, el 4 de mayo de 2011, dos tramos de los tres que comprende, y además uno de ellos sin rematar. Se abrió ese día el tramo de Valmojado a Illescas, y desde este punto el ramal que se bifurca hasta Añover de Tajo, que se dejó sin terminar a poco más de un kilómetro de su destino. Eso se produjo el 9 de enero de 2017, siendo presidente Emiliano García-Page. Pero queda por terminar el ramal que va desde Illescas hasta la A-4 cerca de Borox. ¿Para cuando?

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