Dom. Ago 1st, 2021

Carlo Acutis, un adolescente nacido en Londres el 3 de mayo de 1991 y fallecido a los 15 años de edad por la leucemia, está a punto de convertirse en beato de la iglesia católica el 10 de octubre.

Criado en Milán, el joven era amante de las nuevas tecnologías. Pese a ser hijo de padres que no eran especialmente religiosos, profesaba una ferviente fe católica desde la catequesis y acostumbraba a rezar el rosario.

Tal era su devoción que, tomando muchos detalles de su otra gran pasión recorrió numerosos rincones de todo el mundo para poder documentar y recopilar en una web los milagros llevados a cabo por la comunidad católica.

Así, con solo 14 años de edad, había recopilado más de 100 milagros aprobados por la Iglesia durante los 20 siglos de historia. Los casos, que más tarde se expusieron en distintas ciudades, pasaron por «una verificación científica», lo que implicó que, «tras examinar todos los datos», los expertos «concluyeros que no había explicación» para los hechos que se habían producido, de tal forma que «no solo quedaba excluida la falsificación o el montaje, sino que se certificó que hoy por hoy no hay explicación científica para los hechos producidos».

Pero la vida de Acutis se truncó demasiado pronto. Un año después, según informa El Comercio, fue diagnosticado de leucemia. Sin embargo, y lejos de quebrar su fe en Dios, este hecho fortaleció de tal manera que llamó la atención de la iglesia que frecuentaba.

Necesita un segundo milagro para ser beatificado
Finalmente, el adolescente falleció
el 12 de octubre de 2006 en Monza y fue enterrado en Asis, localidad en la que será beatificado y donde fue enterrado debido a su devoción por San Francisco.

Siete años después de su fallecimiento, se inició el proceso para su beatificación. Para ello, fue fundamental que se le reconociera un milagro que tuvo lugar en Brasil. Un menor que sufría de graves problemas gástricos y su abuelo pidieron la intercesión del joven británico para su sanación. Un año después, los médicos descubrieron que el infante estaba perfectamente curado de sus dolencias sin necesidad de operarse del estómago.

Primero fue declarado venerable en el año 2018, el próximo 10 de octubre será beato, pero para que sea considerado santo, el joven necesita un segundo milagro.

El milagro permitirá la próxima beatificación de este joven italiano, que será un
santo nacido y fallecido en el siglo XXI
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Carlo Acutis, un adolescente nacido en Londres el 3 de mayo de 1991 y fallecido a los 15 años de edad por la leucemia, está a punto de convertirse en beato de la iglesia católica el 10 de octubre.

Criado en Milán, el joven era amante de las nuevas tecnologías. Pese a ser hijo de padres que no eran especialmente religiosos, profesaba una ferviente fe católica desde la catequesis y acostumbraba a rezar el rosario.

Tal era su devoción que, tomando muchos detalles de su otra gran pasión recorrió numerosos rincones de todo el mundo para poder documentar y recopilar en una web los milagros llevados a cabo por la comunidad católica.

Así, con solo 14 años de edad, había recopilado más de 100 milagros aprobados por la Iglesia durante los 20 siglos de historia. Los casos, que más tarde se expusieron en distintas ciudades, pasaron por «una verificación científica», lo que implicó que, «tras examinar todos los datos», los expertos «concluyeros que no había explicación» para los hechos que se habían producido, de tal forma que «no solo quedaba excluida la falsificación o el montaje, sino que se certificó que hoy por hoy no hay explicación científica para los hechos producidos».

Pero la vida de Acutis se truncó demasiado pronto. Un año después, según informa El Comercio, fue diagnosticado de leucemia. Sin embargo, y lejos de quebrar su fe en Dios, este hecho fortaleció de tal manera que llamó la atención de la iglesia que frecuentaba.

Necesita un segundo milagro para ser beatificado
Finalmente, el adolescente falleció
el 12 de octubre de 2006 en Monza y fue enterrado en Asis, localidad en la que será beatificado y donde fue enterrado debido a su devoción por San Francisco.

Siete años después de su fallecimiento, se inició el proceso para su beatificación. Para ello, fue fundamental que se le reconociera un milagro que tuvo lugar en Brasil. Un menor que sufría de graves problemas gástricos y su abuelo pidieron la intercesión del joven británico para su sanación. Un año después, los médicos descubrieron que el infante estaba perfectamente curado de sus dolencias sin necesidad de operarse del estómago.

Primero fue declarado venerable en el año 2018, el próximo 10 de octubre será beato, pero para que sea considerado santo, el joven necesita un segundo milagro.

El milagro permitirá la próxima beatificación de este joven italiano, que será un
santo nacido y fallecido en el siglo XXI
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