Sáb. May 8th, 2021

La Moncloa vuelve a recurrir a fórmulas poco ortodoxas para ocultar a la oposición parte de las alertas elaboradas por el Departamento de Seguridad Nacional y enviadas directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el Covid-19.

El PP registró ayer en el Congreso una nueva petición de estos ficheros, a la que ha tenido acceso ABC, en la que vuelve a reclamar el acceso a los originales tras denunciar que en su visita al Departamento de Seguridad Nacional solo se le ha permitido leer «fotocopias de fotocopias de los supuestos informes». Además, «la inmensa mayoría» de los ficheros «carecían del correspondiente sello de registro». «Solo pudimos ver dicho registro en el del 2 de enero de 2020», denuncia la iniciativa, impulsada por el portavoz de Seguridad Nacional del PP, Juan Antonio Callejas.

«Nos retiraron los teléfonos»
«En ningún momento se nos puso a nuestra disposición los originales o copias debidamente autentificadas por el responsable de su redacción o custodia para poderlos cotejar con las fotocopias facilitadas. Se nos retiraron todos los teléfonos y tablets antes de entrar al Departamento de Seguridad Nacional y solo se nos dejó tomar nota», desvela el citado diputado.

A la falta de oficialidad de los documentos se une otro elemento que dispara las sospechas del PP: el volumen entregado.

A pesar de que tanto la Constitución como el propio reglamento del Congreso obligan al Gobierno a facilitar cuanta documentación le requiera la oposición, el PP asegura que solo le fue entregada una carpeta con «unos 224 folios». Una cantidad que no casa con la versión ofrecida por el Gobierno el pasado 25 de junio, cuando aseguró que el volumen de este material era tal que hacía imposible la entrega de una copia del mismo a la oposición. Los informes diarios elaborados por Seguridad Nacional comenzaron a recoger la evolución del coronavirus a partir del 16 de enero y, en la mayoría de ellos, este seguimiento ocupó la primera plana de los mismos.

Los populares subrayan también que todos los documentos que La Moncloa ofreció para consulta contenían el anagrama de «uso oficial» por lo que reclaman al Gobierno que clarifique su «naturaleza». Al no tratarse de material protegido ni clasificado como confidencial o secreto, el principal partido de la oposición exige que el Gobierno explique por qué no entrega copia del mismo, tal y como establece el Reglamento del Congreso.

Para más inri, el principal partido de la oposición asegura que el Gobierno se negó a dejarle consultar los ficheros elaborados a partir del 20 de marzo, cuando el Departamento de Seguridad Nacional comenzó a remitir su información sobre el Covid-19 a la Célula de Coordinación del Comité de Situación. La Moncloa se aferra a este cambio para no permitir su lectura, a pesar de que los populares también solicitaron acceder formalmente a esta documentación en un escrito fechado en el Congreso el pasado 18 de junio.

Una zancadilla tras otra
Todas estas maniobras generan serias dudas sobre la autenticidad de los ficheros ofrecidos por La Moncloa al PP y continúan la estrategia de oscurantismo que el Gobierno viene desplegando sobre las alertas elaboradas por Seguridad Nacional acerca del Covid-19.

Los populares solicitaron acceder a las mismas el pasado 24 de marzo y el Gobierno agotó los plazos reglamentarios sin dar respuesta. El PP recurrió en amparo el 19 de junio ante la presidenta del Congreso y seis días después La Moncloa negaba la copia de los ficheros pero ofrecía su consulta confidencial «in situ» durante un día a un único diputado popular. La presión política y mediática fue a más y el Gobierno acabó cediendo parcialemente. La consulta se amplió en tiempo y acceso de diputados pero con el resultado que hemos conocido ahora: entrega de material incompleto y sin autentificar.,
La Moncloa vuelve a recurrir a fórmulas poco ortodoxas para ocultar a la oposición parte de las alertas elaboradas por el Departamento de Seguridad Nacional y enviadas directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el Covid-19.

El PP registró ayer en el Congreso una nueva petición de estos ficheros, a la que ha tenido acceso ABC, en la que vuelve a reclamar el acceso a los originales tras denunciar que en su visita al Departamento de Seguridad Nacional solo se le ha permitido leer «fotocopias de fotocopias de los supuestos informes». Además, «la inmensa mayoría» de los ficheros «carecían del correspondiente sello de registro». «Solo pudimos ver dicho registro en el del 2 de enero de 2020», denuncia la iniciativa, impulsada por el portavoz de Seguridad Nacional del PP, Juan Antonio Callejas.

«Nos retiraron los teléfonos»
«En ningún momento se nos puso a nuestra disposición los originales o copias debidamente autentificadas por el responsable de su redacción o custodia para poderlos cotejar con las fotocopias facilitadas. Se nos retiraron todos los teléfonos y tablets antes de entrar al Departamento de Seguridad Nacional y solo se nos dejó tomar nota», desvela el citado diputado.

A la falta de oficialidad de los documentos se une otro elemento que dispara las sospechas del PP: el volumen entregado.

A pesar de que tanto la Constitución como el propio reglamento del Congreso obligan al Gobierno a facilitar cuanta documentación le requiera la oposición, el PP asegura que solo le fue entregada una carpeta con «unos 224 folios». Una cantidad que no casa con la versión ofrecida por el Gobierno el pasado 25 de junio, cuando aseguró que el volumen de este material era tal que hacía imposible la entrega de una copia del mismo a la oposición. Los informes diarios elaborados por Seguridad Nacional comenzaron a recoger la evolución del coronavirus a partir del 16 de enero y, en la mayoría de ellos, este seguimiento ocupó la primera plana de los mismos.

Los populares subrayan también que todos los documentos que La Moncloa ofreció para consulta contenían el anagrama de «uso oficial» por lo que reclaman al Gobierno que clarifique su «naturaleza». Al no tratarse de material protegido ni clasificado como confidencial o secreto, el principal partido de la oposición exige que el Gobierno explique por qué no entrega copia del mismo, tal y como establece el Reglamento del Congreso.

Para más inri, el principal partido de la oposición asegura que el Gobierno se negó a dejarle consultar los ficheros elaborados a partir del 20 de marzo, cuando el Departamento de Seguridad Nacional comenzó a remitir su información sobre el Covid-19 a la Célula de Coordinación del Comité de Situación. La Moncloa se aferra a este cambio para no permitir su lectura, a pesar de que los populares también solicitaron acceder formalmente a esta documentación en un escrito fechado en el Congreso el pasado 18 de junio.

Una zancadilla tras otra
Todas estas maniobras generan serias dudas sobre la autenticidad de los ficheros ofrecidos por La Moncloa al PP y continúan la estrategia de oscurantismo que el Gobierno viene desplegando sobre las alertas elaboradas por Seguridad Nacional acerca del Covid-19.

Los populares solicitaron acceder a las mismas el pasado 24 de marzo y el Gobierno agotó los plazos reglamentarios sin dar respuesta. El PP recurrió en amparo el 19 de junio ante la presidenta del Congreso y seis días después La Moncloa negaba la copia de los ficheros pero ofrecía su consulta confidencial «in situ» durante un día a un único diputado popular. La presión política y mediática fue a más y el Gobierno acabó cediendo parcialemente. La consulta se amplió en tiempo y acceso de diputados pero con el resultado que hemos conocido ahora: entrega de material incompleto y sin autentificar.

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