Sáb. May 8th, 2021

Las compañías aéreas han sido una de las más afectadas por la crisis sanitaria. El Covid-19 dejó en tierra a miles de aeronaves durante meses. A principios de mayo eran más de 16.000 los aviones de pasajeros aparcados en algún aeropuerto. No sería hasta el 21 de junio, con el fin del estado de alarma y el levantamiento de fronteras dentro de la UE, cuando se alivió la parálisis en el sector aéreo.

La vuelta a la llamada «nueva normalidad» estuvo marcada por la guerra de precios en un intento por captar viajeros. Según una investigación realizada por ForwardKeys, empresa de análisis de viajes, las aerolíneas europeas siguen ofreciendo tarifas con descuentos significativos para el período de septiembre a diciembre en un intento por recuperar el sector.

Un análisis de las tarifas aéreas de los cuatro principales mercados del norte de Europa: Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido para los cuatro principales destinos del sur de Europa: Grecia, Italia, Portugal y España, revela que durante el mes de agosto la mayoría de las rutas habían rebajado el precio más del 15% con respecto al año pasado.

Las ofertas más atractivas fueron las del Reino Unido a Grecia, más del 35% por debajo de los niveles del año pasado. Otras ofertas con un descuento de alrededor del 25%, fueron del Reino Unido a España e Italia, de Alemania a Grecia y Portugal, de Francia a Grecia y de los Países Bajos a España.

Solo había una ruta, con un precio superior a 2019, de Alemania a Italia, donde las aerolíneas de bajo coste se retiraron del mercado.

Olivier Ponti, vicepresidente de Insights ForwardKeys, asegura que «estamos siendo testigos de un mercado muy difícil para las aerolíneas, con una demanda de menos de una quinta parte de lo que era en 2019. Las compañías aéreas han estado respondiendo con las herramientas a su disposición, reduciendo la capacidad y ofreciendo precios promocionales para atraer nuevamente a los viajeros. Sin embargo, no tienen control sobre la evolución de la pandemia y las políticas de restricción de viajes están influyendo negativamente en las reservas realizadas».

«El efecto de la bajada de precios tiene un atractivo limitado ya que muchos consumidores siguen preocupados por la crisis sanitaria y una nueva cancelación de sus viajes con el consiguiente problema para recuperar el dinero gastado. Ganarse la confianza del consumidor es un requisito previo para que la gente vuelva a volar», concluye Ponti.,
Las compañías aéreas han sido una de las más afectadas por la crisis sanitaria. El Covid-19 dejó en tierra a miles de aeronaves durante meses. A principios de mayo eran más de 16.000 los aviones de pasajeros aparcados en algún aeropuerto. No sería hasta el 21 de junio, con el fin del estado de alarma y el levantamiento de fronteras dentro de la UE, cuando se alivió la parálisis en el sector aéreo.

La vuelta a la llamada «nueva normalidad» estuvo marcada por la guerra de precios en un intento por captar viajeros. Según una investigación realizada por ForwardKeys, empresa de análisis de viajes, las aerolíneas europeas siguen ofreciendo tarifas con descuentos significativos para el período de septiembre a diciembre en un intento por recuperar el sector.

Un análisis de las tarifas aéreas de los cuatro principales mercados del norte de Europa: Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido para los cuatro principales destinos del sur de Europa: Grecia, Italia, Portugal y España, revela que durante el mes de agosto la mayoría de las rutas habían rebajado el precio más del 15% con respecto al año pasado.

Las ofertas más atractivas fueron las del Reino Unido a Grecia, más del 35% por debajo de los niveles del año pasado. Otras ofertas con un descuento de alrededor del 25%, fueron del Reino Unido a España e Italia, de Alemania a Grecia y Portugal, de Francia a Grecia y de los Países Bajos a España.

Solo había una ruta, con un precio superior a 2019, de Alemania a Italia, donde las aerolíneas de bajo coste se retiraron del mercado.

Olivier Ponti, vicepresidente de Insights ForwardKeys, asegura que «estamos siendo testigos de un mercado muy difícil para las aerolíneas, con una demanda de menos de una quinta parte de lo que era en 2019. Las compañías aéreas han estado respondiendo con las herramientas a su disposición, reduciendo la capacidad y ofreciendo precios promocionales para atraer nuevamente a los viajeros. Sin embargo, no tienen control sobre la evolución de la pandemia y las políticas de restricción de viajes están influyendo negativamente en las reservas realizadas».

«El efecto de la bajada de precios tiene un atractivo limitado ya que muchos consumidores siguen preocupados por la crisis sanitaria y una nueva cancelación de sus viajes con el consiguiente problema para recuperar el dinero gastado. Ganarse la confianza del consumidor es un requisito previo para que la gente vuelva a volar», concluye Ponti.

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