Lun. Jun 14th, 2021

La Audiencia de Barcelona ha establecido que los bienes decomisados a Convergència por las mordidas cobradas a través del Palau de la Música deberán destinarse a indemnizar a la propia institución cultural y a Hacienda, como perjudicados del expolio. Lo que sobre, irá a las arcas del Estado.

La sentencia del caso Palau, que condenó entre otros al extesorero convergente Daniel Osàcar, no había detallado a qué habrían de destinase los bienes incautados al partido que presidía Artur Mas después de la condena por el cobro de comisiones a la constructora Ferrovial a cambio de adjudicaciones de obras públicas. Ahora, la sección décima de la Audiencia ha estimado una petición del Palau de la Música y del Orfeó Català, que establece el destino de los bienes convergentes embargados.

Por ahora, la Audiencia de Barcelona ha recuperado más de nueve millones de euros de los condenados por el caso Palau, que tienen su origen en las consignaciones hechas por algunos de los imputados antes del juicio. Estos nueve millones han sido aportados por los saqueadores confesos Fèlix Millet (5,6 millones) y Jordi Montull (828.932 euros), así como por otros de los condenados: la esposa -ya fallecida- de Millet, Marta Vallès (1,8 millones), Bonoima S.L (530.525 euros), Mercedes Mir -la esposa de Montull- (262.830 euros) y la exdirectora financiera del Palau Gemma Montull (128.951 euros). A falta de decidir el destino de tres de estos nueve millones, por el momento ya han sido resarcidos con 2,4 millones el Consorcio del Palau de la Música, con 2,5 la Fundació Orfeó Català y con 0,9 la Associació Orfeó Català.

Todavía está pendiente la valoración actualizada y la tasación para salir a subasta de 56 inmuebles embargados definitivamente a los condenados Fèlix Millet (22 inmuebles), Jordi Montull (5 inmuebles) y Gemma Montull (6 inmuebles), así como los 23 decomisados de forma definitiva a Convergència. La subasta de estos 56 inmuebles servirá para completar el abono de las responsabilidades civiles incluidas en la condena.

En el caso de los 6,6 millones que la Audiencia ordenó decomisar a CDC, el tribunal sentenciador ha acordado ahora que el importe se destine en primer lugar al pago de las responsabilidades civiles de las entidades perjudicadas -el Palau de la Música, el Orfeó Català y Hacienda- y que el resto se destine al Estado. Lo establece así pese a que no existe «duda alguna» de que estas entidades no fueron perjudicadas económicamente de forma directa por el tráfico de influencias por el que lucró Convergència.

No obstante, la sala recuerda que en la sentencia no hubo un pronunciamiento expreso sobre el destino que se tendría que dar a los bienes decomisados a CDC, por lo que, en vía de ejecución, acuerda que vayan a parar al Orfeó Català, al Palau de la Música y a Hacienda porque es «irrefutable» que fueron entidades perjudicadas por otros delitos cometidos por Millet y Montull en su expolio.

Cabe recordar que el caso Palau tiene dos vertientes: por una parte el saqueo del Palau de la Música, cuyo principal responsable fue su entonces presidente, Fèlix Millet, y por otra parte el uso que Convergència hizo de la institución utilizándola de «cañería» para cobrar las mordidas a Ferrovial.

La justicia se está encontrando numerosas trabas para recuperar los 6,6 millones de euros cobrados ilegalmente por Convergència y los bienes confiscados al extinto partido no cubrirán la cantidad total usurpada. El partido que presidía Mas presentó concurso de acreedores hace unos meses mientras que su formación heredera, el PDECat, se desentiende de esa condena. Todo ello pese a que la Audiencia Nacional tiene clara la vinculación entre ambas formaciones.,
La Audiencia de Barcelona ha establecido que los bienes decomisados a Convergència por las mordidas cobradas a través del Palau de la Música deberán destinarse a indemnizar a la propia institución cultural y a Hacienda, como perjudicados del expolio. Lo que sobre, irá a las arcas del Estado.

La sentencia del caso Palau, que condenó entre otros al extesorero convergente Daniel Osàcar, no había detallado a qué habrían de destinase los bienes incautados al partido que presidía Artur Mas después de la condena por el cobro de comisiones a la constructora Ferrovial a cambio de adjudicaciones de obras públicas. Ahora, la sección décima de la Audiencia ha estimado una petición del Palau de la Música y del Orfeó Català, que establece el destino de los bienes convergentes embargados.

Por ahora, la Audiencia de Barcelona ha recuperado más de nueve millones de euros de los condenados por el caso Palau, que tienen su origen en las consignaciones hechas por algunos de los imputados antes del juicio. Estos nueve millones han sido aportados por los saqueadores confesos Fèlix Millet (5,6 millones) y Jordi Montull (828.932 euros), así como por otros de los condenados: la esposa -ya fallecida- de Millet, Marta Vallès (1,8 millones), Bonoima S.L (530.525 euros), Mercedes Mir -la esposa de Montull- (262.830 euros) y la exdirectora financiera del Palau Gemma Montull (128.951 euros). A falta de decidir el destino de tres de estos nueve millones, por el momento ya han sido resarcidos con 2,4 millones el Consorcio del Palau de la Música, con 2,5 la Fundació Orfeó Català y con 0,9 la Associació Orfeó Català.

Todavía está pendiente la valoración actualizada y la tasación para salir a subasta de 56 inmuebles embargados definitivamente a los condenados Fèlix Millet (22 inmuebles), Jordi Montull (5 inmuebles) y Gemma Montull (6 inmuebles), así como los 23 decomisados de forma definitiva a Convergència. La subasta de estos 56 inmuebles servirá para completar el abono de las responsabilidades civiles incluidas en la condena.

En el caso de los 6,6 millones que la Audiencia ordenó decomisar a CDC, el tribunal sentenciador ha acordado ahora que el importe se destine en primer lugar al pago de las responsabilidades civiles de las entidades perjudicadas -el Palau de la Música, el Orfeó Català y Hacienda- y que el resto se destine al Estado. Lo establece así pese a que no existe «duda alguna» de que estas entidades no fueron perjudicadas económicamente de forma directa por el tráfico de influencias por el que lucró Convergència.

No obstante, la sala recuerda que en la sentencia no hubo un pronunciamiento expreso sobre el destino que se tendría que dar a los bienes decomisados a CDC, por lo que, en vía de ejecución, acuerda que vayan a parar al Orfeó Català, al Palau de la Música y a Hacienda porque es «irrefutable» que fueron entidades perjudicadas por otros delitos cometidos por Millet y Montull en su expolio.

Cabe recordar que el caso Palau tiene dos vertientes: por una parte el saqueo del Palau de la Música, cuyo principal responsable fue su entonces presidente, Fèlix Millet, y por otra parte el uso que Convergència hizo de la institución utilizándola de «cañería» para cobrar las mordidas a Ferrovial.

La justicia se está encontrando numerosas trabas para recuperar los 6,6 millones de euros cobrados ilegalmente por Convergència y los bienes confiscados al extinto partido no cubrirán la cantidad total usurpada. El partido que presidía Mas presentó concurso de acreedores hace unos meses mientras que su formación heredera, el PDECat, se desentiende de esa condena. Todo ello pese a que la Audiencia Nacional tiene clara la vinculación entre ambas formaciones.

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