Jue. Abr 15th, 2021

La «saturada» Atención Primaria corre peligro de colapso. Así lo confiesa el presidente de la Sociedad de Medicina de Familia y Comunitaria de Castilla y León, Eduardo Lamarca. Aunque no se atreve a afirmar que 2020 sea el peor año de su carrera como médico de familia, exige a la Junta los recursos necesarios «para paliar las deficiencias» sanitarias en la Comunidad.

Como médico de familia, ¿con qué problemas se está encontrando?

­Un médico de familia está en todos los entornos, tanto en las consultas de atención programada, continuada y urgencias de hospital. Desde ahí observamos la saturación de determinados servicios. Los recursos actuales no nos permiten dar toda la atención adecuada a nuestros pacientes. En la atención programada las líneas se nos quedan a veces algo insuficientes para atender a los pacientes. Hay usuarios que al final, cuando contactan con nosotros, nos dicen que lo han intentado antes y no lo consiguen. En emergencias también tenemos carencia de transporte de soporte vital básico para poder trasladarnos a diferentes casos, sea Covid o no, en el tiempo debido.

¿Hay colapso en la Atención Primaria de la Comunidad?

­Hablaríamos de colapso si no hubiera opción de incrementar los medios. Hay recursos disponibles que se pueden aumentar y paliar estas deficiencias. Actualmente, con los recursos que están aportando podemos decir que estamos al borde de la saturación. No hablaría de momento de colapso. Se pueden tomar medidas para solucionar esta saturación, así que tenemos margen de acción.

¿Por qué piensa que hay saturación?

­El principal problema es que las previsiones que se esperaban para otoño sobre el repunte del Covid se han adelantado con nuevos repuntes a principios de agosto. A esto hay que sumarle los recortes de profesionales que veníamos arrastrando de las anteriores consejerías, algo con lo que ha tenido que lidiar el actual Gobierno. También ha pillado el periodo estival con una política de vacaciones que no se ha detenido y muchos profesionales estaban fuera y no teníamos sanitarios para la asistencia. Nos hemos encontrado en las consultas de Atención Primaria con acumulaciones en la programada, sin profesionales suficientes en la continuada y con los teléfonos saturados. Faltan líneas telefónicas y personas que puedan atenderlas.

¿Qué se necesita?

Pensando a largo plazo abogamos por que se agilice el proyecto de reforma de la Atención Primaria que prometió la consejería y que iba a suponer una actualización importante para hacer viable la sanidad pública para las próximas décadas. Se están intentando no olvidar estos programas, pero el Covid ha cambiado el panorama. Aun así, hay que hacer un esfuerzo y continuar con esta política de reestructuración en todos los ámbito de la Atención Primaria para afrontar futuras crisis sanitarias. Nosotros colaboramos con la consejería aportando diferentes planes y apoyamos que los cambios que deben darse se hagan de manera urgente, sobre todo los temas de burocratización en los centros de salud, mejorar la gestión de la demanda y desarrollar la telemedicina.

¿Qué aportaría la telemedicina a la Sanidad de Castilla y León?

Aunque no hay que abandonar la consulta presencial, que es muy necesaria en un gran número de consultas, hay que integrar los recursos de la telemedicina, una idea que traería muchos beneficios. Aporta conocimiento científico y formación dirigida para Covid o cualquier patología. También nos permite el seguimiento de la pandemia en los domicilios. Es una buena forma de acabar con la saturación en los hospitales y reducir el gasto de los mismos.

La Junta insiste en que no hay médicos. ¿Es así?

Es cierto que hay una carencia de personal sanitario. Es una herencia de anteriores consejerías. Fueron políticas muy mal gestionadas que han derivado en esta carencia. Los médicos y enfermeros no salen de los huertos, salen de las universidades. Ahí es donde hay que incidir. Por ejemplo hay que aumentar las plazas en el MIR donde se forman los médicos de familia. Vamos a arrastrar durante los próximos años una gran cantidad de jubilaciones que necesitamos cubrir.

En marzo y abril el peso estaba en los hospitales y ahora en la Atención Primaria. ¿Cree que hay una buena planificación?

De marzo a mayo la actualidad la marcó el avance de la pandemia. A partir de junio le cogimos la delantera y empezamos a ser más rápidos y precoces a la hora de responder porque tuvimos un periodo en el que se frenó la actividad Covid. En agosto se nos ha vuelto a adelantar el Covid y no hemos sido capaces en dar una respuesta rápida. La Atención Primaria, a pesar de estar extenuada, todavía puede responder si se nos da el aporte que necesitamos y evitar que llegue el colapso hospitalario. No podemos permitir que los pacientes se sientan desalentados.

«No hay que poner en riesgo a nadie»
La posible llegada de médicos extracomunitarios para paliar la falta de profesionales «podría ser interesante como solución en estos momentos». Pero Lamarca recalca un aspecto importante: «Deben cumplir con los requisitos de un médico en España». «Aquí se tiene dos años de formación especializada, lo que conocemos como los MIR, y habría que garantizar calidad a nuestros pacientes si llegan extracomunitarios», explica. Lamarca asegura que España tiene un sistema formativo «amplio» y cree que «deberíamos abogar por el producto nacional o europeo». «No podemos poner en riesgo a nadie en aras de conseguir cualquier tipo de profesional no cualificado», zanja.,
La «saturada» Atención Primaria corre peligro de colapso. Así lo confiesa el presidente de la Sociedad de Medicina de Familia y Comunitaria de Castilla y León, Eduardo Lamarca. Aunque no se atreve a afirmar que 2020 sea el peor año de su carrera como médico de familia, exige a la Junta los recursos necesarios «para paliar las deficiencias» sanitarias en la Comunidad.

Como médico de familia, ¿con qué problemas se está encontrando?

­Un médico de familia está en todos los entornos, tanto en las consultas de atención programada, continuada y urgencias de hospital. Desde ahí observamos la saturación de determinados servicios. Los recursos actuales no nos permiten dar toda la atención adecuada a nuestros pacientes. En la atención programada las líneas se nos quedan a veces algo insuficientes para atender a los pacientes. Hay usuarios que al final, cuando contactan con nosotros, nos dicen que lo han intentado antes y no lo consiguen. En emergencias también tenemos carencia de transporte de soporte vital básico para poder trasladarnos a diferentes casos, sea Covid o no, en el tiempo debido.

¿Hay colapso en la Atención Primaria de la Comunidad?

­Hablaríamos de colapso si no hubiera opción de incrementar los medios. Hay recursos disponibles que se pueden aumentar y paliar estas deficiencias. Actualmente, con los recursos que están aportando podemos decir que estamos al borde de la saturación. No hablaría de momento de colapso. Se pueden tomar medidas para solucionar esta saturación, así que tenemos margen de acción.

¿Por qué piensa que hay saturación?

­El principal problema es que las previsiones que se esperaban para otoño sobre el repunte del Covid se han adelantado con nuevos repuntes a principios de agosto. A esto hay que sumarle los recortes de profesionales que veníamos arrastrando de las anteriores consejerías, algo con lo que ha tenido que lidiar el actual Gobierno. También ha pillado el periodo estival con una política de vacaciones que no se ha detenido y muchos profesionales estaban fuera y no teníamos sanitarios para la asistencia. Nos hemos encontrado en las consultas de Atención Primaria con acumulaciones en la programada, sin profesionales suficientes en la continuada y con los teléfonos saturados. Faltan líneas telefónicas y personas que puedan atenderlas.

¿Qué se necesita?

Pensando a largo plazo abogamos por que se agilice el proyecto de reforma de la Atención Primaria que prometió la consejería y que iba a suponer una actualización importante para hacer viable la sanidad pública para las próximas décadas. Se están intentando no olvidar estos programas, pero el Covid ha cambiado el panorama. Aun así, hay que hacer un esfuerzo y continuar con esta política de reestructuración en todos los ámbito de la Atención Primaria para afrontar futuras crisis sanitarias. Nosotros colaboramos con la consejería aportando diferentes planes y apoyamos que los cambios que deben darse se hagan de manera urgente, sobre todo los temas de burocratización en los centros de salud, mejorar la gestión de la demanda y desarrollar la telemedicina.

¿Qué aportaría la telemedicina a la Sanidad de Castilla y León?

Aunque no hay que abandonar la consulta presencial, que es muy necesaria en un gran número de consultas, hay que integrar los recursos de la telemedicina, una idea que traería muchos beneficios. Aporta conocimiento científico y formación dirigida para Covid o cualquier patología. También nos permite el seguimiento de la pandemia en los domicilios. Es una buena forma de acabar con la saturación en los hospitales y reducir el gasto de los mismos.

La Junta insiste en que no hay médicos. ¿Es así?

Es cierto que hay una carencia de personal sanitario. Es una herencia de anteriores consejerías. Fueron políticas muy mal gestionadas que han derivado en esta carencia. Los médicos y enfermeros no salen de los huertos, salen de las universidades. Ahí es donde hay que incidir. Por ejemplo hay que aumentar las plazas en el MIR donde se forman los médicos de familia. Vamos a arrastrar durante los próximos años una gran cantidad de jubilaciones que necesitamos cubrir.

En marzo y abril el peso estaba en los hospitales y ahora en la Atención Primaria. ¿Cree que hay una buena planificación?

De marzo a mayo la actualidad la marcó el avance de la pandemia. A partir de junio le cogimos la delantera y empezamos a ser más rápidos y precoces a la hora de responder porque tuvimos un periodo en el que se frenó la actividad Covid. En agosto se nos ha vuelto a adelantar el Covid y no hemos sido capaces en dar una respuesta rápida. La Atención Primaria, a pesar de estar extenuada, todavía puede responder si se nos da el aporte que necesitamos y evitar que llegue el colapso hospitalario. No podemos permitir que los pacientes se sientan desalentados.

«No hay que poner en riesgo a nadie»
La posible llegada de médicos extracomunitarios para paliar la falta de profesionales «podría ser interesante como solución en estos momentos». Pero Lamarca recalca un aspecto importante: «Deben cumplir con los requisitos de un médico en España». «Aquí se tiene dos años de formación especializada, lo que conocemos como los MIR, y habría que garantizar calidad a nuestros pacientes si llegan extracomunitarios», explica. Lamarca asegura que España tiene un sistema formativo «amplio» y cree que «deberíamos abogar por el producto nacional o europeo». «No podemos poner en riesgo a nadie en aras de conseguir cualquier tipo de profesional no cualificado», zanja.

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