Dom. Feb 28th, 2021

Aunque él no quiera darle demasiada importancia, Luis Fonsi es uno de los artistas cuya carrera ha quedado más marcada por una sola canción. En su trayectoria hay dos etapas, la era pre-«Despacito», y la post-«Despacito», pero el puertorriqueño no es ni muchísimo menos un one-hit wonder, ni lo será, gracias a una versatilidad que le permite interpretar el papel de romanticón empedernido o el de granuja noctámbulo con la misma soltura y el mismo gancho. Con «Perfecta» incluso encuentra el equilibrio entre esos dos personajes, gracias a una adictiva melodía de reguetón calmoso compuesta con su amiguete Farruko, una de las mayores estrellas urbanas del momento, y los infalibles Andrés Torres y Mauricio Rengifo, productores de «Despacito».

–¿Cómo ha llevado el confinamiento, allá en Miami?

–Con temor por el futuro, como todos, pero también exprimiendo cada momento con mi familia. Intentamos ir día a día, pensando en el presente. Partido a partido.

–Tengo una duda: ¿su nueva canción es un reguetón, o no?

–En cuanto la gente escucha el ritmo de «tu-patú-pa», enseguida dice que es un reguetón. Pero eso demuestra cierta ignorancia. Para mí, el estilo no lo pone el ritmo, sino la voz. Lo que yo hago es música pop, y esta canción para mí es música pop.

–Farruko viene de un mundo ligeramente diferente al suyo, ¿se conocían desde hace mucho?

–Desde hace diez años por lo menos. Llevamos todo este tiempo diciendo que teníamos que hacer algo juntos, pero el ritmo de nuestros trabajos nos lo ha impedido hasta ahora.

–Grabaron la colaboración a distancia, imagino.

–¡No! Hemos tenido la suerte de poder reunirnos en Miami para grabarla en un estudio. Con los micrófonos más separados de lo habitual, eso sí (risas).

–Lo mejor de esta canción es que no habla de ningún estereotipo de mujer concreto.

–Me alegra mucho que te hayas dado cuenta de eso, y de que me hagas esta pregunta, porque en el videoclip tampoco mostramos ningún estereotipo de mujer. Para mí, la mujer perfecta es la que me enamora. Y por eso, todas las mujeres son perfectas, cada una a su manera, porque siempre hay alguien que se enamorará de ellas, ya sean delgadas, gorditas, altas, bajitas, guapísimas, o no tan guapas.

–Farruko sí ha escrito canciones que han sido tachadas de machistas en el pasado, o incluso violentas, ya que a veces metía sonidos de ametralladoras y cosas así. ¿Cree que la creciente fusión del reguetón con el pop está suavizando el discurso del primero?

–Lo que yo creo es que es incorrecto hablar de «un reguetón». Hay muchos tipos de reguetón, y cada uno tiene su momento y su lugar. Farruko es un artista con muchas voces, como digo yo. Un cantante que sabe adaptarse a muchos estilos diferentes, por eso me interesaba trabajar con él.

–¿Esta canción formará parte de un disco?

–También me alegra que me preguntes eso, porque aunque no lo estemos diciendo de forma «oficial» esta canción sí que supone el primer adelanto del disco que estoy preparando. Va a ser muy variado, con canciones pop, urbanas, baladas… en definitiva, tendrá la variedad que me representa como artista.

–Imagino que en cuanto haya vacuna vendrá a presentarlo a España.

–Oh Dios, no saben cómo les echo de menos. Aunque vivo en Miami, como mi mujer es española pasamos mucho tiempo allí. Todos los años vamos dos o tres veces por motivos ajenos al trabajo, sólo para disfrutar de vuestra preciosa tierra. Y por supuesto, España será una prioridad total en mi gira.

–El Senado de Puerto Rico aprobó hace cinco días un proyecto de ley que declara el español como lengua oficial en el país y relega el inglés como segundo idioma.

–Eso qué más da (risas). El español siempre fue, es y será el idioma de Puerto Rico, por mucho que en un papel pusiera que era el inglés. Nosotros hablamos español.

–¿Tiene esperanzas de cambio con las elecciones de noviembre en Estados Unidos?

–Sí las tengo. Odio la política, y en mi casa jamás se ha hablado de ella, pero los hispanos estamos viviendo un momento muy delicado en este país, y necesitamos que el pueblo estadounidense deje de estar tan dividido y separados por los odios. Necesitamos un cambio que traiga amor y unidad.,
Aunque él no quiera darle demasiada importancia, Luis Fonsi es uno de los artistas cuya carrera ha quedado más marcada por una sola canción. En su trayectoria hay dos etapas, la era pre-«Despacito», y la post-«Despacito», pero el puertorriqueño no es ni muchísimo menos un one-hit wonder, ni lo será, gracias a una versatilidad que le permite interpretar el papel de romanticón empedernido o el de granuja noctámbulo con la misma soltura y el mismo gancho. Con «Perfecta» incluso encuentra el equilibrio entre esos dos personajes, gracias a una adictiva melodía de reguetón calmoso compuesta con su amiguete Farruko, una de las mayores estrellas urbanas del momento, y los infalibles Andrés Torres y Mauricio Rengifo, productores de «Despacito».

–¿Cómo ha llevado el confinamiento, allá en Miami?

–Con temor por el futuro, como todos, pero también exprimiendo cada momento con mi familia. Intentamos ir día a día, pensando en el presente. Partido a partido.

–Tengo una duda: ¿su nueva canción es un reguetón, o no?

–En cuanto la gente escucha el ritmo de «tu-patú-pa», enseguida dice que es un reguetón. Pero eso demuestra cierta ignorancia. Para mí, el estilo no lo pone el ritmo, sino la voz. Lo que yo hago es música pop, y esta canción para mí es música pop.

–Farruko viene de un mundo ligeramente diferente al suyo, ¿se conocían desde hace mucho?

–Desde hace diez años por lo menos. Llevamos todo este tiempo diciendo que teníamos que hacer algo juntos, pero el ritmo de nuestros trabajos nos lo ha impedido hasta ahora.

–Grabaron la colaboración a distancia, imagino.

–¡No! Hemos tenido la suerte de poder reunirnos en Miami para grabarla en un estudio. Con los micrófonos más separados de lo habitual, eso sí (risas).

–Lo mejor de esta canción es que no habla de ningún estereotipo de mujer concreto.

–Me alegra mucho que te hayas dado cuenta de eso, y de que me hagas esta pregunta, porque en el videoclip tampoco mostramos ningún estereotipo de mujer. Para mí, la mujer perfecta es la que me enamora. Y por eso, todas las mujeres son perfectas, cada una a su manera, porque siempre hay alguien que se enamorará de ellas, ya sean delgadas, gorditas, altas, bajitas, guapísimas, o no tan guapas.

–Farruko sí ha escrito canciones que han sido tachadas de machistas en el pasado, o incluso violentas, ya que a veces metía sonidos de ametralladoras y cosas así. ¿Cree que la creciente fusión del reguetón con el pop está suavizando el discurso del primero?

–Lo que yo creo es que es incorrecto hablar de «un reguetón». Hay muchos tipos de reguetón, y cada uno tiene su momento y su lugar. Farruko es un artista con muchas voces, como digo yo. Un cantante que sabe adaptarse a muchos estilos diferentes, por eso me interesaba trabajar con él.

–¿Esta canción formará parte de un disco?

–También me alegra que me preguntes eso, porque aunque no lo estemos diciendo de forma «oficial» esta canción sí que supone el primer adelanto del disco que estoy preparando. Va a ser muy variado, con canciones pop, urbanas, baladas… en definitiva, tendrá la variedad que me representa como artista.

–Imagino que en cuanto haya vacuna vendrá a presentarlo a España.

–Oh Dios, no saben cómo les echo de menos. Aunque vivo en Miami, como mi mujer es española pasamos mucho tiempo allí. Todos los años vamos dos o tres veces por motivos ajenos al trabajo, sólo para disfrutar de vuestra preciosa tierra. Y por supuesto, España será una prioridad total en mi gira.

–El Senado de Puerto Rico aprobó hace cinco días un proyecto de ley que declara el español como lengua oficial en el país y relega el inglés como segundo idioma.

–Eso qué más da (risas). El español siempre fue, es y será el idioma de Puerto Rico, por mucho que en un papel pusiera que era el inglés. Nosotros hablamos español.

–¿Tiene esperanzas de cambio con las elecciones de noviembre en Estados Unidos?

–Sí las tengo. Odio la política, y en mi casa jamás se ha hablado de ella, pero los hispanos estamos viviendo un momento muy delicado en este país, y necesitamos que el pueblo estadounidense deje de estar tan dividido y separados por los odios. Necesitamos un cambio que traiga amor y unidad.

Por