Vie. Abr 16th, 2021

La venta de la planta de aluminio de Alcoa en San Cibrao continúa encallada a dos días de que expire el plazo para cerrarla. Pese a que la multinacional estadounidense aseguró esta semana que no ve posible cerrar el acuerdo el próximo domingo 27, los contactos entre Alcoa y el grupo inglés Liberty House continúan y se mantendrán hasta el último minuto. Ambas empresas estiran la cuerda para acercarla a sus intereses mientras unas mil familias de la Mariña lucense esperan una solución que evite la pérdida del empleo.

Tras anuniciar el despido del 85% de la plantilla en mayo, Alcoa aceptó a mediados de agosto negociar la venta de la factoría al grupo inglés Liberty House. Con el cierre de la factoría de San Cibrao, España dejaría de ser productor de aluminio primario. El cronograma para la venta establecía tres fases, pero no hay acuerdo ni siquiera en la primera en la que se pactarían las condiciones generales. Mientras los sindicatos acusan a Alcoa de no querer vender, la multinacional estadounidense culpa a los ingleses del fracaso de las negociaciones.

«Liberty House no ha mostrado interés real de comprar la planta», afirman fuentes de Alcoa. En las últimas semanas ambas compañías, siempre según la versión de Alcoa, sólo han llegado a un punto de acuerdo. El precio de venta de la factoría se realizaría por un euro. Pero a partir de ahí todo son desavenencias. La factoría de aluminio se abastece de materia prima de la planta de alúmina que se sitúa en el mismo complejo industrial de San Cibrao. Alcoa es también su propietaria pero sólo al 60%, el 40% restante pertenece a la australiana Westminster Acquisition. Liberty quiso desde el principio adquirir todo el complejo para no tener que depender de terceros en el suministro. Alcoa se niega y sólo le ofrece un contrato cerrado por cinco años. Los ingleses piden 20. El grupo estadounidense asegura que no es posible con las condiciones actuales del mercado comprometerse a tan largo plazo. Tanto la Xunta como el Gobierno central presionan para que se llegue a un punto intermedio.

Otra de las discrepancias importantes se cierne sobre el dinero que ambas compañías tienen que poner sobre la mesa para que la factoría de San Cibrao pueda ser competitiva en el futuro y adaptarse al funcionamiento con fuentes de energía renovable. Alcoa asegura que ha ofrecido 50 millones de euros a un fondo destinado a apoyar el futuro de la planta, además de pagar todos los costes necesarios para separar la planta de aluminio de la refinería de alúmina, estimados entre 40 y 60 millones de dólares. ¿Por qué Alcoa está dispuesta a pagar por deshacerse de la fábrica? Cerrar la planta no le saldría gratis. Además de las indemnizaciones de los 534 empleados que pensaba despedir, el desmantelamiento de las instalaciones también cuesta dinero. «Durante esta semana Alcoa ha negociado de buena fe y se ha avanzado en la propuesta inicial, cosa que no ha hecho Liberty House», indican fuentes de la multinacional.

La venta de las factorías de La Coruña y Avilés ha dejado ya claro que el proceso puede prolongarse siempre hasta el último momento e incluso más allá. Pero en este caso hay una diferencia. Mientras los trabajadores coruñeses y asturianos recelaron desde el principio del inversor (el fondo suizo Parter), ahora el comité de San Cibrao se ha mostrado más claramente a favor del traspaso a Liberty House, un grupo que sí tiene experiencia demostrada en el sector. En declaraciones a Efe, el presidente de comité de empresa, José Antonio Zan, aseguró esta mañana que la plantilla mantiene «la esperanza» y, por supuesto, «mantendrá la lucha» hasta que haya una solución. También el consellerio de Economía, Francisco Conde, mostró cierto optimismo. «Seguimos trabajando hasta el día 27, tanto el Gobierno de España como la Xunta para trasladar tanto a Alcoa como Liberty la necesidad de que se pueda alcanzar un acuerdo», subrayó Conde en declaraciones a los periodistas. «Esperamos que se encuentre una solución. No hay excusa que nosotros podamos identificar para que no se llegue a ese acuerdo», aseveró.

¿Qué pasará si el próximo domingo no hay una firma? Alcoa ya ha convocado al día siguiente a los trabajadores para seguir con las negociaciones del ERE que había dejado en suspenso tras la aparición en escena de Liberty House. La cita será en Madrid, un emplazamiento que no ha gustado al comité de empresa debido a la incidencia del coronavirus en esa comunidad. Alcoa asegura que ha remitido la convocatoria porque en caso de que no se cerrase el trato, hay unos plazos legales que deben cumplirse. Pero la cita podría no ser necesaria si finalmente se entiende con el grupo inglés. Si no lo hay, la multinacional podría acometer un ERTE o un despido colectivo. El sindicato UGT envió esta mañana un comunicado en el que ya avisa que no reconoce el fin del plazo del periodo de consultas del ERE porque Alcoa «nunca tuvo intención de vender» y piden a las administraciones que intervengan y obliguen a los estadounidenses a vender.,
La venta de la planta de aluminio de Alcoa en San Cibrao continúa encallada a dos días de que expire el plazo para cerrarla. Pese a que la multinacional estadounidense aseguró esta semana que no ve posible cerrar el acuerdo el próximo domingo 27, los contactos entre Alcoa y el grupo inglés Liberty House continúan y se mantendrán hasta el último minuto. Ambas empresas estiran la cuerda para acercarla a sus intereses mientras unas mil familias de la Mariña lucense esperan una solución que evite la pérdida del empleo.

Tras anuniciar el despido del 85% de la plantilla en mayo, Alcoa aceptó a mediados de agosto negociar la venta de la factoría al grupo inglés Liberty House. Con el cierre de la factoría de San Cibrao, España dejaría de ser productor de aluminio primario. El cronograma para la venta establecía tres fases, pero no hay acuerdo ni siquiera en la primera en la que se pactarían las condiciones generales. Mientras los sindicatos acusan a Alcoa de no querer vender, la multinacional estadounidense culpa a los ingleses del fracaso de las negociaciones.

«Liberty House no ha mostrado interés real de comprar la planta», afirman fuentes de Alcoa. En las últimas semanas ambas compañías, siempre según la versión de Alcoa, sólo han llegado a un punto de acuerdo. El precio de venta de la factoría se realizaría por un euro. Pero a partir de ahí todo son desavenencias. La factoría de aluminio se abastece de materia prima de la planta de alúmina que se sitúa en el mismo complejo industrial de San Cibrao. Alcoa es también su propietaria pero sólo al 60%, el 40% restante pertenece a la australiana Westminster Acquisition. Liberty quiso desde el principio adquirir todo el complejo para no tener que depender de terceros en el suministro. Alcoa se niega y sólo le ofrece un contrato cerrado por cinco años. Los ingleses piden 20. El grupo estadounidense asegura que no es posible con las condiciones actuales del mercado comprometerse a tan largo plazo. Tanto la Xunta como el Gobierno central presionan para que se llegue a un punto intermedio.

Otra de las discrepancias importantes se cierne sobre el dinero que ambas compañías tienen que poner sobre la mesa para que la factoría de San Cibrao pueda ser competitiva en el futuro y adaptarse al funcionamiento con fuentes de energía renovable. Alcoa asegura que ha ofrecido 50 millones de euros a un fondo destinado a apoyar el futuro de la planta, además de pagar todos los costes necesarios para separar la planta de aluminio de la refinería de alúmina, estimados entre 40 y 60 millones de dólares. ¿Por qué Alcoa está dispuesta a pagar por deshacerse de la fábrica? Cerrar la planta no le saldría gratis. Además de las indemnizaciones de los 534 empleados que pensaba despedir, el desmantelamiento de las instalaciones también cuesta dinero. «Durante esta semana Alcoa ha negociado de buena fe y se ha avanzado en la propuesta inicial, cosa que no ha hecho Liberty House», indican fuentes de la multinacional.

La venta de las factorías de La Coruña y Avilés ha dejado ya claro que el proceso puede prolongarse siempre hasta el último momento e incluso más allá. Pero en este caso hay una diferencia. Mientras los trabajadores coruñeses y asturianos recelaron desde el principio del inversor (el fondo suizo Parter), ahora el comité de San Cibrao se ha mostrado más claramente a favor del traspaso a Liberty House, un grupo que sí tiene experiencia demostrada en el sector. En declaraciones a Efe, el presidente de comité de empresa, José Antonio Zan, aseguró esta mañana que la plantilla mantiene «la esperanza» y, por supuesto, «mantendrá la lucha» hasta que haya una solución. También el consellerio de Economía, Francisco Conde, mostró cierto optimismo. «Seguimos trabajando hasta el día 27, tanto el Gobierno de España como la Xunta para trasladar tanto a Alcoa como Liberty la necesidad de que se pueda alcanzar un acuerdo», subrayó Conde en declaraciones a los periodistas. «Esperamos que se encuentre una solución. No hay excusa que nosotros podamos identificar para que no se llegue a ese acuerdo», aseveró.

¿Qué pasará si el próximo domingo no hay una firma? Alcoa ya ha convocado al día siguiente a los trabajadores para seguir con las negociaciones del ERE que había dejado en suspenso tras la aparición en escena de Liberty House. La cita será en Madrid, un emplazamiento que no ha gustado al comité de empresa debido a la incidencia del coronavirus en esa comunidad. Alcoa asegura que ha remitido la convocatoria porque en caso de que no se cerrase el trato, hay unos plazos legales que deben cumplirse. Pero la cita podría no ser necesaria si finalmente se entiende con el grupo inglés. Si no lo hay, la multinacional podría acometer un ERTE o un despido colectivo. El sindicato UGT envió esta mañana un comunicado en el que ya avisa que no reconoce el fin del plazo del periodo de consultas del ERE porque Alcoa «nunca tuvo intención de vender» y piden a las administraciones que intervengan y obliguen a los estadounidenses a vender.

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