Lun. Ago 2nd, 2021

 , “Hoy no tengo la necesidad de correr o de entrenar ocho horas, pero sí sigo viendo básquet. O me pongo a jugar al NBA 2K. Estoy jugando en Modo Carrera”, dice Fabricio Oberto. A siete años de su último partido como basquetbolista profesional, el campeón olímpico con la emblemática Generación Dorada del básquet argentino y campeón de la NBA con San Antonio Spurs dedica algunas horas a la semana a seguir la evolución de un jugador hecho con el mismo físico –2,08 metros y 111 kilogramos– y las mismas habilidades que él tenía: sin tiro de tres y con juego interno. “El desafío es bueno. El NBA 2K está hecho para que tiren de afuera o la vuelquen. Son super atléticos, con todos los trucos y yo juego básico. Así llegué a una Liga de Verano, elegí cuatro equipos, entre los que estaban Los Angeles Lakers y San Antonio Spurs, y ahora estoy en mi primera temporada con los Spurs. Estoy con el pelo como lo tenía cuando jugaba; viniendo del banco, a veces jugando, a veces no. Es muy loco”.

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