Mar. Jun 22nd, 2021

El más agudo ayer en la sesión vespertina del Congreso fue José María Espejo-Saavedra. El diputado representó a Ciudadanos en la comisión que examinó el desempeño de José Luis Rodríguez al frente del Consejo de Transparencia y, cuando la sesión ya enfilaba el tiempo de descuento y el compareciente respiraba satisfecho a punto de salvar el incómodo envite, le espetó lo siguiente: «Si yo fuera usted, estaría preocupado. Recibe las alabanzas del Gobierno y las críticas de la oposición».

Con esas 17 palabras, Espejo retrató la paradoja del hombre elegido por Pedro Sánchez para dirigir el Consejo de Transparencia y sintetizó el devenir de la comisión, donde PSOE y Podemos, lejos de escenificar la más mínima crítica -aunque sólo fuera por guardar las formas- defendieron airadamente al hombre que, en condiciones normales, debería ser especialmente molesto para La Moncloa.

«Ustedes lo único que hacen es perseguir al Gobierno a través del Consejo de Transparencia», clamó Josefa Andrés, la diputada socialista que más molestias se tomó para defender a Rodríguez. En este empeño no dudó en abroncar a sus colegas de PP, Vox y Ciudadanos por haber cuestionado la imparcialidad de Rodríguez. Algunos, como el diputado de Vox Emilio Jesús del Valle, recitaron una buena lista de titulares de prensa que daban cuenta de los escándalos protagonizados por el nuevo presidente del Consejo de Transparencia, desde la purga en la institución, hasta su reunión con Carmen Calvo. Y eso no le gustó mucho a Rodríguez, que también se permitió echar una regañina a sus señorías con recado incluido para la prensa: «Cada uno elige las fuentes de las que se fía, pero si alguien dice o publica algo que no se ajusta a la verdad y otra persona lo repite, fiándose de él, aunque sea involuntariamente, también dice algo que no se corresponde a la realidad».

Después de tres horas, la presidenta de la comisión, María Luisa Carcedo, levantó la sesión y el presidente del Consejo de Transparencia apagó el micrófono. Antes, anticipó que volvería por allí en más ocasiones, detalle que es de agradecer en virtud de sus escasas manifestaciones públicas; y, como es de bien nacidos ser agradecidos, valoró el apoyo de la representante socialista. Queda por ver si, como dijo Espejo-Saavedra, el ‘guardián’ de la Transparencia está preocupado .,
El más agudo ayer en la sesión vespertina del Congreso fue José María Espejo-Saavedra. El diputado representó a Ciudadanos en la comisión que examinó el desempeño de José Luis Rodríguez al frente del Consejo de Transparencia y, cuando la sesión ya enfilaba el tiempo de descuento y el compareciente respiraba satisfecho a punto de salvar el incómodo envite, le espetó lo siguiente: «Si yo fuera usted, estaría preocupado. Recibe las alabanzas del Gobierno y las críticas de la oposición».

Con esas 17 palabras, Espejo retrató la paradoja del hombre elegido por Pedro Sánchez para dirigir el Consejo de Transparencia y sintetizó el devenir de la comisión, donde PSOE y Podemos, lejos de escenificar la más mínima crítica -aunque sólo fuera por guardar las formas- defendieron airadamente al hombre que, en condiciones normales, debería ser especialmente molesto para La Moncloa.

«Ustedes lo único que hacen es perseguir al Gobierno a través del Consejo de Transparencia», clamó Josefa Andrés, la diputada socialista que más molestias se tomó para defender a Rodríguez. En este empeño no dudó en abroncar a sus colegas de PP, Vox y Ciudadanos por haber cuestionado la imparcialidad de Rodríguez. Algunos, como el diputado de Vox Emilio Jesús del Valle, recitaron una buena lista de titulares de prensa que daban cuenta de los escándalos protagonizados por el nuevo presidente del Consejo de Transparencia, desde la purga en la institución, hasta su reunión con Carmen Calvo. Y eso no le gustó mucho a Rodríguez, que también se permitió echar una regañina a sus señorías con recado incluido para la prensa: «Cada uno elige las fuentes de las que se fía, pero si alguien dice o publica algo que no se ajusta a la verdad y otra persona lo repite, fiándose de él, aunque sea involuntariamente, también dice algo que no se corresponde a la realidad».

Después de tres horas, la presidenta de la comisión, María Luisa Carcedo, levantó la sesión y el presidente del Consejo de Transparencia apagó el micrófono. Antes, anticipó que volvería por allí en más ocasiones, detalle que es de agradecer en virtud de sus escasas manifestaciones públicas; y, como es de bien nacidos ser agradecidos, valoró el apoyo de la representante socialista. Queda por ver si, como dijo Espejo-Saavedra, el ‘guardián’ de la Transparencia está preocupado .

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