Jue. Abr 15th, 2021

Corren vientos tóxicos para la democracia. Las satrapías rusa y china se han embarcado en una campaña planetaria, propagandística e internetera, para divulgar que sus dictaduras son más resolutivas que nuestros sistemas participativos, que ellos desdeñan como poco prácticos. Pero además ha surgido un enemigo interior: movimientos populistas de izquierda y derecha, que aunque no aspiran a derribar la democracia, sí la cuestionan con una demagogia machacona e hiperbólica, que al final la desgasta.

Cuando a pesar de sus imperfecciones quiero refrendar mi fe en nuestro sistema, me acuerdo de una observación irónica de Bertrand Russell: «En una democracia los chalados tienen derecho a votar. Pero en una dictadura los chalados tienen derecho a mandar». Reagan, el tipo que junto al… Ver Más,
Corren vientos tóxicos para la democracia. Las satrapías rusa y china se han embarcado en una campaña planetaria, propagandística e internetera, para divulgar que sus dictaduras son más resolutivas que nuestros sistemas participativos, que ellos desdeñan como poco prácticos. Pero además ha surgido un enemigo interior: movimientos populistas de izquierda y derecha, que aunque no aspiran a derribar la democracia, sí la cuestionan con una demagogia machacona e hiperbólica, que al final la desgasta.

Cuando a pesar de sus imperfecciones quiero refrendar mi fe en nuestro sistema, me acuerdo de una observación irónica de Bertrand Russell: «En una democracia los chalados tienen derecho a votar. Pero en una dictadura los chalados tienen derecho a mandar». Reagan, el tipo que junto al… Ver Más

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