Sáb. Jun 19th, 2021

Arancha es una joven de 19 años que, como muchas otras personas en nuestro país, buscaba trabajo y decidió colgar un anuncio en un portal de ofertas laborales.

Pocos días más tarde, el dueño de un establecimiento contactó con ella para ofrecerle un puesto de camarera. O al menos, eso creía la muchacha, que ahora
denuncia

que
fue rechazada «por no estar lo suficientemente hecha».

El hombre, que buscaba una empleada que sirviera durante el día, excepto los viernes, que sería de noche, le preguntó si tenía algún problema de servir las copas de cara al fin de semana con «ropa arreglada».

Ella, con normalidad, respondió que no y él le pidió fotografías en las que apareciera vestida de dicha forma para comprobar cómo le quedaba.

«Eres muy guapa y, si quieres, te puedo llamar para extras, pero no das del todo el perfil», escribió él al ver las imágenes enviadas por Arancha. «Buscamos a alguien que esté más hecha».<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Me han rechazado en un puesto de camarera por no tener tetas <a href=”https://t.co/XoHZGmO5Uk”>pic.twitter.com/XoHZGmO5Uk</a></p>&mdash; yellow (@aranchabaizan) <a href=”https://twitter.com/aranchabaizan/status/1308068207866056704?ref_src=twsrc%5Etfw”>September 21, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Pese a lo irreal de la situación, l
a conversación con el dueño del negocio no terminó ahí. Según ha publicado en redes sociales la protagonista de esta historia, el hombre, no contento, le informó de que busca algo «a nivel más personal».

Pese a que la joven rechazó el ofrecimiento, él siguió insistiendo y le preguntó si estaría interesada en darle masajes a él mismo: «Mal no pagaría y sería dos veces por semana, que para tus cosillas te llega fijo. Sería 70 euros cada sesión, sólo masajes, nada raro».

Arancha se reafirmó y le volvió a decir que no le interesaba. Ahora, aliviada, asegura que «menos mal que no fui a ninguna entrevista, porque podía haber pasado algo peor».

Después de la repercusión en redes sociales, el propietario del local ha vuelto a escribirla diciéndole que «ha sido un malentendido».

Un comentario que, sin embargo, no comparte el más de medio millar de tuiteros que se han acercado hasta la publicación para condenar lo ocurrido y mostrar su apoyo a la joven.,
Arancha es una joven de 19 años que, como muchas otras personas en nuestro país, buscaba trabajo y decidió colgar un anuncio en un portal de ofertas laborales.

Pocos días más tarde, el dueño de un establecimiento contactó con ella para ofrecerle un puesto de camarera. O al menos, eso creía la muchacha, que ahora
denuncia

que
fue rechazada «por no estar lo suficientemente hecha».

El hombre, que buscaba una empleada que sirviera durante el día, excepto los viernes, que sería de noche, le preguntó si tenía algún problema de servir las copas de cara al fin de semana con «ropa arreglada».

Ella, con normalidad, respondió que no y él le pidió fotografías en las que apareciera vestida de dicha forma para comprobar cómo le quedaba.

«Eres muy guapa y, si quieres, te puedo llamar para extras, pero no das del todo el perfil», escribió él al ver las imágenes enviadas por Arancha. «Buscamos a alguien que esté más hecha».<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Me han rechazado en un puesto de camarera por no tener tetas <a href=”https://t.co/XoHZGmO5Uk”>pic.twitter.com/XoHZGmO5Uk</a></p>&mdash; yellow (@aranchabaizan) <a href=”https://twitter.com/aranchabaizan/status/1308068207866056704?ref_src=twsrc%5Etfw”>September 21, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Pese a lo irreal de la situación, l
a conversación con el dueño del negocio no terminó ahí. Según ha publicado en redes sociales la protagonista de esta historia, el hombre, no contento, le informó de que busca algo «a nivel más personal».

Pese a que la joven rechazó el ofrecimiento, él siguió insistiendo y le preguntó si estaría interesada en darle masajes a él mismo: «Mal no pagaría y sería dos veces por semana, que para tus cosillas te llega fijo. Sería 70 euros cada sesión, sólo masajes, nada raro».

Arancha se reafirmó y le volvió a decir que no le interesaba. Ahora, aliviada, asegura que «menos mal que no fui a ninguna entrevista, porque podía haber pasado algo peor».

Después de la repercusión en redes sociales, el propietario del local ha vuelto a escribirla diciéndole que «ha sido un malentendido».

Un comentario que, sin embargo, no comparte el más de medio millar de tuiteros que se han acercado hasta la publicación para condenar lo ocurrido y mostrar su apoyo a la joven.

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