Jue. Abr 15th, 2021

En 1802, Lord Elgin, embajador británico en el Imperio otomano, embarcó en el bergantín ‘Menthos’ un gran número de antigüedades del Partenón y otros valiosos monumentos. Sin embargo, el navío no pudo llegar a Inglaterra. Golpeado por el mal tiempo, el barco se hundió en el fondo del mar tras chocar contra rocas cerca de la isla de Citera, al sur del Peloponeso.

Elgin no iba a bordo y después consiguió recuperar del naufragio 17 cajas con piezas de Atenas y la Acrópolis, entre las que destacan los denominados mármoles Elgin y una cariátide del Erecteion. En 1816, el embajador vendió las piezas a su gobierno por 35.000 libras en medio de una gran polémica, pues se dudaba de que el permiso imperial le hubiese dado vía libre para trasladar tales obras. Desde entonces el gobierno griego se ha enfrentado con el británico por las piezas.

Pero en el barco hundido quedaron sumergidos infinidad de objetos. Desde 2012, las autoridades griegas comenzaron una investigación y los arqueólogos subacuáticos han realizado varias campañas de excavación en el pecio. El ministerio griego presentaba recientemente el resultado de la llevada a cabo en septiembre de 2020 y que ha estado dirigida por Dimitris Kurkumelis.

La excavación submarina continúa la del tramo que ya había comenzado en 2019, cuando se encontraron restos de un ánfora del siglo II a.C. o un anillo bizantino. Se sabe por los testimonios tanto de la tripulación como de los ocupantes que durante el accidente perdieron todas sus pertenencias personales, incluida su ropa. Este testimonio se ve confirmado por los hallazgos de la excavación de este año, de acuerdo con el comunicado emitido por el ministerio.

En esta ocasión, los investigadores recuperaron prendas, piezas de madera y metal del aparejo del barco, la suela de cuero de un zapato, una hebilla de cinturón, utensilios de cocina, piezas de ajedrez y una moneda de metal con la imagen de un barco que pudo haber sido utilizada como ficha de juego.,
En 1802, Lord Elgin, embajador británico en el Imperio otomano, embarcó en el bergantín ‘Menthos’ un gran número de antigüedades del Partenón y otros valiosos monumentos. Sin embargo, el navío no pudo llegar a Inglaterra. Golpeado por el mal tiempo, el barco se hundió en el fondo del mar tras chocar contra rocas cerca de la isla de Citera, al sur del Peloponeso.

Elgin no iba a bordo y después consiguió recuperar del naufragio 17 cajas con piezas de Atenas y la Acrópolis, entre las que destacan los denominados mármoles Elgin y una cariátide del Erecteion. En 1816, el embajador vendió las piezas a su gobierno por 35.000 libras en medio de una gran polémica, pues se dudaba de que el permiso imperial le hubiese dado vía libre para trasladar tales obras. Desde entonces el gobierno griego se ha enfrentado con el británico por las piezas.

Pero en el barco hundido quedaron sumergidos infinidad de objetos. Desde 2012, las autoridades griegas comenzaron una investigación y los arqueólogos subacuáticos han realizado varias campañas de excavación en el pecio. El ministerio griego presentaba recientemente el resultado de la llevada a cabo en septiembre de 2020 y que ha estado dirigida por Dimitris Kurkumelis.

La excavación submarina continúa la del tramo que ya había comenzado en 2019, cuando se encontraron restos de un ánfora del siglo II a.C. o un anillo bizantino. Se sabe por los testimonios tanto de la tripulación como de los ocupantes que durante el accidente perdieron todas sus pertenencias personales, incluida su ropa. Este testimonio se ve confirmado por los hallazgos de la excavación de este año, de acuerdo con el comunicado emitido por el ministerio.

En esta ocasión, los investigadores recuperaron prendas, piezas de madera y metal del aparejo del barco, la suela de cuero de un zapato, una hebilla de cinturón, utensilios de cocina, piezas de ajedrez y una moneda de metal con la imagen de un barco que pudo haber sido utilizada como ficha de juego.

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