Mié. Ago 4th, 2021

Una canción de cuna sobre el exilio y la identidad,

El poeta Ocean Vuong, que llegó a Estados Unidos siendo un chico de dos años, es una de las puntas de lanza de lo que algunos en el hemisferio norte catalogan como literatura vietnamita de la diáspora. En su celebrada En la Tierra somos fugazmente grandiosos, reconstruye en tono epistolar cómo se formó su identidad entre dos polos.

De una generación mayor a la del treintañero Vuong, Kim Thúy (Saigón, 1968) vivió en cambio de primera mano la experiencia de la guerra cuando a mediados de los años setenta debió huir con su familia por vía acuática, tras el triunfo del comunismo en su país natal. Se convirtió finalmente en canadiense, donde adoptó el francés como lengua de expresión. Ru (2009), su primera novela –después llegarían Man y Vi. Una mujer minúscula–, sigue esa experiencia autobiográfica. Una primera persona recuerda la vida en Vietnam en una familia privilegiada, la huida clandestina, el campo de refugiados en Malasia, la vida de inmigrante en Montreal (y un regreso para trabajar en el país de origen).

“Ru” –se aclara– significa “canción de cuna” en vietnamita y “flujo” (ya sea de lágrimas o de sangre), en francés. El doble sentido se adecua al arrullo de las escenas breves, entre la memoria del pasado y el presente. “Si una muestra de afecto puede comprenderse a veces como una ofensa, tal vez el gesto de amar no sea universal: debe traducirse también de una lengua a otra, debe aprenderse”, reflexiona la narradora al ver el gesto de un nieto a su abuela en esta sutil indagación sobre la propia reconstrucción.

Ru

Por Kim Thúy

Periférica. Trad: Manuel Serrat Crespo

196 páginas. $ 1695

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