Mié. Ago 4th, 2021

Diarios de un artista que se volvió pionero de la etnografía,

“Desde niño soñaba y anhelaba realizar grandes viajes a comarcas vírgenes y lejanas, entre salvajes, en países desconocidos”, escribe en febrero de 1889 el pintor y etnólogo italiano Guido Boggiani (1861-1902), a bordo de un vapor que lo lleva por el río Paraguay desde Asunción hasta Puerto Casado. Esta reflexión figura en un diario que abarca los viajes realizados por la Argentina, Paraguay y Brasil entre 1887 y 1892, y que ha sido publicado bajo el título de Un artista en la América Meridional.

Un impulso aventurero, pero también objetivos pictóricos y propósitos comerciales hicieron que Boggiani abandonara una prometedora carrera artística en su patria para ir a Sudamérica. Allí se convirtió en uno de los etnógrafos pioneros de la región y en una expedición a los confines septentrionales del Chaco boreal murió asesinado.

Llegó al norte de la Patagonia cuando prácticamente había concluido la “campaña al desierto”. En Carmen de Patagones vio al legendario cacique Sayhueque, a punto de ser trasladado a Buenos Aires, y se indignó de que los argentinos hubiesen abusado de los pueblos indígenas “de formas tan barbáricas” para “arrebatarles su tierra y todo lo que poseían”. Más adelante, enterado de la muerte de Sarmiento, señaló que el sanjuanino “era un enemigo rabioso de los italianos, a quienes trató del modo más brutal y canalla en los diarios de Buenos Aires”. Su opinión sobre la Argentina de entonces parece haber sido muy negativa: la define como “país de infamia, de ignorancia y mala educación”.

En el Chaco paraguayo presenció la instalación de una de las compañías más importantes que colonizaría esa zona para extraer quebracho. Simpatizó con los miembros de la tribu guaná, a los cuales consideró “bastante más inteligentes que mucha de nuestra gente civilizada”, y al igual que en otros pasajes, se refirió a la fauna local.

Los apuntes reflejan una actitud ambigua del autor con respecto a los habitantes originarios de Sudamérica, oscilante entre una idealización rousseauniana, el paternalismo y el pragmatismo empresarial. Incluso llega a justificar la forma de esclavitud que ejercían los caduveos como una práctica beneficiosa para sus “siervos”.

El diario –acompañado por fotos, dibujos y un excelente estudio preliminar de Federico Bossert y Zelda Alice Franceschi– contiene varios fragmentos que cautivarán principalmente a los devotos de los libros de viajes o a aquellos lectores interesados en la etnografía. Es en relación con esta ciencia que el texto de Boggiani alcanza su mayor atractivo y una plenitud orgánica en el tramo final, que narra la expedición a la aldea de Nalique, en el Mato Grosso (Brasil), donde convivió con los caduveos y describió minuciosamente sus costumbres.

Un artista en la América meridional. Diario del viaje por Argentina, Paraguay y Brasil (1887-1892)

Por Guido Boggiani

Rumbo Sur. Trad.: Federico Bossert

448 páginas. $ 1650

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