Sáb. May 8th, 2021

 , Un combate feroz, con más de cinco horas de puntos electrizantes. Una pelea interna y externa: contra sí mismo, primero, y frente al número 3 del mundo, nada menos, del otro lado de la cancha en el inmenso Philippe Chatrier. Un canto al tenis, con puños en alto, tensión y ceños fruncidos que desembocaron en una cálida conversación entre dos amigos en la red, ambos exhaustos después de regalar un duelo inolvidable. Diego Schwartzman y Dominic Thiem protagonizaron EL partido en lo que va de este Roland Garros otoñal. Como lo define el tenis en su esencia, sólo uno puede festejar. Y el que alzó los brazos fue el Peque, que en el Súpermartes argentino en París tachó varios objetivos: llegar por primera vez a las semifinales de un Grand Slam, asegurarse el ingreso dentro del Top 10 y conseguir su primera victoria sobre un Top 5 en un Grand Slam. Todo, a expensas del flamante campeón del US Open y dos veces finalista sobre el polvo de ladrillo parisino.

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