Dom. Ago 1st, 2021

 , “No se las daría ni a un perro para que las masticara”. Daniel Evans, el mejor británico del ranking (34°), no dudó en calificar así las nuevas pelotas que se utilizan en la inusual versión otoñal de Roland Garros. No le importó que las esferas amarillas que se usan este año en París sean de la misma marca que lo patrocina con raquetas (Wilson). El acuerdo de la Federación Francesa de Tenis con la compañía estadounidense, después de que fuera la francesa Babolat la abastecedora de la pelota oficial desde 2011, se convirtió en un asunto lleno de condimentos durante cada conversación. “Son una piedra”, se apuró por describir Rafael Nadal, en teoría, uno de los perjudicados porque el objeto amarillo es más pesado y no toma los efectos como el anterior. Sin embargo, es la condición climática (frío y lluvia, cuando generalmente, en el final de la primavera, es con calor y clima seco) un factor aún más determinante.

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