Mar. May 18th, 2021

¿Han estado los gobiernos a la altura de la emergencia sanitaria? ¿Han tomado las decisiones acertadas? ¿Han sido capaces de comunicar con transparencia a la población las acciones que se han visto obligados a aplicar? Una encuesta pionera, liderada por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) -centro impulsado por La Caixa-, en coordinación con la City University of New York Graduate School of Public Health (CUNY SPH) y otras instituciones internacionales, evalúa, por primera vez, cómo ha percibido la población la respuesta de su gobierno frente a la pandemia de Covid-19.

Los primeros resultados del cuestionario Covid-Score, realizado en junio sobre una muestra de 13.400 ciudadanos seleccionados aleatoriamente en 19 países golpeados por el SARS-CoV-2, pueden ayudar a las autoridades de salud pública y a los líderes gubernamentales a detectar y corregir fallos en aspectos clave de la respuesta de un país, así como a evaluar tendencias a medida que la pandemia evoluciona. Esa primera aproximación revela en líneas generales que los países orientales valoran más positivamente la gestión de sus gobiernos que los europeos o latinoamericanos.

Mejor Asia que Europa
En el caso de España, con 748 encuestados, la puntuación de los ciudadanos con respecto al Gobierno se sitúa en la franja baja del ranking de países -una calificación media de 44,68 sobre 100-, por detrás de países como Francia (49,2) o Italia (51,71) y a mucha distancia de China, que ha condedido a su Gobierno un 80,48. Sólo cuatro países han valorado peor a sus autoridades: Suecia (42,07 sobre 100), Polonia (41,28), Brasil (36,35) y Ecuador (35,76). La falta de acceso a mascarillas y a test de detección de la enfermedad, ha sido el aspecto peor valorado por los encuestados en España.

«Ha habido y siguen habiendo muchas trabas en España para acceder a los test de coronavirus. Aún hoy, debes presentar síntomas o haber estado con un positivo de Covid para que te los hagan en la sanidad pública mientras que e
n otros países el acceso ha sido fácil incluso en los peores meses de la pandemia», explica en declaraciones a ABC el investigador del ISGlobal Jeffrey V. Lazarus, que, junto a un equipo de expertos internacionales, coordinó el desarrollo de Covid-Score.

Grado de confianza en el Gobierno
Aunque la mayoría de gobiernos han impuesto una serie de medidas comunes, incluyendo restricciones de movilidad, cierre de negocios, lugares de culto o escuelas, y confinamientos, lo han hecho de manera y en tiempos diferentes. Un elemento clave para determinar el curso de una pandemia es, según recuerdan los autores del informe, el grado de cumplimiento de dichas medidas por parte de la población, y esto depende a la vez de varios factores, como la confianza en el gobierno y la claridad de la información proporcionada por las autoridades.

«Se ha visto claramente que los países en los que ha habido un mayor cumplimiento de las restricciones impuestas para controlar el virus son los que tienen una mejor imagen de sus gobernantes», destaca Lazarus.

El estudio, publicado en la revista «Plos One», valida la utilidad de esta encuesta como «instrumento útil para que los diferentes gobiernos puedan tomar nota de los aspectos a mejorar de cara a esta segunda embestida del SARS-CoV-2», señala el investigador del ISGlobal. «Necesitamos herramientas que nos permitan medir la percepción del público a la respuesta del gobierno en diferentes ámbitos como la comunicación, o el acceso a los servicios de salud y la asistencia social», añade Jeffrey V. Lazarus.

La investigación evidencia por primera vez cómo han percibido los ciudadanos las estrategias adoptadas por sus gobiernos para frenar el impacto de la pandemia. Las notas promedio otorgadas por los encuestados varían considerablemente entre países: desde los 35,76 puntos sobre un máximo de 100 registrados en Ecuador hasta los 80,48 para China, el país cuya respuesta fue valorada más positivamente. Los países con mayor puntuación fueron predominantemente asiáticos, mientras que los de menor puntuación fueron latinoamericanos y europeos, según destacan los impulsores de la encuesta.

«Sabemos que la adopción y cumplimiento de medidas preventivas depende mucho la confianza que tiene la sociedad en los expertos de salud pública, en los sistemas de salud y en la ciencia», afirma Ayman El-Mohandes, decano de CUNY SPH. Inversamente, una mayor mortalidad por Covid-19 o una mayor proporción de participantes directamente afectados por la enfermedad se correlacionó con una menor nota promedio para ese país.

La puntuación media para Estados Unidos, con 773 encuestados, fue de 50,57. La cuestión mejor puntuada (3,16 sobre 5) fue la ayuda del gobierno en lo referente a ingresos, comida y refugio durante la pandemia. «Este hecho se corresponde con el momento en el que se llevó a cabo la encuesta, poco después de que se distribuyeran los fondos de emergencia iniciales la primavera pasada», recuerdan los expertos del ISGlobal. En particular, EE.UU. ocupó el puesto 17 entre los 19 países encuestados con respecto a la cooperación gubernamental con otros países y organizaciones internacionales como la OMS (3,03 sobre 5). «Este aspecto nos ha sorprendido dada la actitud del presidente Donald Trump con respecto a las recomendaciones de la OMS», afirma Jeffrey V Lazarus en declaraciones a este diario.

Cooperación con otros países, lo mejor valorado
España, con 748 encuestados, obtuvo una nota media de 44,68 sobre 100. El ítem que recibió mayor puntuación fue el relativo a la cooperación del gobierno con otros países y organismos internacionales como la OMS (con una puntuación media de 3,46 sobre 5), mientras que el peor calificado fue el de acceso a pruebas diagnósticas COVID-19 gratuitas y fiables en caso de tener síntomas (2,09 sobre 5).

En todos los países, las cuestiones relativas a la protección y asistencia a grupos vulnerables y a la ayuda para cubrir necesidades básicas de ingresos, comida y abrigo obtuvieron una puntuación muy por debajo de la media, lo cual subraya la necesidad de atender de manera particular a la población más vulnerable. La atención a la salud mental fue el asunto con la peor nota promedio entre países.

«Uno de los aspectos a mejorar, también en España, es el cuidado de los colectivos vulnerables (inmigrantes, temporeros, sin techo…) en momentos de emergencia social. Los gobiernos deben ser conscientes de que debe preservarse su salud por encima de otras cuestiones como su situación legal», subraya Lazarus. Otra lección a aprender por los gobiernos es que deben «centrarse en la emergencia y priorizar los intereses sanitarios por encima de los políticos», añade el investigador, que prefiere no concretar en ningún país.

En el caso de España, los ciudadanos también han castigado al Gobierno por la patente falta de material de protección (mascarillas, geles, EPIS..). «No ha pasado en muchos países que la gente tenga que gastarse el sueldo en mascarillas. Aquí falló el acceso al material de protección al inicio de la pandemia, pero también hay dificultades ahora. Deberían facilitarse mascarillas y gel en todas las instituciones y lugares públicos», denuncia el experto.

El colapso de la asistencia primaria, el deficiente plan de rastreos y la mala comunicación de las decisiones adoptadas son, según el investigador del ISGlobal, otros aspectos que subyacen tras el «suspenso» al gobierno español.

«Esta herramienta es fácil de implementar y puede guiar a autoridades y a la comunidad científica en el diseño de medidas para hacer frente a la pandemia», señala Lazarus. Espera que los gobiernos tomen nota y rectifiquen de cara a esta segunda oleada del virus que, según admite, «ha llegado mucho antes de lo que esperábamos los expertos».,
¿Han estado los gobiernos a la altura de la emergencia sanitaria? ¿Han tomado las decisiones acertadas? ¿Han sido capaces de comunicar con transparencia a la población las acciones que se han visto obligados a aplicar? Una encuesta pionera, liderada por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) -centro impulsado por La Caixa-, en coordinación con la City University of New York Graduate School of Public Health (CUNY SPH) y otras instituciones internacionales, evalúa, por primera vez, cómo ha percibido la población la respuesta de su gobierno frente a la pandemia de Covid-19.

Los primeros resultados del cuestionario Covid-Score, realizado en junio sobre una muestra de 13.400 ciudadanos seleccionados aleatoriamente en 19 países golpeados por el SARS-CoV-2, pueden ayudar a las autoridades de salud pública y a los líderes gubernamentales a detectar y corregir fallos en aspectos clave de la respuesta de un país, así como a evaluar tendencias a medida que la pandemia evoluciona. Esa primera aproximación revela en líneas generales que los países orientales valoran más positivamente la gestión de sus gobiernos que los europeos o latinoamericanos.

Mejor Asia que Europa
En el caso de España, con 748 encuestados, la puntuación de los ciudadanos con respecto al Gobierno se sitúa en la franja baja del ranking de países -una calificación media de 44,68 sobre 100-, por detrás de países como Francia (49,2) o Italia (51,71) y a mucha distancia de China, que ha condedido a su Gobierno un 80,48. Sólo cuatro países han valorado peor a sus autoridades: Suecia (42,07 sobre 100), Polonia (41,28), Brasil (36,35) y Ecuador (35,76). La falta de acceso a mascarillas y a test de detección de la enfermedad, ha sido el aspecto peor valorado por los encuestados en España.

«Ha habido y siguen habiendo muchas trabas en España para acceder a los test de coronavirus. Aún hoy, debes presentar síntomas o haber estado con un positivo de Covid para que te los hagan en la sanidad pública mientras que e
n otros países el acceso ha sido fácil incluso en los peores meses de la pandemia», explica en declaraciones a ABC el investigador del ISGlobal Jeffrey V. Lazarus, que, junto a un equipo de expertos internacionales, coordinó el desarrollo de Covid-Score.

Grado de confianza en el Gobierno
Aunque la mayoría de gobiernos han impuesto una serie de medidas comunes, incluyendo restricciones de movilidad, cierre de negocios, lugares de culto o escuelas, y confinamientos, lo han hecho de manera y en tiempos diferentes. Un elemento clave para determinar el curso de una pandemia es, según recuerdan los autores del informe, el grado de cumplimiento de dichas medidas por parte de la población, y esto depende a la vez de varios factores, como la confianza en el gobierno y la claridad de la información proporcionada por las autoridades.

«Se ha visto claramente que los países en los que ha habido un mayor cumplimiento de las restricciones impuestas para controlar el virus son los que tienen una mejor imagen de sus gobernantes», destaca Lazarus.

El estudio, publicado en la revista «Plos One», valida la utilidad de esta encuesta como «instrumento útil para que los diferentes gobiernos puedan tomar nota de los aspectos a mejorar de cara a esta segunda embestida del SARS-CoV-2», señala el investigador del ISGlobal. «Necesitamos herramientas que nos permitan medir la percepción del público a la respuesta del gobierno en diferentes ámbitos como la comunicación, o el acceso a los servicios de salud y la asistencia social», añade Jeffrey V. Lazarus.

La investigación evidencia por primera vez cómo han percibido los ciudadanos las estrategias adoptadas por sus gobiernos para frenar el impacto de la pandemia. Las notas promedio otorgadas por los encuestados varían considerablemente entre países: desde los 35,76 puntos sobre un máximo de 100 registrados en Ecuador hasta los 80,48 para China, el país cuya respuesta fue valorada más positivamente. Los países con mayor puntuación fueron predominantemente asiáticos, mientras que los de menor puntuación fueron latinoamericanos y europeos, según destacan los impulsores de la encuesta.

«Sabemos que la adopción y cumplimiento de medidas preventivas depende mucho la confianza que tiene la sociedad en los expertos de salud pública, en los sistemas de salud y en la ciencia», afirma Ayman El-Mohandes, decano de CUNY SPH. Inversamente, una mayor mortalidad por Covid-19 o una mayor proporción de participantes directamente afectados por la enfermedad se correlacionó con una menor nota promedio para ese país.

La puntuación media para Estados Unidos, con 773 encuestados, fue de 50,57. La cuestión mejor puntuada (3,16 sobre 5) fue la ayuda del gobierno en lo referente a ingresos, comida y refugio durante la pandemia. «Este hecho se corresponde con el momento en el que se llevó a cabo la encuesta, poco después de que se distribuyeran los fondos de emergencia iniciales la primavera pasada», recuerdan los expertos del ISGlobal. En particular, EE.UU. ocupó el puesto 17 entre los 19 países encuestados con respecto a la cooperación gubernamental con otros países y organizaciones internacionales como la OMS (3,03 sobre 5). «Este aspecto nos ha sorprendido dada la actitud del presidente Donald Trump con respecto a las recomendaciones de la OMS», afirma Jeffrey V Lazarus en declaraciones a este diario.

Cooperación con otros países, lo mejor valorado
España, con 748 encuestados, obtuvo una nota media de 44,68 sobre 100. El ítem que recibió mayor puntuación fue el relativo a la cooperación del gobierno con otros países y organismos internacionales como la OMS (con una puntuación media de 3,46 sobre 5), mientras que el peor calificado fue el de acceso a pruebas diagnósticas COVID-19 gratuitas y fiables en caso de tener síntomas (2,09 sobre 5).

En todos los países, las cuestiones relativas a la protección y asistencia a grupos vulnerables y a la ayuda para cubrir necesidades básicas de ingresos, comida y abrigo obtuvieron una puntuación muy por debajo de la media, lo cual subraya la necesidad de atender de manera particular a la población más vulnerable. La atención a la salud mental fue el asunto con la peor nota promedio entre países.

«Uno de los aspectos a mejorar, también en España, es el cuidado de los colectivos vulnerables (inmigrantes, temporeros, sin techo…) en momentos de emergencia social. Los gobiernos deben ser conscientes de que debe preservarse su salud por encima de otras cuestiones como su situación legal», subraya Lazarus. Otra lección a aprender por los gobiernos es que deben «centrarse en la emergencia y priorizar los intereses sanitarios por encima de los políticos», añade el investigador, que prefiere no concretar en ningún país.

En el caso de España, los ciudadanos también han castigado al Gobierno por la patente falta de material de protección (mascarillas, geles, EPIS..). «No ha pasado en muchos países que la gente tenga que gastarse el sueldo en mascarillas. Aquí falló el acceso al material de protección al inicio de la pandemia, pero también hay dificultades ahora. Deberían facilitarse mascarillas y gel en todas las instituciones y lugares públicos», denuncia el experto.

El colapso de la asistencia primaria, el deficiente plan de rastreos y la mala comunicación de las decisiones adoptadas son, según el investigador del ISGlobal, otros aspectos que subyacen tras el «suspenso» al gobierno español.

«Esta herramienta es fácil de implementar y puede guiar a autoridades y a la comunidad científica en el diseño de medidas para hacer frente a la pandemia», señala Lazarus. Espera que los gobiernos tomen nota y rectifiquen de cara a esta segunda oleada del virus que, según admite, «ha llegado mucho antes de lo que esperábamos los expertos».

Por