Mar. May 18th, 2021

«Buena» tanto en calidad como cantidad. Así se prevé que sea este año la vendimia en el conjunto de las trece denominaciones de origen de Castilla y León, que cuando se encaminan hacia la mitad de la recolecta ya han llevado a las bodegas 123,5 millones de kilos de uva. La previsión cuando en el campo acaben los trabajos es que se alcancen los 285 millones de kilos de fruto. Serán un 12 por ciento más que los 253 recogidos el pasado año. Y, si bien no será una vendimia de récord al nivel de los 306 millones de kilos que salieron de las vides en 2018, sí situará a la de 2020 con cifras un 13 por ciento superiores a la media del último lustro. Será, por tanto, una «muy buena cosecha» en términos de producción, ha destacado este sábado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, durante su visita a la vendimia en la bodega Torremilanos, en la localidad burgalesa de Aranda de Duero, en plena DO Ribera del Duero.

Con el 43 por ciento de los racimos ya recolectados, uvas con un estado «muy bueno en general» y un trasiego de 123,5 millones de kilos de viñas a bodegas realizado, «en general, las expectativas son buenas en cantidad y calidad», ha valorado Carnero respecto a una campaña que llegado con un «cierto adelanto» y en la que la pandemia del Covid-19 y las medidas de protección y prevención contra el virus están marcado el trabajo.

Adelantada

Sólo en Arlanza (Burgos) y Valtiendas (Segovia) no ha comenzado una vendimia que de nuevo inauguró la temprana DO Cebreros (Ávila), que el 1 de agosto ya entraba en las viñas a recoger los primeros frutos que convertir en vino de la variedad Albillo Real, siempre muy madrugadora.

Ese adelanto en el ciclo de la vid que comenzó con hasta quince días de adelanto y que luego se ha ido reduciendo hasta cinco ha marcado este temprano inicio de la vendimia en la mayoría de las denominaciones de origen vitivinícolas. En Rueda, Toro, Bierzo, Sierra de Salamanca y Arribes ya llevan en plena faena desde la última semana de agosto. Desde entonces y hasta el 18 y 19 de septiembre llegaron las lluvias la vendimia se había ido desarrollando con normalidad. Las precipitaciones ha complicado algo la recolecta, pero no se han interrumpido, valoró el consejero.

Hay figuras como la madrugadora Cebreros, Sierra de Salamanca y Bierzo que están incluso en la recta final de la campaña. En la DOP berciana ya saben que no van a llegar a la previsión inicial de 14 millones de kilogramos de uva y se pueden quedar en torno a los once. En Rueda también está muy avanzada en la denominación reina de los blancos ya han recogido cerca del 80 por ciento de la cosecha esperada. En León, Toro y Valles de Benavente, la vendimia está sobre el 40 por ciento y en el resto (Arribes, Cigales, Ribera del Duero y Tierra del Vino de León) aún queda labor por delante, pues están aún en el primer tercio de la vendimia.

Más hectáreas
En Ribera, que ha visitado el consejero de Agricultura, las bodegas apenas han comenzado, pues si bien es cierto que el 28 de agosto empezaron a entrar las primeras uvas, hasta la cuarta semana de septiembre la cosecha no se ha generalizado. Si se cumplen las previsiones, en este 2020 en el que se han inscrito unas 200 hectáreas más en la Denominación de Origen más grande de Castilla y León, recogerán 115 millones de kilos de fruto, casi un 20 por ciento más que en 2020 y un 15% a mayores respecto a la media del último lustro.

Carnero ha incidido en la importancia del sector del vino en la Comunidad, la tercera con más superficie de viñedos de España y donde está considerado un «pilar básico, económica y socialmente» tanto por su «pujanza» en los mercados, como por su «dinamismo» y su «importante proyección de futuro». No en vano, aunque en este ejercicio de pandemia no se ha librado de los efectos del coronavirus, factura anualmente más de 1.000 millones de euros y el valor de sus exportaciones llega a los 215 millones. Emplea a 19.000 personas, con casi 15.500 viticultores, 650 bodegas y 3.300 puestos de trabajo indirectos.,
«Buena» tanto en calidad como cantidad. Así se prevé que sea este año la vendimia en el conjunto de las trece denominaciones de origen de Castilla y León, que cuando se encaminan hacia la mitad de la recolecta ya han llevado a las bodegas 123,5 millones de kilos de uva. La previsión cuando en el campo acaben los trabajos es que se alcancen los 285 millones de kilos de fruto. Serán un 12 por ciento más que los 253 recogidos el pasado año. Y, si bien no será una vendimia de récord al nivel de los 306 millones de kilos que salieron de las vides en 2018, sí situará a la de 2020 con cifras un 13 por ciento superiores a la media del último lustro. Será, por tanto, una «muy buena cosecha» en términos de producción, ha destacado este sábado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, durante su visita a la vendimia en la bodega Torremilanos, en la localidad burgalesa de Aranda de Duero, en plena DO Ribera del Duero.

Con el 43 por ciento de los racimos ya recolectados, uvas con un estado «muy bueno en general» y un trasiego de 123,5 millones de kilos de viñas a bodegas realizado, «en general, las expectativas son buenas en cantidad y calidad», ha valorado Carnero respecto a una campaña que llegado con un «cierto adelanto» y en la que la pandemia del Covid-19 y las medidas de protección y prevención contra el virus están marcado el trabajo.

Adelantada

Sólo en Arlanza (Burgos) y Valtiendas (Segovia) no ha comenzado una vendimia que de nuevo inauguró la temprana DO Cebreros (Ávila), que el 1 de agosto ya entraba en las viñas a recoger los primeros frutos que convertir en vino de la variedad Albillo Real, siempre muy madrugadora.

Ese adelanto en el ciclo de la vid que comenzó con hasta quince días de adelanto y que luego se ha ido reduciendo hasta cinco ha marcado este temprano inicio de la vendimia en la mayoría de las denominaciones de origen vitivinícolas. En Rueda, Toro, Bierzo, Sierra de Salamanca y Arribes ya llevan en plena faena desde la última semana de agosto. Desde entonces y hasta el 18 y 19 de septiembre llegaron las lluvias la vendimia se había ido desarrollando con normalidad. Las precipitaciones ha complicado algo la recolecta, pero no se han interrumpido, valoró el consejero.

Hay figuras como la madrugadora Cebreros, Sierra de Salamanca y Bierzo que están incluso en la recta final de la campaña. En la DOP berciana ya saben que no van a llegar a la previsión inicial de 14 millones de kilogramos de uva y se pueden quedar en torno a los once. En Rueda también está muy avanzada en la denominación reina de los blancos ya han recogido cerca del 80 por ciento de la cosecha esperada. En León, Toro y Valles de Benavente, la vendimia está sobre el 40 por ciento y en el resto (Arribes, Cigales, Ribera del Duero y Tierra del Vino de León) aún queda labor por delante, pues están aún en el primer tercio de la vendimia.

Más hectáreas
En Ribera, que ha visitado el consejero de Agricultura, las bodegas apenas han comenzado, pues si bien es cierto que el 28 de agosto empezaron a entrar las primeras uvas, hasta la cuarta semana de septiembre la cosecha no se ha generalizado. Si se cumplen las previsiones, en este 2020 en el que se han inscrito unas 200 hectáreas más en la Denominación de Origen más grande de Castilla y León, recogerán 115 millones de kilos de fruto, casi un 20 por ciento más que en 2020 y un 15% a mayores respecto a la media del último lustro.

Carnero ha incidido en la importancia del sector del vino en la Comunidad, la tercera con más superficie de viñedos de España y donde está considerado un «pilar básico, económica y socialmente» tanto por su «pujanza» en los mercados, como por su «dinamismo» y su «importante proyección de futuro». No en vano, aunque en este ejercicio de pandemia no se ha librado de los efectos del coronavirus, factura anualmente más de 1.000 millones de euros y el valor de sus exportaciones llega a los 215 millones. Emplea a 19.000 personas, con casi 15.500 viticultores, 650 bodegas y 3.300 puestos de trabajo indirectos.

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