Vie. Abr 16th, 2021

La juez de Violencia sobre la Mujer de Torrent (Valencia), titular del Juzgado de Instrucción número 1 de esa ciudad, ha dictado una resolución por la que obliga a un menor de 6 años a viajar cada dos semanas a Teruel con su abuelo paterno, para visitar a su progenitor en la prisión donde cumple una condena de siete años y medio por maltratar a su madre. Entre otros hechos, se consideró probado que el recluso pateó la barriga de su madre cuando estaba embarazada de él
. Así lo recoge el diario Levante

La polémica resolución, provisional hasta que se celebre el juicio sobre los términos del régimen de visitas, incluye una segunda cuestión polémica: dado que los puntos de encuentro familiar (PEF) no abren los fines de semana, y teniendo en cuenta que la juez ha ordenado que la visita al padre se produzca en sábado, el menor deberá ser entregado a su abuelo paterno en la comisaría de Policía Local de Paterna, donde reside el hombre.

Desde allí, el abuelo paterno tendrá diez horas para llevarlo hasta Teruel, realizar la visita a través del cristal de la sala de comunicaciones del centro penitenciario y entregarlo a su madre en el retén policial a las 22.00 horas. En total 170 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, sumando el recorrido desde el domicilio del niño hasta Paterna y de allí, hasta la cárcel, ubicada a las afueras de Teruel.

La madre: «Esto muy dañino para él»
La primera visita estaba prevista para hoy. La madre del pequeño está «agobiada y preocupada por el niño y la afectación que todo esto tendrá sobre él». Indica que «no ve a su padre desde hace más de dos años ni tampoco a su abuelo. Se encontrará con dos desconocidos en entorno adecuados Todo esto es muy dañino para él». Ha recurrido la resolución, al entender que, además de todo los expuesto, no se vela por el interés del menor, que debe recorrer 300 kilómetros en un día y poner en riesgo su salud ya que se desconcoe la situación del penal en plena pandemia. No obstante, su recurso no paraliza la resolución.

La jueza dio la razón al padre en julio en la demanda que interpuso para establecer un régimen de visitas. Estas no se pudieronrealizar por falta de datos del menor para acceder a prisión. El pasado 17 de septiembre, en una provicencia la magistrada determinó la forma en que debía cumplirse su dictamen.,
La juez de Violencia sobre la Mujer de Torrent (Valencia), titular del Juzgado de Instrucción número 1 de esa ciudad, ha dictado una resolución por la que obliga a un menor de 6 años a viajar cada dos semanas a Teruel con su abuelo paterno, para visitar a su progenitor en la prisión donde cumple una condena de siete años y medio por maltratar a su madre. Entre otros hechos, se consideró probado que el recluso pateó la barriga de su madre cuando estaba embarazada de él
. Así lo recoge el diario Levante

La polémica resolución, provisional hasta que se celebre el juicio sobre los términos del régimen de visitas, incluye una segunda cuestión polémica: dado que los puntos de encuentro familiar (PEF) no abren los fines de semana, y teniendo en cuenta que la juez ha ordenado que la visita al padre se produzca en sábado, el menor deberá ser entregado a su abuelo paterno en la comisaría de Policía Local de Paterna, donde reside el hombre.

Desde allí, el abuelo paterno tendrá diez horas para llevarlo hasta Teruel, realizar la visita a través del cristal de la sala de comunicaciones del centro penitenciario y entregarlo a su madre en el retén policial a las 22.00 horas. En total 170 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, sumando el recorrido desde el domicilio del niño hasta Paterna y de allí, hasta la cárcel, ubicada a las afueras de Teruel.

La madre: «Esto muy dañino para él»
La primera visita estaba prevista para hoy. La madre del pequeño está «agobiada y preocupada por el niño y la afectación que todo esto tendrá sobre él». Indica que «no ve a su padre desde hace más de dos años ni tampoco a su abuelo. Se encontrará con dos desconocidos en entorno adecuados Todo esto es muy dañino para él». Ha recurrido la resolución, al entender que, además de todo los expuesto, no se vela por el interés del menor, que debe recorrer 300 kilómetros en un día y poner en riesgo su salud ya que se desconcoe la situación del penal en plena pandemia. No obstante, su recurso no paraliza la resolución.

La jueza dio la razón al padre en julio en la demanda que interpuso para establecer un régimen de visitas. Estas no se pudieronrealizar por falta de datos del menor para acceder a prisión. El pasado 17 de septiembre, en una provicencia la magistrada determinó la forma en que debía cumplirse su dictamen.

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